La moto autónoma, más cerca

Yamaha ha presentado el AMSAS, un Sistema Avanzado de Asistencia para la Estabilidad de Motocicletas con el que evitar la caída de la moto a baja velocidad, una primera incursión de la firma en la moto autónoma.


No es la primera vez que se proponen sistemas de estabilización automáticos en una moto. La última propuesta que recordamos de este tipo era el Honda Riding Assist, que hace pocos meses tuvo incluso una evolución. Ahora, también desde Japón, llega otro experimento, pero es por parte de Yamaha con su sistema AMSAS.

Este Advanced Motorcycle Stability Assist System (Sistema Avanzado de Asistencia para la Estabilidad de Motocicletas, en español) viene equipado sobre una Yamaha R25 (Yamaha R3 en Europa) a la que se le han quitado el motor, el escape y la transmisión.

El objetivo de esta ayuda es mantener la moto en equilibrio por debajo de los 5 km/h.

Podríamos decir que es una primera incursión en el mundo de las motos autónomas, aunque todavía se trata de una asistencia, ya que lo que hace es avisar de que el vehículo que llevamos delante está reduciendo su velocidad y, de manera autónoma, reduce también la velocidad de la moto. Esta funcionalidad ya la hacen los denominados control de crucero adaptativo gracias a los radares instalados en el frontal de la moto evitando así los peligrosos alcances y acelerando de nuevo hasta la velocidad marcada cuando ya no hay peligro. De hecho, la marca de los diapasones ya lo comercializa desde esta temporada en la Yamaha Tracer 9 GT+.

Yamaha AMSAS 13 1Sin embargo, el Yamaha AMSAS va un paso más allá. Cuando la moto reduce en exceso la velocidad o incluso se detiene, es difícil o imposible mantenerla en equilibrio por su propia dinámica y sus características (sólo dos ruedas). Por tanto, la marca nipona ha desarrollado un proyecto para mantener la moto recta y sin peligro de caer a ninguno de los dos laterales. Incluso, y aquí viene la aceptación de que es una moto autónoma, vemos a la moto circulando sin conductor.

¿Y cómo lo hace? Como te puedes imaginar, no se da mucha información desde el equipo de I+D, pero sí que sabemos que hay un actuador en el manillar y un motor eléctrico en la rueda delantera. Ambos son los responsables de actuar según convenga y según los datos recogidos por los radares instalados en este caso sobre unas estructuras laterales. Como se puede apreciar, es todavía demasiado aparatoso para la calle, muy pesado y relativamente caro (unos 350 €), pero seguro que los ingenieros están avanzando para que el AMSAS empiece a llegar al mercado muy pronto y de manera razonable. Además, se pretende que sea un kit fácilmente instalable en cualquier moto.

Una vez más, vemos que la moto autónoma está, para bien o para mal, más cerca.

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