«Ha sido una buena forma de decir adiós a la afición»

Valentino Rossi dijo adiós a la afición italiana en Misano en un fin de semana cargado de eventos, homenajes y aroma a despedida. En su 'último baile' delante de los tifossi, acabó décimo tras remontar desde el último puesto de parrilla.


La última carrera de Valentino Rossi en Italia fue un cóctel de emociones para el #46. Ya desde el jueves quedó claro que sería una cita muy especial para él, ya no sólo dentro de la pista, sino también con muchos otros compromisos y homenajes que había preparados para despedirle de su afición como se merece. Tras este GP de Emilia Romagna, a Valentino tan sólo le quedan dos carreras antes de retirarse oficialmente como piloto de MotoGP.

Rossi pudo redondear su última carrera en Italia con una buena actuación, remontando desde la última posición de parrilla hasta el 10º puesto, ayudado también por las muchas bajas que se produjeron en una carrera por eliminación. Cuando cruzó la línea de meta, el italiano pudo despedirse de toda la afición e incluso les lanzó el casco especial que estaba luciendo para este último baile en Italia.

«Ha sido una buena manera de decir adiós a la afición. Había una atmósfera fantástica alrededor del circuito, con muchos aficionados, un día soleado... Estoy contento. Ha sido un día bueno y muy emocionante», comenzaba expresando Valentino.

Para el #46, poder correr en Misano es algo realmente especial: «Misano es mi circuito, mi Gran Premio. Está a 10 km de mi casa, así que tengo mucha suerte de tener un circuito así tan cerca, ya que no es lo normal. En Misano corremos desde 2007, he podido ganar aquí tres veces y sobre todo la última, en 2014, fue muy especial. La gente recuerda mucho esas buenas carreras, las luchas y esos buenos momentos», comentaba.

Valentino, que el sábado bromeaba con que necesitaba un doble que se encargase de cubrirle en los eventos para que él se centrase en pilotar, dejaba claro que el de Misano había sido un fin semana muy especial: «He tratado de disfrutar de todos estos momentos, pero también hacer una buena carrera y de dar mi máximo para conseguir un buen resultado. Estoy muy contento, especialmente por esto. Ha sido una gran emoción después de cruzar meta y estar con los aficionados, me he divertido mucho».

Pese a que hay quien dijo que Valentino había llorado debajo del casco tras cruzar la meta, el italiano lo desmintió con su clásico sentido del humor: «No es verdad. No es que esté en contra de llorar o feliz por no haber llorado, es sólo que no me viene. No es cierto que haya llorado. Lloré porque salía último, eso sí», apostillaba entre risas.

Entre los homenajes preparados estaba el de su propio equipo, el VR46 Team, que pintó los carenados de amarillo para las carreras con el mensaje 'Grazie Vale'. «Normalmente no me gustan las sorpresas, pero esta ha sido una gran sorpresa», decía Rossi. «Lo he visto esta mañana por primera vez y les tengo que dar las gracias a Uccio, a Sky y a todo el equipo. El amarillo con el 'Grazie Vale' me ha gustado mucho».

 

«Traté de hipnotizar a Bagnaia como en Aragón, pero esta vez no funcionó»


Hablando sobre la carrera y la resolución del título, Valentino lamentaba la caída de Bagnaia (pupilo suyo en la VR46 Academy) por no haberle hecho caso con la elección de los neumáticos y montar el duro delantero: «Pienso que el neumático duro delantero era muy peligroso esta vez. He tratado de decírselo a Pecco, pero al final lo he puesto. En la última parte de la carrera la temperatura ha bajado, hacía menos sol y el neumático duro delantero es así: cuando baja la temperatura, puedes caerte sin hacer nada extraño. Es una pena, porque Pecco era el más rápido, podía ganar y podía mantener abierto el campeonato».

Bromeó con que trató de 'hipnotizarle' como en Aragón con la elección de los neumáticos, diciéndole repetidamente que pusiera 'medio-medio', pero esta vez no le hizo caso: «Pecco ha hecho una gran temporada. Estoy un poco enfadado con él, porque con el neumático medio delantero hubiese ganado, porque era el más rápido. Tenía una gran oportunidad de mantener el campeonato abierto también para Portimao. He intentado hacer lo mismo que en Aragón con Pecco, tratar de hipnotizarle para que pusiera el medio, pero esta vez no ha funcionado... y ha puesto el duro», explicaba.

Por último, sobre el título de Fabio Quartararo, que reemplazó al propio Valentino en el equipo oficial de Yamaha, considera que fue un acierto por parte de la marca y cree que ha sido el justo vencedor: «Sinceramente, creo que fue una decisión correcta la de subir a Quartararo al equipo oficial. Quizá no fue una buena opción no tenerme a mí en el equipo oficial para el último año», decía entre risas.«Quartararo merece el campeonato, ha ido muy rápido, no ha cometido errores y se lo merece. Estoy muy contento por él y por Yamaha».

De cara a 2022, considera que «el equipo con Quartararo y Morbidelli será uno de los más fuertes. Quartararo es muy fuerte, pero también Morbidelli ha demostrado que puede ganar. Será bonito, porque se empujarán el uno al otro para mejorar. Creo que Lin Jarvis tendrá trabajo el año que viene, porque Yamaha siempre trata de tener dos pilotos fuertes y los va a tener», zanjaba Rossi.

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