Yamaha Test Sepang MotoGP 2018: A empezar a disipar las dudas

Yamaha se pone en marcha en este 2018 con el único objetivo de voltear la situación del año pasado, el peor para la firma de los tres diapasones en la última década. Confirmada la continuidad de Viñales y cerca de que suceda lo mismo con Rossi, los de Iwata buscan la estabilidad en el plano deportivo y la evolución en el técnico, sobre todo en chasis y electrónica. Habrá también muchas miradas puestas en Johann Zarco.


Recién presentado el nuevo proyecto en Madrid, el Movistar Yamaha apenas ha tenido tiempo de saborearlo antes de empezar con la acción en los test de Sepang, previo paso por Indonesia para un acto promocional del fabricante de Iwata. Maverick Viñales y Valentino Rossi pondrán fin a una semana ajetreada en cuanto a eventos para poder, por fin, volver a subirse a su Yamaha YZR-M1.

Valentino Rossi y Maverick Viñales 2018


Las pilas están cargadas en el seno del Movistar Yamaha después de un parón invernal más que necesario, puesto que la segunda mitad de MotoGP 2017 fue un auténtico tormento para ellos. En total, sólo ganaron cuatro carreras a lo largo del año, y tanto Maverick como Valentino alternaron grandes actuaciones con carreras extrañas y desastrosas, tanto en seco como en mojado.

Tras utilizar tres versiones diferentes del chasis a lo largo de 2017, la marca de los diapasones acabó perdida con tanto cambio y no fue capaz de encontrar el camino, firmando su peor temporada de la última década. Con energías renovadas y confianza en el trabajo que se haya podido hacer durante estos meses en Japón, Viñales y Rossi esperan que se haya dado con la tecla para volver a estar en la lucha por el título y, sobre todo, encontrar la consistencia que permita mantener el nivel a lo largo de todo el curso, algo que no sucedió en 2016 ni 2017. En los dos últimos años, un gran inicio de temporada dio paso a un final bastante discreto, con rachas de diez carreras sin ganar.

En lo que respecta al mercado, parece que va a ser un año bastante fácil en ese aspecto para los japoneses. Viñales ya ha renovado hasta 2020 y Rossi tiene intención de alargar pronto su contrato uno o dos años más, lo que quitará de encima un quebradero de cabeza a Yamaha.

Tech3: luces -Zarco- y sombras -¿quién sustituirá a Folger en 2018?-


Pero si hablamos de Yamaha, no podemos dejar de lado a la gran revelación del año pasado, Johann Zarco. El francés cuajó un gran año de debut en MotoGP llevando la moto de 2016, un prototipo que no causó problemas como sí pasó con el de 2017, pero tampoco recibió evoluciones en toda la temporada. Fue Rookie del Año, sumó tres podios, peleó por victorias en seco y mojado, y acabó como mejor piloto independiente.

Zarco también dejó su impronta al subirse a la M1 de 2017 en los test de Valencia, estando desde el principio entre los más rápidos con la que será su moto este año. Será interesante ver su progresión y comprobar si acaba encontrando las mismas limitaciones que sufrieron Rossi y Viñales el curso pasado con este modelo.

No todo son buenas noticias en el seno del Yamaha Tech3, donde hay muchas esperanzas depositadas en Zarco, pero muchas dudas sobre quién será su compañero después de que Jonas Folger anunciase que no disputará la temporada al no encontrarse recuperado del Síndrome de Gilbert que le fue detectado a final del año pasado. Por el momento, será el colombiano Yonny Hernández el que se suba a su moto en los test de Sepang.

Yamaha YZR-M1 2018


En Yamaha lo tienen claro y ya lo han repetido en diferentes ocasiones: los puntos en los que han de mejorar son el chasis y la electrónica; éste último, un aspecto en el que ven una importante desventaja con respecto a Ducati y Honda, marcas que el año pasado demostraron una mayor capacidad de mejora a lo largo de la temporada.

«Creo que Honda y Ducati encontraron algo en la entrega de potencia, desde la electrónica, para ayudar al tren trasero. Cuando el piloto levanta la moto, el sistema lo reconoce y pueden empujar. Si escuchas sus motos, oyes menos corte por parte de la electrónica, por lo que su aceleración es mejor. Yamaha necesita trabajar en la electrónica para encontrar algo así, ya que necesitamos aceleración sin destrozar el neumático», comentaba recientemente el jefe de mecánicos de Valentino Rossi, Silvano Galbusera.

Así pues, tanto en chasis como en electrónica son los dos aspectos en los que más se ha trabajado en invierno en Iwata para que la Yamaha YZR-M1 esté preparada para volver a luchar por el título. Después de todos los problemas que dio el de 2017 a los dos pilotos oficiales; dieron un paso atrás en la carrera de Valencia, en los test post-temporada y en los entrenamientos privados de noviembre en Sepang, utilizando el bastidor de 2016 y reencontrando el camino.

Aunque aún tendrán que probar por primera vez el prototipo completo de 2018, la nueva M1 tomará como base la parte ciclo de hace dos años, con la que Maverick y Valentino se han encontrado más cómodos. El excesivo desgaste del neumático trasero en la última parte de carrera es el mayor inconveniente que quieren subsanar desde Yamaha y para ello será fundamental encontrar un buen compromiso con el nuevo chasis y mejorar la gestión de la electrónica de Magneti Marelli.

Además, en Yamaha también empezaron a testar novedades en lo referente a la aerodinámica en los entrenamientos de Valencia, unos cambios sobre los que también se han filtrado algunas imágenes de los recientes entrenamientos privados con los probadores en Sepang. La primera versión mostró un carenado bastante afilado en Valencia, estamos a la espera de comprobar en mejor medida cómo ha trabajado Yamaha en ese aspecto. Las sensaciones de Viñales y Rossi con los cambios aerodinámicos en noviembre fueron positivas.

En Sepang empieza la revancha de Yamaha. El objetivo está claro: voltear la situación de un año en el que acabaron claramente superados por Honda y Ducati.