Así viví mi pequeño "sustito" probando la nueva Yamaha Ténéré 700

Más que sustito, ¡SUSTAZO! Asistí a la presentación internacional de la nueva Yamaha Ténéré 700 con muchas ganas de darlo todo. Durante todo el día de pruebas los rumores de algunos accidentes de periodistas extranjeros iban y venían, y algún que otro español también "pasó por caja". ¿Me llegaría el turno?

En este tipo de eventos el tiempo con el que cuentas es muy reducido. Te subes a la moto y has de hacerte con ella rápido porque, antes de que te des cuenta, vas a llegar a un punto de foto o vídeo y debes dar la talla. A eso súmale la expectación que había causado la Yamaha Ténéré 700 y te sale un "cocktail explosivo". En serio, no es moco de pavo.

Te plantas en un sitio, con una moto a la que acabas de subirte y esperas tu turno para avanzar por un camino que no conoces, con un fotógrafo "megacrack" que te va a disparar tres fotos y estás seguro al 99% de que las va a hacer bien. Sólo falta que le eches un par y estés a la altura de las circunstancias. Y si no quieres parecer un auténtico "paquete", una opción con dos posibles desenlaces: te vas a casa una foto espectacular con la que ilustrar tu artículo o 'pillas'.

La mañana había transcurrido bastante bien, habíamos pasado varios puntos de foto y me había podido lucir bastante. En general, todo iba como la seda. Llegamos a un segundo punto de foto después de bastantes kilómetros y ya terminaríamos la parte "off-road". De hecho, este segundo punto sería un paseo por el campo, la idea a priori era una foto más relajada que las anteriores, pero la cosa se torció un poquito...

¡Y tanto que se torció! Casi me como la piedra. O me come ella a mí, no lo sé. Os explico lo que acabáis de ver –si habéis visto el vídeo–. Justo antes de salir, se comentaba en el "backstage" que un tal Adrien van Beveren había hecho la recta entera a una rueda. Dije: "Vale, la recta entera ni en broma, pero eso significa que el terreno aguanta para levantar un poco la rueda". Entonces encaré la recta, vi una zona aparentemente más dura, localicé al fotógrafo, solté embrague... ¡y desastre! Algo fue mal, se me descontroló por completo, me fui fuera del camino y esquivé una piedra de milagro. La golpeé con algo, no sé si con el cubrecárter o la estribera o qué... Eso sí, se me pusieron de corbata.

«Fue super espectacular. ¡Full Gas! De los pasos más espectaculares de los periodistas de todos los grupos. ¡En ningún momento cortaste gas!», me comentaba Francesc Montero, responsable de la espectacular secuencia de fotos que puedes ver más abajo. Y probablemente fuera eso, evitar el acto reflejo de frenar o cortar, lo que me haya salvado del desastre absoluto. En fin, por suerte como has visto, todo quedó en un simple susto y me vuelvo con una "batallita" que no podía dejar de compartir con todos.