¿Es el láser viable para el mundo de la moto?

Yamaha está investigando en la aplicación de la tecnología láser en la iluminación de una moto y un scooter, una nueva vía que pueda ayudar a mitigar los altos costes de estos avanzados sistemas de iluminación ya utilizados en el automóvil.


Hasta ahora, la industria de la moto ha confiado principalmente en sistemas de iluminación con luminarias halógenas. Ya llevamos más de una década introduciendo la tecnología LED de manera cada vez más habitual, debido a su mayor eficacia, durabilidad y su menor consumo. En el segmento de las cuatro ruedas también se ha generalizado el uso de las luces de xenon. Sin embargo, en los últimos años las marcas de coches de lujo (ya es habitual en BMW, Mercedes-Benz o Audi) también han introducido la tecnología láser, que va un paso más allá en sus ventajas, aunque quizá no de manera tan evidente respecto a los mucho más baratos LEDs aplicados en las dos ruedas.

En el año 2016 vimos un prototipo de BMW K 1600 GTL con un sistema de luces láser. No hay que olvidar que BMW ha sido pionera de este sistema en las cuatro ruedas. Sin embargo, ni la marca bávara ni otras firmas han llegado a llevarla al mercado debido a sus altos costes relativos en una moto (añadiría miles de euros adicionales). Por eso, la implantación de los LEDs ha sido mucho más general y aceptada por todos.

BMW K 1600 GTL laser 2016 3Ahora es Yamaha la que ha investigado cómo un sistema láser se comportaría en una moto. En este caso, el sistema debe ser más accesible y compacto que una iluminación láser convencional, más proporcional a los costes globales de producción y venta de una moto y también a su tamaño y peso.

La idea de Yamaha que han desvelado nuestros compañeros de CycleWorld es la de posicionar un láser en una posición central de la moto y utilizar fibra óptica para encaminar la luz que emite hacia donde sea necesario, ya sea la luz de cruce, posición, freno, intermitentes o incluso iluminación de la matrícula o la instrumentación de la moto. Las patentes que se han revelado muestran gráficos muy simples en los que se indican que el sistema está alojado bajo el asiento en una motocicleta convencional (parece una MT-09 de primera generación) o bajo el suelo en el caso de un scooter.

Desde ahí, salen diferentes cables de fibra óptica hacia la parte delantera y trasera del vehículo para transportar la luz mientras que interruptores ópticos apagan o encienden las luces y unos filtros alteran su intensidad o brillo.

Audi laser 2Hay algunas ventajas que aporta la tecnología láser. En primer lugar, su calidad, su brillo y su eficacia de iluminación. Su capacidad de iluminación es mucho mayor respecto al resto de tecnologías gracias a su brillo y su concentración, algo que se nota sobre todo cuando se utilizan las luces largas. En este caso, Yamaha crea un sistema de luz larga combinada con LEDs de corto alcance que además, por su posición, centraliza las masas y protege sus caros componentes de posibles golpes y daños. Por su parte, los componentes lumínicos de los extremos a los que llega la luz mediante la fibra óptica pueden ser mucho más baratos y ligeros y, gracias a estos cables, la luz puede ser llevada hasta el último extremo de un retrovisor, por ejemplo.

Ha habido más investigaciones que la de Yamaha y BMW, por supuesto. Honda también tuvo alguna idea reflejada en una patente en 2018 en la que, en este caso, se mostraban sendos láser para luces cortas y otro para largas. El hardware como tal también se ubicaba bajo el asiento y utilizando fibra óptica para transportar la luz, aunque sin pensar en otras señales como las luces traseras o los intermitentes. En el caso de Yamaha, sólo existe un láser, lo que reduce costes, tamaño y peso y sirve para todas las luces que emite la moto tanto por delante como por detrás.

¿Llegará la luz láser a las motos? Ideas como las de Yamaha pueden acercarse a mitigar los costes de estos sistemas, pero quizá la evolución de las luces LED está ya muy avanzada y sus costes son notablemente más bajos, lo que hace que, a priori, no sea tan interesante a día de hoy, aunque siempre es digno de elogiar la investigación en este tipo de mejoras en el ámbito de la seguridad y el confort.