La Yamaha YZF-R1 y R1M 2020 evoluciona

La Yamaha YZF-R1 y su versión circuitera R1M evolucionan en 2020. La superdeportiva japonesa incorpora novedades en su motor, adaptado a la Euro 5, y en la electrónica.


Tal y como esperábamos, la marca japonesa ha renovado la Yamaha YZF-R1 y su versión de circuito Yamaha YZF-R1M. Se puede decir que estamos ante una evolución natural más que una revolución. Gracias a la experiencia acumulada en competiciones como MotoGP o el Mundial de SBK, la R1 y la R1M han dado un paso hacia delante muy interesante para la temporada 2020.

Como buque insignia de la marca, la Yamaha R1, que mantiene desde 2009 su revolucionario motor Crossplane, ha sido todo un referente en el segmento de superbikes, sobre todo desde su revolucionario cambio en 2015 con una espectacular nueva dosis de electrónica y cambios profundos en todos sus ámbitos. ¡Era una moto totalmente nueva que sólo mantenía el nombre! Después de ligeros avances en los sucesivos años, llega una nueva Yamaha YZF-R1 2020, que supone un nuevo acercamiento a las motos de competición.

Te contamos sus novedades...

Yamaha YZF-R1 2020: Los cambios


Para empezar, la nueva Yamaha R1 2020 nos muestra un diseño aún más parecido a la Yamaha YZR-M1 de MotoGP. El carenado delantero es nuevo, con un estilo más agresivo. El carenado también enseña cambios, ahora más cohesionados con el conjunto y mejor fundidos con el depósito para darle un aspecto más pulcro y con los paneles inferiores a juego con el color. Y no sólo por estética, la nueva carrocería mejora la aerodinámica en más de un 5%. Por último en cuanto a la estética, los faros LED son nuevos y tienen una nueva posición.

El equipo de ingenieros ha hecho lo necesario en el motor para adaptar el motor a las exigencias de la Euro 5. Aun así, se mantiene por encima de los 200 cv de potencia a 13500 rpm y un par lineal con valores mejorados. Se han incorporado unos balancines finger-follower de nuevo diseño y nuevos perfiles de los salientes de las levas que proporcionan una elevación optimizada de las válvulas y una apertura y cierre más estable a regímenes altos, lo que garantiza también un funcionamiento más eficiente y correcto. Otra de las mejoras más interesantes está en la nueva distribución del sistema de admisión, con culata rediseñada y nueva posición del grupo de inyectores, que son nuevos, lo que hace que sea la combustión más eficiente. El escape es nuevo, con cuatro catalizadores y nuevas capas para reducir el ruido. El cigüeñal Crossplane también se ha modificado, además de otros cambios internos que hacen un conjunto mucho más eficiente.

La R1 mantiene el acelerador electrónico Yamaha Chip Controlled-Throttle, pero ahora con un nuevo sistema ASPG Accelerator Position Sensor Grip, con un imán y un sensor que envía señales al YCC-T. Para mantener lo intuitivo de un manillar convencional, incluye un muelle, una guía deslizante y un engranaje que aporta sensaciones de naturalidad y progresividad.

Muchos consideran la horquilla KYB de 43 mm y 120 mm de carrera las mejores de su categoría, pero ahora además con una estructura interna modificada que aporta mayores sensaciones de la superficie. La configuración del monoamortiguador trasero y del amortiguador de dirección complementan sus prestaciones. También se han mejorado los materiales de los frenos.

La tecnológica unidad inercial IMU dispone de nuevas funcionalidades que mejoran la eficacia y la seguridad de la Yamaha R1 para 2020. Añade un nuevo sistema de control de freno BC con dos modos de ABS en curva (BC1 y BC2). En el primero, la sensibilidad del ABS es fija mientras que en el BC2 el ABS es sensible al ángulo de inclinación y el comportamiento de la moto. Por otro lado, también tiene un nuevo sistema de gestión del freno motor EBM, pudiendo elegir entre tres modos de potencia del freno motor (EBM1, máxima frenada del motor mientras que EBM3, la mínima). Siguiendo con la electrónica, ha optimizado el control de salida LCS. En total, son 7 tipos de asistencias a la conducción, todas electrónicas. Por último, la pantalla TFT de la Yamaha YZF-R1 2020 se ha mejorado para añadir las nuevas funciones del freno motor EBM y el control de freno BC.

Yamaha YZF-R1M 2020: Continua evolución


Un año más, llega la Yamaha YZF-R1M 2020, la versión de la superdeportiva japonesa que quiere ser una de las puntas de lanza en lo que a moto de circuito se refiere gracias, entre otras cosas como la configuración especial de chasis y motor, a su unidad CCU y las suspensiones electrónicas ERS Öhlins. Incluye las novedades citadas de la R1 estándar, pero además tiene otras modificaciones.

La Yamaha R1M 2020, cada una de ellas numerada al salir de fábrica, cuenta con las suspensiones electrónicas y se le ha instalado una última horquilla presurizada de cartucho de gas ERS NPX Öhlins. En el interior del soporte del eje de la horquilla cuenta con un pequeño cartucho de gas. El Öhlins trasero también tiene una nueva configuración de precarga.

Otros cambios visibles de la Yamaha YZF-R1M 2020 está en el colín ligero de carbono combinado con los nuevos carenados y guardabarros delantero de carbono inspirados en la M1 de MotoGP.

El dueño de una exclusiva R1M tiene a su alcance un gran despliegue de tecnología configurable. Por un lado, está la aplicación YRC Setting mediante la cual puedes crear tus propios modos de conducción personalizados ajustando todos los controles electrónicos. También está la aplicación Y-TRAC, un controlador de registro y análisis telemétrico que permite acceder a la CCU de la moto y descargar diversos datos a los dispositivos móviles. Puedes consultar y reproducir archivos de registro a tiempo real sobre una imagen de Google Maps.

El próximo 25 de julio se pondrá en marcha el sistema de reserva de la Yamaha YZF-R1 2020 y sus propietarios podrán acceder al Yamaha Racing Experience en circuito.