Dos novedades, dos enfoques distintos. La familia Ténéré 700 de Yamaha se amplía con esta Explore y Extreme. Dos motos que siguen siendo tan simples como sus hermanas, sin demasiada electrónica, pero traen novedades que las diferencian del resto. Una más rutera o enfocada al asfalto, mientras que la otra invita a hacer más off-road.

Además de la Explore y la Extreme, en este vídeo os hemos dejado una sorpresa para el final. Una Ténéré 'armada' hasta los dientes que bien podría participar en el Rally Dakar... si pudiese. De hecho, estos son los kits que Pol Tarrés lleva en diferentes competiciones como la Africa Eco Race.

Yamaha Ténéré 700 Explore: más bajita, más de asfalto

Comenzamos la prueba con la Explore. Estéticamente es muy campera, con una llanta delantera de 21'', aunque no es la moto trail con mayor recorrido de suspensiones. La diferencia respecto al resto: suspensiones 2 cm más cortas para que el asiento esté a 860 mm y así ser la más baja de la familia y también accesible para los usuarios de media o baja estatura.

En mi caso, con 1,70 m de estatura, toco con la punta de los dos pies al subirme a ella. La posición sigue siendo erguida, con un triángulo bastante agradable y cómodo. Salta a la vista su pantalla touring de serie, al igual que el quickshifter al subir marchas o los herrajes para las maletas laterales.

¡Nos ponemos en marcha! No tardas en darte cuenta que la pantalla es algo más grande y eficiente que la versión estándar, aunque no es exagerada. El depósito sigue siendo plano y no te sientes para nada encajonado. Sí que molesta un poco la tapa del embrague al usar el freno trasero, algo que he notado más en carretera. ¿Y qué implica su suspensión más corta? Es una moto con menos transferencia de pesos sobre asfalto, pero en campo o terreno irregular tiene un tarado algo duro.

Respecto a su motor, he notado que en asfalto resulta una moto algo más perezosa que en campo, sin que se malinterprete. Es más que suficiente, pero le falta esa rabia que sí puede tener una maxitrail. Además, ninguno de los modelos disponen de control de tracción, y en el caso de la Explore se puede echar en falta un control de crucero.

Yamaha Ténéré 700 Extreme: como una enduro grande

La Ténéré 700 Extreme es bastante más alta que la Explore, con un asiento rally a 910 mm del suelo que te hace ir como en una moto de enduro, aunque la ergonomía no cambia mucho. Además, las estriberas tipo off-road, su llamativo guardabarros y las llantas doradas le dan un toque muy especial. Por no decir de su escape Akrapovič opcional.

El recorrido de sus suspensiones es de 230 mm delante y 220 mm detrás, por lo que invita a salir del asfalto. Se desenvuelve muy bien en campo y, además, sigues sin ir encajonado. No tiene el gran depósito de la World Raid y la sensación es de que vas como en una moto de enduro grande, tanto sentado como de pie. Las estriberas tipo rally se notan bastante, con mucha superficie, pero sigo notando la tapa del embrague en la bota derecha. Respecto a sus frenos, no hay mucho que añadir. El tacto es muy de campo, se dosifican muy bien y son óptimos para esta moto.

Respecto a su motor, responde muy bien en bajos y tiene bastante margen de error. Desde el ralentí responde perfectamente y tanto en primera como en segunda es capaz de salir sin problema de una cuesta. Una vez que estiras el motor, tiene más que de sobra para off-road.

¿Inconvenientes? El ABS funciona correctamente, pero no es muy directo para activarlo y me habría gustado un simple botón on/off para una moto que está pensada para campo. Y también sus suspensiones, que están pensadas para una moto de 205 kg llena, pero no se puede tener todo. En saltos que caigo en plano, hago tope, pero mucho menos que en una Ténéré estándar. Si buscas algo más para off-road, siempre hay motos puramente de enduro. Para gustos, colores.

Bonus: probamos la Ténéré World Rally GYTR

Esta Ténéré va hasta arriba de accesorios de competición GYTR: suspensiones, llantas, escape Akrapovič, amortiguador de dirección, doble depósito como en la World Raid... Tiene de todo y no pude resistirme a probarla. El sonido es lo primero y se nota bastante gracias a su escape sin catalizador.

En pocos metros me doy cuenta de sus suspensiones, que han ganado algo de recorrido. Sólo con esto se nota bastante y no tienes que tirar tanto de brazos. Una auténtica locura. Y también se diferencia por sus frenos, con un disco delantero de mayor diámetro y un tacto esponjoso. Esto hace que sea más tipo enduro, si cabe, con bastante control y recorrido con un solo dedo.

No la podéis usar por carretera, pero merece cada euro que vale si te gusta el off-road. No se va en absoluto y vas de lado gracias a una tracción brutal. Se notan mucho los accesorios de competición que incluye GYTR, sin duda.