Se apagó el semáforo y…

Brett Ghedina tuvo una espectacular caída escasos metros después de arrancar su prueba de dragster en Perth Motorplex.



Las espectaculares carreras de dragster también entrañan en ocasiones una serie de riesgos. Sobre todo, cuando las cosas salen tan mal como en el caso que nos ocupa, en el que Brett Ghedina protagonizó hace unos días una de las escenas más rocambolescas que se recuerdan en esta disciplina.

En una de las rondas eliminatorias en Perth Motorplex, Ghedina tenía el objetivo de completar el cuarto de milla en un tiempo inferior a 7,94 segundos, pero apenas avanzó unos cuantos metros. Al parecer, un problema de cableado en uno de los sistemas de su Honda propició que entregase toda la potencia de golpe antes de lo previsto, por lo que no pudo controlar la bestial aceleración y la moto salió prácticamente despedida. Afortunadamente, el piloto sólo sufrió un golpe en una de sus rodillas y bromeó al ver repetida su caída en las pantallas gigantes: «Esto es lo que se supone que no se debe hacer».

La moto sufrió importantes daños y el propio Brett asegura que, después de 15 años, ésta va a pasar a mejor vida y comenzará a invertir en un nuevo modelo y a prepararlo para las carreras de dragster.