Laia Sanz y su entrenamiento para el Dakar 2018

Laia Sanz nos muestra en imágenes cómo es su intenso entrenamiento para el Dakar 2018, uno de los desafíos más duros para un deportista.


El Día de Reyes será el pistoletazo de salida del Dakar 2018. Será el inicio de la carrera más dura del mundo, con cientos de pilotos desafiando caminos, desiertos y obstáculos que parecerán infinitos. En la 40ª edición volverá a estar Laia Sanz. La guerrera del Dakar afronta su octava edición en la que espera otra vez condiciones muy difíciles e intensas, por lo que ha afinado aún más su preparación física para aguantar mejor si cabe la dureza del raid americano.

En las últimas semanas, su campo de entrenamiento ha sido el blanco de los Pirineos, donde ha practicado sesiones de esquí de montaña, que le hacen recrear fácilmente las condiciones de soledad, navegación y altura, cada vez más presente en el Dakar. El skimo le ayuda a trabajar la resistencia, las piernas o los brazos, un gran complemento a su preparación habitual durante el año.

De hecho, es el gimnasio otro de los lugares que más ha visitado la deportista de Corberá. Aquí, Laia Sanz ha podido realizar sesiones de entrenamiento de calidad, es decir, sesiones no muy largas (60-70 minutos), pero muy intensas con poca recuperación entre ejercicios y muy alta en pulsaciones. En moto trabajas todo el cuerpo, por lo que no puedes centrarte en ejercitar sólo una parte. Uno de los ejercicios que más nos ha llamado la atención es lo que Laia Sanz llama ‘El Espantapájaros’, que consiste en pegar pequeños saltos mientras levantas pesas al frente y arriba alternativamente. Laia explica que lo practica desde que hacía trial y le parece muy práctico porque involucra los brazos, la espalda, los brazos…

En el entrenamiento no faltan las sesiones de bicicleta y, por supuesto, la moto, con la que suele hacer dos tandas de una hora cada una, aunque dependiendo del lugar y las condiciones del terreno.

Además del entrenamiento, Laia Sanz va a cuidar mucho su alimentación. En su primera participación, perdió 6 ó 7 kg porque le costaba comer. Ahora llevará preparados pequeños bocadillos, barritas energéticas, fruta, frutos secos para ir comiendo durante el día justo antes de la especial o en el repostaje.

Veremos dónde acaba este año Laia Sanz quien cree que el top 15 es un objetivo realista, aunque ella es optimista y cree que puede estar más adelante. ¡Así sea!