Valentino Rossi rompió dos de las tres sequías más grandes de su trayectoria en Assen

Rossi regresa al escenario de su última victoria, lograda hace justo un año, con el objetivo de volver al primer peldaño del podio. Assen ya le sirvió para romper dos de las tres peores rachas de su carrera deportiva, en 2013 (44 carreras sin ganar) y 2017 (18 carreras).


El 29 de junio de 2013 la mayoría de las miradas de MotoGP se centraban en la figura de Jorge Lorenzo. Aquel sábado, el piloto mallorquín se disponía a correr en Assen sólo dos días después de haberse roto la clavícula izquierda en los entrenamientos libres, y sólo un día después de haberse sometido a una operación en la que le insertaron una placa de titanio y ocho clavos. Lo que quería hacer Lorenzo, que en ese momento era el líder del campeonato, era totalmente heroico.

Pero aquel día acabó siendo histórico para Yamaha por partida doble. Valentino Rossi había vuelto ese año a la firma de los tres diapasones con las orejas gachas tras su nefasto paso por Ducati, con el objetivo de recuperar la competitividad y de volver a luchar por unos resultados que hiciesen honor a su leyenda. Lo cierto es que en su regreso a Iwata, Valentino empezó muy por debajo del nivel de Lorenzo, Pedrosa y Márquez -rookie-, quienes marcaban en ese momento el ritmo en MotoGP.

‘Il Dottore’ sólo había sumado un podio en las seis primeras carreras -2º en Qatar- y no había entrado en primera fila en ninguna de esas citas. En Assen también partía más allá de la primera línea -4º-, pero con Lorenzo muy mermado físicamente, las opciones de brillar en “La Catedral” se multiplicaron para Valentino.

El #46 llevaba nada menos que 44 carreras sin ganar, algo totalmente inaudito para el de Tavullia, que lo máximo que había estado sin vencer en su trayectoria eran sus 10 primeras carreras en el Mundial de 125cc, allá por 1996. En 2010, cuando se rompió tibia y peroné en Mugello, la sequía fue de 13 pruebas, pero en realidad él sólo participó en 9 de ellas. La sequía que había acumulado entre el final de 2010, sus dos años en blanco en Ducati y las seis primeras carreras de su regreso a Yamaha, era tremenda.

Pero aquel día en Assen consiguió romperla. Pasó a liderar la carrera en la sexta vuelta y consiguió escaparse, ganando por delante de Márquez, Crutchlow, Pedrosa y un heroico Lorenzo, que logró la quinta plaza 36 horas después de haberse operado de la fractura de clavícula. Las gradas de Assen se rindieron a un Valentino que en aquel momento tenía 34 años y que volvía a saborear las mieles de la victoria tras la peor racha de su vida. “La Catedral” le rescató por primera vez.

2017: un año sin ganar… hasta que llegó Assen


Rossi no se impuso en más carreras en aquel 2013 y de hecho vivió acto seguido su segunda mayor racha sin ganar, porque hasta que volvió a vencer en Misano 2014 pasó una sequía de 23 citas, de las cuales 16 fueron ganadas por Marc Márquez.

La última vez que Assen acudió al rescate de Rossi fue el año pasado. El italiano se presentó allí después de 18 carreras sin ganar, desde el GP de Catalunya del año anterior, la que suponía la tercera peor racha de su trayectoria en este apartado. Pero en un bonito duelo con Petrucci que duró hasta la última vuelta, Valentino volvió a lo más alto del podio, logrando su décima victoria en “La Catedral”.

Ahora llega de nuevo allí sin haber vuelto a ganar desde entonces, una hoja en blanco que es de 16 carreras -no estuvo en Misano 2017 por lesión- y que espera frenar en su circuito fetiche. Es segundo del campeonato, 27 puntos por detrás de Marc Márquez y con tres podios en las tres últimas carreras. ¿Volverá Assen a rescatar a Valentino Rossi? Dicen que no hay dos sin tres…