Nuestro amigo de hoy no tuvo la precaución de estudiar la zona y ver qué había al otro lado de la colina. Así, a tumba abierta, se lanzó a dar el salto de su vida y se encontró con una sorpresa…

En moto, y más en motocross, siempre conviene dar una vuelta al circuito antes de ir “a por todas”. Y si en lugar de en un circuito, vas a rodar en campo abierto –cosa que igual no gusta demasiado a los forestales–, es más que recomendable echar una ojeada antes de ir gas a fondo.

Aquí, un buen ejemplo de una sorpresa que te puedes encontrar al otro lado del salto. Por suerte para nuestro amigo, todo quedó en un revolcón y alguna magulladura (para él y para las vacas contra las que se estampó).

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