Probamos la nueva Yamaha XSR900 2022

Tras la renovación de la gama MT, ahora llega la nueva Yamaha XSR900 2022, la versión retro-heritage de la MT-09, con quien comparte plataforma mecánica y dinámica, pero ofreciendo un estilo y una imagen muy diferente. Para probarla bien nos desplazamos hasta Italia y te contamos nuestras imopresiones.


La Yamaha XSR900 2022 en 5 tweets

  • Espectacular comportamiento dinámico, comparte con MT-09.
  • Motor elástico en todo su rango de rpm, con mucha recuperación, aunque no tanta estirada en la zona roja.
  • Bestial potencia, tacto y efectividad de frenado, se nota la nueva bomba radial Brembo.
  • Asiento duro para largas jornadas.
  • Si quieres más información de esta moto, entra en la ficha técnica del Yamaha XSR900 2022.

La nueva Yamaha XSR900 nace a raíz directa de la MT-09, la naked deportiva de media/alta cilindrada de la marca, naked la cual ha sido renovada en el último año y dando un drástico salto hacia delante en todos los sentidos. Por ello hoy tenemos aquí ante nosotros una verdadera máquina de tumbar, frenar y acelerar.

A diferencia de la MT-09, la XSR900 se rige bajo un patrón estético diferente, con una línea heritage y retro, inspirada en las motos de competición de los años 80 y 90. Esto lo apreciamos a primer golpe de vista en el depósito, voluminoso y rectangular, y en la zaga, ahora un colín biplaza bien resuelto bajo un diseño también muy rectangular. Personalmente opino que un kit de carenados "ochentero" sería un puntazo, pero por ahora apreciaremos un frontal naked con una óptica circular y un chasis de doble viga de aluminio protuberante, con un motor de tres cilindros bajo él.

Sobre el papel, el producto es muy prometedor, ya que realmente es una MT-09, y para los que no estén al corriente, Yamaha ha mejorado muchísimo su MT-09 en la última generación. Y no, este superlativo no es una exageración, es una realidad palpable y tangible.

Pero si eres de esos como yo que, no terminan de encajar del todo la estética de la nueva MT-09, esta nueva XSR900 es todo un bombazo. Por ello mismo, no dudamos en asistir a su presentación internacional en la Toscana, donde pudimos disfrutar de ella por innumerables curvas, bajo un ritmo alegre y divertido.

Equipamiento

Opinión Yamaha XSR900

Lo mejor

Podría mejorar

  • Comportamiento dinámico y feeling tren delantero
  • Suspensiones
  • Electrónica
  • Frenada
  • Motor
  • Asiento duro
  • Instrumentación difícil lectura

Precio de la Yamaha TMAX 2022

El precio de la Yamaha XSR900 (11.500 €) se mantiene por debajo de lo que ofrece si comparamos con sus rivales, aunque por otro lado tenga un precio más alto que su hermana la MT-09 (10.449 €), siendo prácticamente la misma moto.

Para ubicarla mejor en el mercado debemos poner un ojo en rivales como las Kawasaki Z900RS (13.750 €) y Kawasaki Z900RS SE (15.099 €), la Ducati Scrambler 1100 Sport Pro (16.590 €), la BMW R nineT (16.690 €) y BMW R nineT Pure (13.750 €), la Triumph Speed Twin (13.500 €) o la  Triumph Thruxton RS (17.350 €), y por último la Indian FTR R Carbon (18.890 €).

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Novedades y datos técnicos Yamaha XSR900 2022

Como venimos anunciando, si partimos de la base de que se trata de la misma plataforma que la Yamaha MT-09 no encontraremos mucha sorpresa, pero si la comparamos con el modelo XSR900 anterior, hay un abismo.

Para empezar, el nuevo chasis Deltabox de doble viga de aluminio, ahora más rígido y ligero, y con una geometría diferente (anclaje de dirección 30 mm más bajo) y más atacante. A ello se une un basculante totalmente nuevo, 55 mm más largo, y unas llantas más ligeras que reducen un 14% la inercia total del conjunto.

Como diferencia respecto la MT-09, con quien comparte chasis principal, debemos señalar que el subchasis es específico de la XSR900, con un colín integro de tapizado y estética cuadriculada. Del mismo estilo es el depósito de gasolina, de 15 L

El motor de la XSR900 es otro punto fuerte respecto el modelo anterior, y aunque sigue siendo el CP3 de tres cilindros, pero esta vez con un ligero aumento de cilindrada como hemos visto en la MT-09 (+43 cc) Euro5, con pistones más ligeros, 4 cv más (119 cv y 93 nm) y un nuevo sistema de escape.

En el ciclo encontramos significativos cambios como la nueva bomba de freno radial Brembo, que otorga una inmejorable frenada junto a las pinzas de anclaje radial Yamaha y al doble disco delantero de 298 mm. Las suspensiones de esta nueva Yamaha XSR900 cuentan con un tren delantero invertido Kayaba completamente regulable en precarga e hidráulico, y con un monoamortiguador trasero KYB anclado con bieletas regulable en precarga.

