10 motos icónicas en la historia del motociclismo

Recopilamos 10 motos icónicas, que representan un equilibrio entre las motos que han marcado un hito en la historia del motociclismo y las motos que también han marcado un antes y un después en la calle y en la carretera, o en otras palabras, motos que se pueden/pudieron comprar de manera accesible. Esto dará lugar a una lista donde encontraremos motos desde el mítico Vespino hasta la inalcanzable Honda NR750 de pistones ovales.


Todo un clásico, las 10 motos más icónicas, las 10 motos más míticas, las 10 motos más legendarias, etc etc.... tiene mil y una definiciones. Hemos decidido nombrarlas como icónicas, debido a qué han marcado un antes y un después y, han llegado a más ojos y oídos. También puedes estar en desacuerdo con esta lista, esa es la gracia, la disparidad de opiniones, pero estamos seguros de que, en más de una estarás de acuerdo con nosotros.

Evidentemente servidor no ha podido probarlas todas y, su criterio y fundamento a veces debe regirse por la antología y el boca a boca del gremio motero. Incluso reconoce barrer hacia final de siglo, ignorando seguramente verdaderos icónos de antaño, pero 10 motos son 10 motos, y puedes llamarlas como quieras (icónicas, míticas, legendarias) pero el número es inamovible y aunque por mi fuera haría una lista de 50, deben ser 10 para que no pierdan valor.

Por otro lado, el orden no es ningún indicador de iconismo ni nada por el estilo, simplemente el orden cronológico de su fecha de fabricación.

1. Triumph Trophy TR6 (1956)


Icónico modelo que saltó de un campo de concentración a la gran pantalla por encima de una alambrada de las manos de Steve McQueen ... o Bud Edkins. Realmente no se trata del modelo en sí, sino que nos gustaría hacer referencia a toda la gama Bonneville de Triumph, un modelo icónico por excelencia, a pesar de que la moto de Steve McQueen sea un modelo Trophy, pero daría pie a la gama Bonneville años más tarde. De hecho, actualmente existe una Triumph Bonneville T120 conmemorativa Bud Ekins.

2. BMW R 90 S (1973)


O más conocida como "la huevo frito" debido su decoración Daytona, así es la BMW R90S, un icóno dentro del mundo bóxer de la firma bávara. Un bicilíndrico de 900 cc refrigerado por aire, con relación de compresión 9.5:1 y alimentado por dos carburadores Dell'Orto 38. Esto nos daba unas cifras de 67 cv de potencia y 76 nm de par motor, nada mal para una moto de 215 kg en 1973. Se fabricaron 17.465 unidades de esta moto, pero lo que la hizo más famosa fue ser una de las primeras motos de producción en rebasar los 200 km/h de velocidad punta y su exitoso palmarés en diferentes competiciones, acentuándo su participación en la mítica Daytona Race del AMA Superbikes.

3. Yamaha RD 350 YPVS (1984)


No podía faltar y lo sabes. Se trata de una de las motos más icónicas de los puertos de montaña hace 30 y 40 años... y como te descuides hoy en día también. Apodada la matapijos por su inherente peligro (excesiva potencia y prestaciones para el escaso ciclo y chasis) y su relativo alto precio para ser una moto de baja cilindrada. Lo cierto es que se trataba de una moto con una celeridad increíble, capaz de plantar cara en aceleración a motos que duplicaban su cilindrada. Una de las referentes del 2 tiempos, con aproximadamente 60 cv (alguno más) y 145 kg se convertía en una bestia en el ratio potencia/peso. Realmente su modelo es anterior, pero no fue hasta el 83 cuando Yamaha implementó su sistema de válvula de escape YPVS, que le confirió un comportamiento mejor.

También existió una RD 500, con motor V4, más legendaria para muchos, pero menos icónica debido su escasez y el poco impacto social que tuvo comparada con su hermana menor, la RD 350.

