El italiano se sinceró en una amplia entrevista con Motosprint, en la que volvió a hablar sobre la polémica que envolvió el final de temporada 2015 entre él y Marc Márquez.

Han pasado casi cinco meses desde el episodio que protagonizaron Rossi y Márquez en Sepang, pero el piloto del Movistar Yamaha no parece estar dispuesto a pasar página. Sea como sea, el piloto italiano está motivado y centrado ya en una temporada 2016 que empezará con buenas sensaciones tras mostrar un óptimo rendimiento durante los test de pretemporada: «Estoy muy motivado y contento por arrancar una nueva temporada, y sobre todo, por tener otra posibilidad de luchar contra Lorenzo y Márquez. Puedo jugármela y darme esa satisfacción. Batirlos. O probarlo, como el año pasado», aseguraba en una interesante entrevista con la publicación italiana Motosprint.

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Pese a ello, Rossi refrescó la polémica del final de temporada 2015 en esta entrevista. Tiene claro que las cosas nunca volverán a ser como antes con el piloto de Repsol Honda: «¿Dar la mano a Márquez? Sería hipócrita. Lo que ha pasado nunca lo olvidaré. Tras el final de la temporada pasada, nada será como antes», y según añade la reconciliación es prácticamente imposible: «Sobre nuestra relación, después de lo que pasó en el final de temporada, no creo que pueda ser reparada nunca. Seremos sólo rivales, prefiero centrarme en eso más que en si nos damos o no nos damos la mano».

Márquez-Rossi_Malasia-2015

La rueda de prensa de Sepang fue el detonante de toda la polémica y, aunque asegura haber barajado la posibilidad de no haber hecho esas declaraciones, Rossi se mantiene en sus trece: «Más que intimidar a Márquez, lo que intenté en aquella rueda de prensa fue llamar la atención de Dirección de Carrera para intentar resolver el asunto. Intenté hablar con Dirección de Carrera pero no me escucharon, así que lo intenté de esta otra forma. Tenía que hacerlo. Cuando Márquez fue a por mí, entonces me di cuenta de que estaba jodido. Traté de hablar con Dirección de Carrera pero no me escucharon, así que lo intenté de esta otra forma». El 46 mantiene su postura de que Márquez no quería que ganase el campeonato: «Habría sido mejor para él hacer sus propias carreras. Estuvo muy claro cuáles fueron sus intenciones, pero la carrera de Valencia fue la guinda al pastel».