En el ámbito tecnológico, la XSR900 2022 cuenta con, además de ópticas full LED e instrumentación digital TFT a color, con un poderoso paquete electrónico dotado de la más última tecnología gracias a su nueva plataforma IMU de medición inercial de 6 ejes, acelerador electrónico, cambio semi-automático de subida y bajada de marcha, 4 modos de conducción, control de tracción, control anti-deslizamiento, control anti-wheelie, ABS, ABS en curva, control de crucero, etc.

La Yamaha XSR900 2022 llega en dos colores, el Legend Blue, inspirado en las motos de gran premio de 250cc y 500cc de los años 80/90 de la marca, y el Midnight Black.

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Prueba Yamaha XSR900 2022

Menos cháchara y más gas, eso es lo que pide esta nueva XSR900 2022, así que sin mayor dilación nos subimos a la moto y arrancamos. Lo primero, antes de nada, sin entrar en mayor detalle ... el sonido ¡Qué bien suena!, no es una apreciación personal, es realmente un sonido ronco y poderoso, que destila caballos al toque del acelerador. Hacía mucho que una moto no sonaba tan bien de estricta serie, es pellizcar el gas y escuchar un comprimido bramido de tres cilindros, sin mayor sonido que el de la combustión. También hay que decir que, hay mucho de admisión en este sonido del que hablo, pero es sin duda alguna un sonido difícil de creer para un modelo de estricta serie.

Dejando el sonido de lado, el cual reconozco me ha cautivado desde el arranque, puedo iros contando que de primeras la ergonomía es ideal para un uso "sport", ya que es cómoda pero, con ligera tendencia a cargar el tren delantero, lo que nos transmite esa sensación de deportividad propia de las motos deportivas. También vemos que el asiento es durete y las estriberas no están ni bajas ni adelantadas. Tampoco excesivamente altas ni retrasadas.

Engranamos primera y salimos. La sincronización del embrague con el gas es fácil, el motor es dócil y laxo, muy malo hay que ser para que se te cale. El tacto del embrague es directo y corto, sin muchos miramientos. Una vez realizado el breve acoplado del embrague, ya es coser y cantar pues nos encontramos con un cambio semi-automático suave, rápido y directo, como el de la Yamaha R1. Por fin van equipando a las motos de media cilindrada y de carretera con el buen hacer que encuentras en las motos más deportivas, tecnológicas y caras de la marca. El cambio es uno de esos componentes que se notan de mucha calidad, con un funcionamiento exquisito.

A medida que vamos acometiendo kilómetros, empezamos a dar rienda suelta al motor, descubriendo una entrega de potencia más fácil y accesible que modelos anteriores, con mucha elasticidad desde las 1.500 rpm y mucha contundencia desde las 3.000 rpm. La zona media es su punto fuerte, nada que no sepamos, pero si te diré que habrá que empezar a cambiar la percepción de "zona media", pues su zona buena ya no es solo la media, sino que abarca desde la baja hasta el principio de la alta. Con esto me refiero a que, tiene el mismo poder prestacional en la zona baja que en el "medio de la media", valga la redundancia. La zona alta también es excitante, pero quizá no tan adrenalínica como Yamaha nos suele tener acostumbrados en sus motores de 4 cilindros... podemos decir que el par motor muere 500 rpm antes de la zona roja.

Lo mejor es la capacidad dual de dispararte hacia delante al apretarte un "tercerazo" a medio régimen como recuperar en 6ª a 50km/h. Es una cualidad algo difícil de encontrar en el mercado y que solo logran las motos de mayor cilindrada (> 1000 cc). Realmente es eficiente este nuevo motor, y para coronarlo, divertido, muy divertido, con ADN deportivo, muy deportivo.

Pero no hemos hecho más que rascar la superficie, lo mejor estaba por llegar: frenada, suspensiones, manejo, y electrónica. El motor es una pasada sí, ¿Pero y lo demás? pues por sorprendente que parezca, lo demás es mejor aun. Empezaré por la frenada, la cual se ha ganado todos mis respetos. El tacto directo y "sensacional" es algo que ya encontramos en cualquier moto desde hace años, pero, ¿Y la efectividad de la mordida? ¿Y la resistencia a la fatiga? ... ahí ya no tanto, no así en esta nueva XSR900. La bomba radial Brembo es un puntazo, un jodido puntazo. Lamento tener que emplear palabras malsonantes, pero es así. Muerde de forma muy potente con tacto, control y buena modulación. Tras buscarle la falla y andar frenando constante y absurdamente para calentar el conjunto, lamento decirles a todos los incrédulos que, seguía funcionando igual de bien. Muy fan de la frenada de esta moto, además, los Bridgestone S22 que calza de serie y esa geometría bien asentada en el tren delantero le permiten al sistema de freno hacer uso de todo su potencial.

