Opinión – Blog ‘La Intrahistoria de MotoGP’

En estos tiempos tan agitados, en los que se han llegado a aclamar caídas desde las gradas y a celebrar en las redes sociales, ya tocaba que por fin se impusiera la cordura.

Después de unos meses rodeados de polémica, el domingo en Texas tuvo lugar uno de esos gestos que dignifican al motociclismo. Para que se diera esta situación, tuvieron que verse implicados en una caída dos de los pilotos más ejemplares de la parrilla de MotoGP, Dani Pedrosa y Andrea Dovizioso, que demostraron la verdadera esencia de este deporte.

«Un gesto que engrandece al piloto del Repsol Honda, que estuvo de 10; y también a Dovizioso, que estuvo de 11»

Hay pocos currículos más limpios que el de Dani Pedrosa en lo que a acciones comprometidas se refiere. Son nada menos que 15 años los que tiene a sus espaldas en el Mundial de Motociclismo y sólo se viene a la memoria el día que se llevó por delante a Nicky Hayden en Estoril, en una acción que bien pudo costar un título mundial. Pero aquello que algunos denominan karma rescató a Dani de llevar aquella losa anclada durante toda su carrera.

El domingo en Austin reeditó aquella desafortunada acción llevándose puesto a Dovizioso en la primera curva, la más conflictiva del trazado y perdiendo la rueda delantera, también la que creó más conflicto en la tercera carrera del año, ya que fue el detonante de varias caídas. Lo de Pedrosa fue un error, no hay vuelta de hoja, aunque totalmente fortuito. Dani no intentó adelantar a Dovizioso en ese momento, pero entró algo colado y no pudo detener el inesperado trallazo que le propinó su Honda. Desafortunadamente, Dovi se había ido un poco largo en ese viraje, lo que propicio que la trayectoria de la Honda de Dani le llevase de cabeza -literalmente- contra una Desmosedici que, visto lo visto, tendrá que plantear cambiar los alerones por retrovisores.

NombreDani Pedrosa
Dorsal26
PaísEspaña
MotoHonda RC213V 2016
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Lo que pasó después, ya todos los sabéis: en lugar de ir corriendo a por su moto para seguir en carrera, Dani se acercó a interesarse por el estado de Dovizioso, le pidió disculpas y, una vez hizo eso, entonces sí reemprendió la marcha. Tuvo que abandonar definitivamente la carrera dos vueltas después y, tras unos momentos en su box, puso rumbo al de Ducati para explicar a Dovi lo que había sucedido y volver a pedirle unas disculpas que el italiano aceptó con muy buen talante. Un gesto que engrandece al piloto del Repsol Honda, que estuvo de 10; y también a Dovizioso, que estuvo de 11, porque no tiene que ser fácil encajar por segunda carrera consecutiva que se esfume un buen botín de puntos por culpa de un error de otro piloto.

Me gustaría saber -que no lo sé, por eso hablo en condicional- si Simone Corsi hizo lo mismo o algo parecido con Takaaki Nakagami, Hiroki Ono con Adam Norrodin y Joan Mir con Darryn Binder. Todos ellos, culpables y damnificados, respectivamente, en esa misma curva 1 en caídas que se produjeron en las carreras de Moto2 y Moto3. Espero que sí lo hicieran, porque es lo que lógico tras este tipo de errores. Pero la mejor noticia es que este gesto se produjo en MotoGP y entre dos de los pilotos más destacados de la parrilla, lo que ipso facto se convierte en un espejo para el resto. Porque si hay algo que está claro es que los que han de predicar con el ejemplo son “los mayores”, a los que todo el mundo les sigue.

NombreAndrea Dovizioso
Dorsal4
PaísItalia
MotoDucati Desmosedici GP 2016
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Por esa razón, el acto ejemplar de Dani Pedrosa y la gran manera en la que Andrea Dovizioso encajó el golpe, proyectan una imagen digna de recordar. Con ejemplos así, el motociclismo tiene motivos para sonreír en plena tempestad. Porque esa es la esencia de un deporte que, no lo olvidemos, tiene en las caídas a su mayor enemigo. Pese a llevarse un cero en el casillero de puntos, Dani y Andrea consiguieron algo muy importante: reflejar la grandeza del motociclismo.

 

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