 

4. Vespino ALX (1985)


Lo mismo sucede con el Vespino pero en una categoría inferior. Se trataba de la máquina definitiva para muchos chavales de 14 años en los 80. Hemos elegido la versión ALX por su incorporación de admisión por láminas, que le ottorgaba un plus de comportamiento y facilidad para preparaciones posteriores, ya que el Vespino realmente nació con su modelo L en 1968 hasta final de los 90 con la última versión F-18. Se trataba del primer escalón para muchos futuros moteros, o simplemente el pasaporte para la libertad de muchos jóvenes, que sin ser moteros, ansiaban esa necesidad de transporte y todo el mundo de autonomía que ello acarreaba. Para otros era una auténtica base competición, un propulsor monocilíndrico de 2 tiempos que podría ser exprimido hasta niveles insospechados... ¿Tú que perfil de usuario Vespino eras? (el de la foto es un modelo SC)

 

5. Suzuki GSX-R750 (1986)


Efectivamente, la madre de las Superbikes, la legendaria GSX-R750 de 1986 no podía faltar en nuestra lista, un auténtico icono de la era del motociclismo, que dio paso a una de las sagas más míticas: la saga gixxer.

Pionera en muchos ámbitos y aspectos, la Suzuki GSX-R750 ofrecía unos datos y unas cifras muy lejos de sus rivales: con un motor de cuatro cilindros de 750 cc, refrigerado por aire y alimentado por cuatro carburadores de compuerta plana ofrecían 106 cv para un peso total de 175 kg, gracias a un chasis de aluminio de doble viga. Sin duda alguna, era toda una superbike adelantada a su época.

 

6. Honda Africa Twin 750 (1990)


Si hablábamos de la madre de las Superbikes, ahora hablamos de la madre de las trail. La Honda Africa Twin marcó un antes y un después, siendo una de las motos más usadas en rallys como el Paris-Dakar, que le hizo ganar una popularidad totalmente justificada. Se trata de la trail por excelencia, moto todoterreno, grande, alta, pero manejable, dócil, fácil, polivalente, accesible y fiable. Sucedía a la original XRV650, igual de mítica o más, pero no tan icónica. La Honda XRV750, qué así se llamaba oficialmente, ofrecía un peso de 209 kg (205 kg a partir del "92), un tanque de gasolina de 24 litros, suspensiones de largo recorrido, llanta delantera de 21" y un motor bicilíndrico de 750 cc y una potencia de 60 cv.

 

7. Kawasaki ZXR 750 J1 (1991)


Por supuesto "la Telefónica" no podría faltar en nuestra lista de las 10 motos más icónicas de la historia. Una moto que ganó popularidad gracias a su modelo anterior, la ZXR 750 H1 Stinger (la cual también fue muy icónica), y que desembocaba en una auténtica Superbike. La ZXR 750 tuvo muchas versiones y actualizaciones, pero digamos que la J1 es la primera de la segunda generación (la primera fue la Stinger). Estabamos ante una moto de 750 cc de cuatro cilindros, que entregaba 100 cv (por culpa de una normativa europea, aunque existía la opción de entregar 121 cv, que posteriormente el modelo ZXR 750 K1 ya empezó a entregar) y tenía 195 kg de peso. Parte de su popularidad vino del Campeonato del Mundo de Superbikes, su particular decoración, su estética única con las toberas del Ram Air por fuera, y su precio más accesible que la competencia a pesar de ser menos potente.

 

8. Honda NR 750 (1992)


Vale, esta quizá es un poquito más inaccesible, pero no podíamos dejar pasar la moto de los pistones ovales. Se trata de uno de los reiterados intentos de Honda por revolucionar la moto, junto con aquella absurda llanta de 16 pulgadas que gracias a dios esta NR no llegó a equipar. La Honda NR 750 realmente no fue un éxito ni comercial ni prestacional, de hecho se trataba de una moto muy poco fiable, pero eso también fue parte de su encanto, unido a sus escasísimas unidades (300 unidades) y altísimo precio (cerca de 50.000 euros por entonces, sin inflación), aparte de los muchos años que tardó en llegar al mercado. Tal es así que la prensa de por entonces la apodó la Never Ready 750, haciendo alusión a sus iniciales, que relmente venían de la Honda NR 500, una moto de carreras con un motor de alto régimen (hasta 20.000 rpm). Honda intentó adelantar la era 4T al Campeonato del Mundo varias veces antes de su éxito en 2003. Uno de sus intentos fue con la NR, pero para igualar las prestaciones de los sencillos motores de 500 cc y 2T precisaba más cilindros (para ser más concretos 8). El problema era el reglamento de la FIM, que limitaba el número de cilindros a 4. Esto hizo que los ingenieros de Honda unificaran las cámaras de combustión para dejar los 8 cilindros en 4, pero con un diseño oval para poder introducir más válvulas por cilindro (emulando un V8). Para concluir, se trata de un motor V4 de pistones ovales con una potencia máxima de 125 cv y 32 válvulas (8 por cilindro). A día de hoy se considera una de las motos más exclusivas del mundo.