¿Suspensiones? más de lo mismo. Por lo menos el tren delantero, es una maravilla. Odio escribir review donde todo va bien, pero cada año van haciendo mejores motos y nos van poniendo el trabajo más difícil a nosotros, los probadores. Lo cierto es que no todo va bien, sino que todo va muy bien. La susoensión delantera comprime y recupera como debe hacerlo, de forma rápida pero controlada, sin oscilación, copiando perfectamente toda irregularidad del asfalto pero manteniendo sujeta la moto incluso ante frenadas bruscas y repentinas. El tren trasero más de lo mismo, aunque no termina de convencerme la posición del amortiguador ni la imposibilidad de regularlo, debo reconocer que está tarado justo en ese punto donde, te permite ir como un raíl a velocidades indebidas y, por otro lado ofrece la progesividad necesaria para esos apoyos irregulares. Sinceramente, no tocaría absolutamente nada del reglaje.

Pero la cosa no queda ahí cuando te hablo de la electrónica. ¿Alguien sabe cómo funciona una electrónica que se nutre de una IMU de 6 ejes? El que ya lo sepa no tendrá mucho más que leer, aparte de que POR FIN Yamaha ha solucionado su desagradable y disruptivo tacto del acelerador, brusco y cero dosificable en la transición "cerrar>abrir" gas. Ahora por fin no supone un sufrimiento cerrar y abrir gas en una curva, como sí sucedía en modelos XSR, MT y Tracer de hace años. Ahora la transición es suave, sin entradas bruscas del gas. Ahora es conducible y disfrutable.

En cuanto a la electrónica, pues lo dicho, una electrónica propia de un sistema con acelerador electrónico e IMU de 6 ejes. Todo al milímetro. Esto se nota mucho por ejemplo en el control de tracción, donde cuando pierdes la adherencia del neumático, la moto va, con antelación, ajustando el par motor justo para no romper esa barrera de tracción que tiene el neumático, traduciéndose en un avance perfecto a las condiciones "neumático-asfalto". También se nota en el control anti-wheelie, donde en vez de irrumpir de forma directa todo levantamiento del tren delantero, este (el control anti-wheelie), dependiendo de su ajuste, va permitiéndote mantener de forma gradual y controlada la rueda delantera en el aire, para ir bajándola posteriormente poco a poco y aterrizarla como los pilotos de aviones de hace muchos años (y no los brutos de hoy en día...), es decir, suave como la mantequilla.

El ABS por cierto, es permisivo, algo que bajo un marco deportivo se agradece mucho, a pesar de que cuenta con varios modos de configuración. Por otro lado debo decir que, la instrumentación está bien diseñad, pero sus carácteres son muy pequeños y requiere algo más de tiempo para poder leerlos bien.

Realmente la Yamaha XSR900 es una moto muy completa, muy divertida, fácil, y sobre todo, muy capaz. Hay motor, hay mucha frenada, hay agilidad y estabilidad por igual, y hay mucha tecnología, tecnología que se nota bastante incluso aunque no tenga 200 cv.

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Conclusiones y opinión Yamaha XSR900 2022

En definitiva, la nueva Yamaha XSR900 es una pasada de moto, las cosas como son. Frena, corre, gira, y te mantiene en el sitio cuando tu vas por encima de por donde hay que ir. Todo en una naked de carretera de media (media/alta) cilindrada estilosa y con carácter retro. Pocas motos pueden decir eso.

Lo curioso es que, aún siendo un fanático de las motos de los 80 y de los 90, hay detalles estéticos de esta nueva Yamaha XSR900 que no terminan de convencerme, como es el faro. ¿Soy el único al que le parece proporcionalmente pequeño? por no hablar de la estética del chasis y mecánica vista, me da la impresión de pertenecer a una moto RR desprovista de sus carenados. El colín, me encanta la idea, me frustra la ejecución final. Soy un amante de los colines cuadrados ... pero si la línea superior va en consonancia con el depósito, y en este caso el colín de la XSR900 lo veo un poco más inclinado hacia delante de lo que recuerdan mis ojos en las motos de los 80 y 90. Supongo que uno se va volviendo exigente, más aún con las motos que le han gustado o que van muy bien.

Mi opinión de la Yamaha XSR900 es exquisita, muy buena como habéis podido leer en su prueba. Me ha sorprendido lo fácil que ha hecho la conducción deportiva, y por ende, lo divertido que ha resultado conducirla. Parecía un videojuego, frenaba donde quería con solo tocar la menta, la suspensión recuperaba de forma precisa antes de cambiar la dinámica de la conducción, el amortiguador trasero empujaba el neumático trasero hacia abajo en todo momento y el motor estaba esperando que pellizcaras el acelerador para salir despedido, eso sí, con un tacto agradable y dosificable, como debe ser. Sí señor, enhorabuena Yamaha, una grandísima moto.

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Fotos Yamaha XSR900 2022

Fotos acción Yamaha XSR900:

Fotos detalle Yamaha XSR900:

Colores Yamaha XSR900 2022

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