En julio de 2010, tras seis semanas lesionado, Valentino Rossi rodó en el circuito de Misano con una Yamaha YZF-R1 cedida por el equipo oficial de SBK.
En aquella breve prueba, Valentino no sólo analizó su condición física de cara a volver a la acción, también aconsejó a los técnicos de Yamaha hacer algunas modificaciones en aquella moto. En la siguiente carrera de SBK, Cal Crutchlow logró un sonado doblete en el circuito de Silverstone…

Por eso Valentino Rossi ha formado parte activa en el desarrollo de esta última evolución de la carismática Yamaha R1, una moto que es por derecho propio una de las deportivas más competitivas del segmento de las superbikes. En el desarrollo de esta nueva versión se ha empleado todo el armamento que Yamaha podía poner a su disposición, y es que era necesaria una auténtica revolución para que este modelo rompiese con el lastre que acarreaba tras una última R1 mucho menos competitiva de lo que se podría esperar.

La tecnología con la que Yamaha ha dotado a la R1M es impresionante y coloca a este modelo a la altura de las motos de competición más evolucionadas. Como sucede en las deportivas de última generación, la electrónica es parte fundamental de este modelo, que cuenta con innovadoras soluciones como un sensor de inclinación de seis ejes, un sistema de control de deslizamiento del tren trasero o un completo sistema de telemetría que manda los datos recabados vía WiFi a una aplicación que estará disponible tanto para tablets como para Smartphones.

Yamaha YZF-R1M - Motorbike MagazineCon la nueva R1M, Yamaha pretende dar un vuelco a la categoría tan radical como lo hizo con la R1 de 1998.

El chasis y el basculante sons de nueva factura, y en su desarrollo se ha perseguido reducir el peso al máximo, por eso se han empleado materiales como el titanio para el subchasis o las llantas. Las suspensiones, firmadas por Öhlins, son electrónicas y se puede variar su reglaje desde el cuadro de mandos, mientras que los frenos con sendas pinzas radiales monobloque en el tren delantero, están asistidos por un sistema que varía su intervención en función de la inclinación en cada momento.

Con 199 kg en orden de marcha –179 en vacío– y 200 CV, la nueva R1 tiene la mejor relación peso/potencia del mercado, un argumento que hace evidente que Yamaha ha puesto toda la carne en el asador para repetir lo que ya logró en 1998, reinventar la categoría de las superbikes.