Yamaha no está contenta con el reglamento de Supersport 300

El pasado fin de semana comenzaba en el Circuito de MotorLand Aragón el Campeonato del Mundo de Supersport 300, en donde los equipos que han elegido Yamaha para disputar este certamen, han presentado una queja a Dorna y a la FIM por las diferencias de rendimiento de las diferentes marcas que componen la parrilla.


A través de un comunicado de prensa, Yamaha ha mostrado su descontento con la homologación de las nuevas motos de KTM y Kawasaki para el Mundial de Supersport 300, y que ha desequilibrado completamente las prestaciones entre las diferentes motos que compiten con la Yamaha YZF-R3, acusando directamente a la FIM y a Dorna de no haber sido capaces de ajustar el rendimiento de las distintas fábricas que compiten en este campeonato.

Esta categoría tiene para este 2018 a KTM con la RC 390, a Honda con la CBR500R, a Kawasaki con la Ninja 400 y a Yamaha con la YZF-R3, y la manera para equilibrar las prestaciones de estos modelos tan dispares en potencia y cilindrada, ha sido la de imponer un límite de peso y de revoluciones, buscando que las prestaciones de las cuatro marcas sea lo más igualada posible.

Sin embargo, durante la primera carrera del año, se vio una enorme diferencia entre las KTM y las Kawasaki respecto a Yamaha, que fue la marca campeona en 2017. Para que os hagáis una idea, en entrenamientos el mejor tiempo de un piloto con la R3 estaba a 2 segundos del más rápido que fue Edwards con una Ninja 400. Es más, una vez que acabó la Superpole se llegó a plantear muy seriamente un posible plante de todos los equipos Yamaha, que amenazaron con retirar a todos sus pilotos en la primera vuelta de la carrera a modo de protesta.

En Motorbike Magazine pudimos hablar directamente con Gregorio Lavilla, director deportivo del campeonato, y al preguntarle sobre este tema nos confirmó que ya están trabajando en solucionar estas diferencias y que se puedan aplicar en Assen. De hecho, se intentó regular las prestaciones de la Ninja 400 en MotorLand, una moto que en boca del propio Lavilla «está al límite del reglamento». Se pensó limitar aún más sus revoluciones de motor, pero no se podía realizar estas modificaciones de una manera segura para esta primera carrera.

Lo cierto es que había una diferencia de entre 10 y 15 kilómetros por hora entre las KTM y Kawasaki respecto a las Yamaha, y que en un circuito con una recta tan larga como la de MotorLand se traducía en que esas diferencias se mostraran muy evidentes, y que, por ejemplo, no hubiera ninguna Yamaha en el numeroso grupo que lucho por la primera victoria del año, siendo Dani Valle el que logró el mejor resultado finalizando en 13ª posición, y con pilotos como María Herrera que calificaron la carrera como muy peligrosa con esas diferencias de velocidades entre las diferentes marcas.

Apenas hay margen para solucionar este problema, ya que este mismo fin de semana se celebrará la segunda carrera en Holanda, y con un calendario que cuenta con sólo 8 citas, en Yamaha tienen la sensación de que si sus pilotos ‘pierden’ estas dos carreras, tendrán muy difícil la posibilidad de luchar por reconquistar el campeonato que ya lograron el pasado año.