9. Aprilia RS 250 (1998)


No podíamos dejarnos en el tintero una 250 cc 2T, todo un concepto de referencia en el mundo de las 2 ruedas. Podríamos haber metido perfectamente cualquier japonesa, como las también míticas e icónicas TZR 250 sp ó NSR 250 R, pero llevamos ya mucha "japo" y nos falta alguna italiana de 2T. Dicho esto, no podía ser otra que la reina de los circuitos, la Aprilia RS 250, la moto escuela perfecta para futuros pilotos. Se trata de una de las más bellas obras de ingenieria, y no por su estética o sus carenados, que también, sino por su elaborado y ultra-ligero chasis de aluminio, con cotas y geometrías de gran premio prácticamente, montando un motor de origen Suzuki (vj22), esta pequeña bestia era capaz de humillar a motos de más cilindrada y postrarse competitiva en los tiempos frente a las deportivas de 600 cc de años posteriores, aunque realmente su rival natural fueron las 400 cc tetracilíndricas de 4T tales como la Honda CBR400RR o RVF400, las Kawasaki ZXR400R o las Yamaha FZR400RR, otras interesantes máquinas un pelín más potentes y pesadas.

El ciclo era sin duda alguna el punto fuerte de esta moto, empezando por su chasis y continuando por sus frenos Brembo de serie, sus suspensiones Showa de contrastada calidad y eficacia en circuito y su reducido peso de 140 kg en vacío para sus cerca de 70 cv (algo menos en la realidad).

10. Yamaha YZF-R7 (1999)


Hablando de motos exclusivas, me van a permitir ustedes otro unicornio: la Yamaha YZF-R7 o también conocida como la OW-02, evolución de la también legendaria OW-01, el arma de Superbikes de la marca de lo 3 diapasones, eclipsada por el éxito comercial de su contrincante la Honda RC30. La Yamaha R7 se erige como otra de esas motos exclusivas a más no poner, una auténtica carreras-cliente comercializada únicamente en 500 unidades, heredando las cotas y geometrías de la Yamaha YZR 500 de Gran Premio, un propulsor 750 cc de 4 cilindros en línea y 20 válvulas (5 por cilindro) y con una potencia de "106" cv. Las comillas se deben a que se trata de la configuración básica, ya que desde Yamaha ofrecía un kit de carreras valorado en 12.000 dólares (aprox) que desbloqueaba la potencia real del motor hasta los 160 cv, aunque también existía un kit más económico de unos 1000 dólares que sacaba 132 cv. De igual modo, no resultó una moto competitiva dado el alto coste de sus kits para extraer todo su potencial así como su alto precio base para los pocos cv que recibías.

 

11. Ducati 998 (2002)


Sí, os he engañado, son 11 motos y no 10. Y sí, me puse muy firme en la introducción con que 10 motos son 10 motos, pero yo soy el que escribe el artículo y hago lo que me da la gana y, no podía dejar fuera a este icono no solo del motociclismo, sino del diseño. Seguramente sea una de las motos más bellas jamás diseñadas, mano de Massimo Tamburini, el Pininfarina de las motos. Realmente este diseño es el de la Ducati 916 (y 748) y posterior 996 y 998. La elección de la 998 frente las otras no es ninguno en especial salvo que se trata de la última versión bajo esta estética. Realmente la 916 ya era un grandísimo avance respecto las 851/888, y la 996 una interesante evolución del desmoquattro, pero no fue hasta la 998 que equipó las culatas testastretta y otros importantes cambios en el motor que le hacían más potente, más eficaz, más ligero y más avanzado. El resultado era una moto de 123 cv y 198 kg. Existió una versión 998s con 136 cv y 187 kg además de una versión super exclusiva de 700 unidades, la 998 FE.

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