Triumph cierra su segundo año en Moto2 con un gran sabor de boca

Tras el buen comienzo de su andadura como suministrador único de motores de Moto2 en 2019, Triumph ha ido un paso más allá en su segunda temporada en la categoría intermedia. Récords en casi todos los Grandes Premios de 2020 y nuevos horizontes a partir de 2021 para seguir progresando.


La temporada 2020 ha sido la segunda de Triumph como suministrador único de motores de la categoría de Moto2. La firma británica cerró con muy buena nota su primer curso en la categoría intermedia, abriendo una nueva era con su motor tricilíndrico de 765cc heredado de la Street Triple RS y desarrollado para la siempre exigente categoría de Moto2.

Y si el primer año fue positivo, el segundo ha supuesto otro paso adelante en este proyecto de la marca de Hinckley junto a Dorna. La pandemia del Covid-19 hizo peligrar incluso que se disputase la temporada, pero el gran trabajo del promotor del campeonato hizo posible sacar adelante este difícil año.

Finalmente, el Mundial constó de 15 citas para Moto2 y Moto3 (que estuvieron en Qatar), y de 14 para MotoGP. Pues bien, en 11 de ellas se batieron los récords de vuelta rápida en carrera, la mayoría de los cuales ya estaban en posesión de los tricilíndricos de 765cc de Triumph. El desembarco de la compañía británica fue un soplo de aire fresco para Moto2, a la cual ha dotado de carreras más emocionantes y menos monótonas (uno de los puntos que se echaban en falta en esta categoría), y con mayor variedad de protagonistas.

Pero si algo destaca en estos dos últimos años, es que Triumph ha convertido a Moto2 en una escuela más potente previa al paso a MotoGP. El uso de electrónica (centralita Magneti-Marelli) y el carácter del propulsor británico han sentado las bases para hacer que los pilotos que suben a la categoría reina lo hagan con una preparación mayor.

Siete han sido los ganadores diferentes en una temporada que se resolvió en la última carrera, algo que no sucedía en Moto2 desde el 2011. Triumph cerró el contador en más de 200.000 kilómetros acumulados por todos sus motores, repartidos entre las 31 motos que han compuesto la parrilla de la categoría. En el apartado técnico, los de Hinckley ajustaron el límite de revoluciones en los cambios de marcha, algo que tuvo resultados inmediatos ya desde los primeros test de 2020.

«Desde que empezaron las conversaciones hace algo más de tres años, la cooperación no puede ser mejor. Desde el inicio ha sido muy buena, tanto en el punto de vista técnico como logístico. Además, Estamos muy contentos con Triumph en el apartado técnico, ya que no ha habido ningún problema en estas dos primeras temporadas y el rendimiento ha superado nuestras expectativas», comentaba en rueda de prensa Carlos Ezpeleta, Managing Director de Dorna, sobre la vinculación entre el promotor del campeonato y Triumph.

 

Evolución y regreso a otros campeonatos


El punto de partida de Triumph en este regreso a la competición como suministrador único en Moto2 ha sido ya muy positivo, pero los planes de la firma británica pasan por seguir evolucionando. El año que viene, Triumph regresará oficialmente a la categoría de Supersport con la Street Triple RS, el modelo cuyo motor sirve de base para Moto2. Lo hará en el British Superbike, antes de desembarcar en 2022 en el Mundial de Supersport también con esa misma moto.

La experiencia desarrollando los motores en Moto2 le darán una gran base para sendos campeonatos y, al mismo tiempo, estar dentro de estos certámenes potenciará el desarrollo de dicho propulsor, por lo que Triumph se irá retroalimentando de la experiencia y datos que obtenga participando en otros certámenes: «Tras dos temporadas en Moto2, tenemos una buena cantidad de datos y de experiencia con el motor. Tenemos la oportunidad de contar con todos los datos de cada motor, de cada sesión y en cada Gran Premio, y cuando el motor llega al final de su vida útil todos esos datos se trasladan a Triumph para entender qué está pasando y cómo está funcionando. Los pilotos que usan en estos motores empujan bastante, así que no hay escenario más exigente para un motor y es un gran punto desde el que partir. De cara a 2021 estaremos en la categoría de Supersport del BSB y en el Mundial de Supersport al año siguiente, y la base será la del motor de la Triumph Street Triple RS, la misma que en Moto2. La especificación del motor no será exactamente la misma que en Moto2, pero muchos de los componentes que hemos desarrollado para Moto2 estarán en el kit que estamos desarrollando para Supersport. Creo que el éxito que hemos conseguido en Moto2 ha demostrado de lo que somos capaces y esto nos da una oportunidad para seguir desarrollando el motor en otros campeonatos y continuar avanzando», respondía Steve Sargent, jefe de producto de Triumph, a la pregunta que le formulaba MOTORBIKE MAGAZINE en rueda de prensa. Aún queda un margen de mejora que permitirá a Triumph seguir batiendo todos los récords en Moto2.

 

Llegada del Triumph Triple Trophy, con Bezzecchi como ganador


Además de lo que se ha visto en pista, Triumph ha introducido este año el Triple Trophy, una clasificación paralela que mide a los pilotos de Moto2 en base a la velocidad máxima en cada Gran Premio (7 puntos), las poles (6 puntos) y las vueltas rápidas (5 puntos).

En cada Gran Premio se van sumando los puntos, que en la primera edición dieron como resultado la victoria de Marco Bezzecchi en este trofeo. ¿Y el premio? Pues ni más ni menos que una Triumph Street Triple RS que el piloto italiano recibió en Portimao, una naked cuyo motor ha servido como base para el de las Moto2. Tras el éxito de la primera edición, en 2021 habrá nuevamente Triumph Triple Trophy.

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