Buenas sensaciones para Viñales y Rossi a las primeras de cambio

(Desde Cheste | Circuito Ricardo Tormo) Los dos pilotos oficiales de Yamaha coinciden en las virtudes del nuevo propulsor de Yamaha que han probado en Valencia. Viñales ha acabado primero y Rossi, tercero.

Ambos destacan el paso adelante que han dado en cuanto al freno motor. Además de la que han probado hoy, Yamaha ha llevado otra especificación.


El motor de la Yamaha YZR-M1 de 2018 ha sido el gran quebradero de cabeza para los dos pilotos oficiales de la marca durante esta temporada. La elección del propulsor no fue la correcta y los problemas los han arrastrado durante todo el año, ya que el motor es uno de los elementos que no se pueden modificar durante el año una vez se sella en Qatar el lote de siete de los que dispone cada piloto.

Por tanto, el motor es el principal foco de atención para los ingenieros y pilotos de Yamaha de cara a esta pretemporada, con el objetivo de no caer en el mismo error y no hipotecar todo un año. Por el momento, el propulsor de 2019 que han podido probar tanto Viñales como Rossi en estos test de Valencia ha cambiado por completo las sensaciones de ambos.

Viñales ha acabado el primer día en cabeza y Valentino ha sido tercero, y los beneficios del nuevo propulsor los han notado de inmediato: «Estoy bastante contento. Ahora hay que trabajar en la electrónica, que todavía no está muy bien puesta a punto, pero estoy satisfecho de que ya nada más salir a pista la moto girase mucho más y pudiese pararla mejor, sobre todo la última parte de la frenada», analizaba Viñales, que ha sido el más rápido con un tiempo de 1:31.416.

El gerundense, que ha estrenado en pista su nuevo dorsal #12, tampoco quiere lanzar las campanas al vuelo, puesto que sólo se trata de una jornada de test: «Por supuesto que soy cauto, porque al final los rivales van a mejorar mucho y nosotros este año nos ha faltado un gran paso. A ver si este es el camino. Realmente puedo verlo, la velocidad por curva era mucho mayor, no tenía que estresar los neumáticos, y también eso para hacer un ritmo es mejor y degradar menos la goma».

La clave de la mejora está, sobre todo, en el freno motor, donde es más patente que ha habido una evolución. «Lo he notado muchísimo. Realmente es otra vida, porque al final puedo ser más suaves con los frenos y tampoco estreso tanto la moto. Esta moto sufre a la que eres agresivo, así que puedo ser un poco más suave al inicio de la frenada. No necesito ser quizá tan agresivo con los frenos para parar la moto y que me ayude el freno motor», exponía el de Rosas.

Viñales desvela que este moto es realmente «la evolución del motor que llevaba Zarco»; es decir, una nueva versión del motor derivado de 2016. «Yo creo que es la dirección correcta», añadía Maverick, que cree que esta vez sí se han escuchado sus peticiones: «La dirección es totalmente lo que sentía. Ha estado hecha en base a esos comentarios y estoy contento porque he mejorado mucho en el paso por curva, y el gas lo puedo coger al mismo tiempo».

El gerundense incide en que aún han de afinar con la electrónica para sacar todo el potencial que tiene el motor. En cuanto a la parte ciclo, está satisfecho: «De momento estoy muy contento con el chasis. No hace falta cambiar mucho, y es muy importante ser cautos e inteligentes en el motor, que al final es lo que nos ha dado todos los problemas. Primero vamos a resolver el motor y luego ya pensaremos en el chasis».

Viñales destaca que Yamaha tiene preparada otra versión alternativa: «Esa otra versión en teoría tiene más potencia arriba, pero a ver si eso no hace que rompamos la tracción del neumático, que es casi lo más importante».

Valentino Rossi: «Tenemos más freno motor y parece que la moto es más fácil»


En la misma línea que su compañero van los comentarios de Valentino Rossi, que cree que el nuevo motor les ha servido para dar un paso adelante. El italiano ha completado 40 vueltas y ha sido tercero a cuatro décimas de Viñales.

Estas eran sus reflexiones al acabar el día: «La primera sensación es que la moto es un poco más fácil porque el motor ayuda, tanto en la entrada en curva como en aceleración. Pero lo que he visto es que los neumáticos después de unas cuantas vueltas derrapaban bastante, ese era nuestro mayor problema, y creo que hemos dado un pequeño paso adelante en ese aspecto. Pero tendremos que seguir trabajando en eso porque insisto en que es nuestro mayor problema. Creo que hemos conseguido una buena mejora, pero queda trabajo por hacer».

Sobre las dos especificaciones de motor de las que disponen, Rossi apunta que «era muy importante trabajar con uno hoy y centrarnos en el otro mañana». Él también se muestra conforme con el rendimiento de la parte ciclo: «Creo que no es nuestro mayor problema, la moto en ese sentido va bien, pero seguramente llegará algo nuevo ya para el año que viene».

Rossi cierra con buen sabor de boca esta primera jornada, no sólo por el rendimiento en pista, sino por nota una reacción de Yamaha: «La sensación es positiva, no tanto por los dos motores que han traído aquí, que es positivo, sino por el empeño que están poniendo. Desde el viernes ha llegado mucha gente, ingenieros, que para mí es un buen modo de afrontar la situación. Para mí estos entrenamientos no son cruciales para el año que viene, pero son muy importantes para trabajar bien en febrero. Tanto Maverick como yo tenemos que dar las indicaciones justas».