La firma de accesorios abre sus puertas en un evento multitudinario

Tras tres años de espera, SW-MOTECH ha celebrado su Open House 2022 por todo lo alto en un fin de semana de motos, accesorios, equipamiento, novedades, música, diversión, entretenimiento, espectáculo y un gran ambiente que ha reunido a miles de amantes de las motos.


La fiesta de SW-MOTECH está de vuelta. Su fin de semana de puertas abiertas, su ‘Open House’, ha estado esperando pacientemente desde 2019 para volver a celebrarse, pero por fin este pasado fin de semana del 11 y 12 de junio la marca se ha desquitado y ha celebrado su regreso por todo lo alto con una reunión que ha congregado a más de 30.000 asistentes en sus instalaciones de Rauschenberg, en Alemania. 

Sabíamos que SW-MOTECH era experta diseñando y fabricando todo tipo de equipamiento para cualquier tipo de moto. Llevan años vendiendo accesorios relacionados con la protección, la seguridad, la ergonomía, la navegación y la remodelación de asientos, prestando una especial atención a las soluciones de equipaje y el confort. Pero lo que no sabíamos es que también son expertos organizando fiestas, y este año en Motorbike Magazine hemos tenido la oportunidad de vivir su Open House 2022 en persona para ahora poder confirmaros que, efectivamente, también saben mucho sobre eventos, porque su jornada de puertas abiertas, en la que todos sus seguidores han podido conocer sus productos y sus instalaciones de primera mano, ha sido una auténtica fiesta de la moto.

SW-MOTECH, una firma con casi 30 años de experiencia


SW-MOTECH no necesita presentación. Es sin duda una de las firmas de referencia dedicadas al diseño, desarrollo y fabricación de accesorios para moto, y en su catálogo encontramos prácticamente de todo: desde maletas de aluminio hasta soportes de GPS, pasando por alforjas, top-case, mortaequipajes, mochilas, bolsas de depósito, bolsas traseras de todo tipo, protecciones, defensas de motor, caballetes, protectores de manetas, estribos, palancas de cambio, extensiones de espejos, luces adicionales, topes anticaídas, elevadores de manillar, extensiones del pedal de freno, material electrónico, y un largo etcétera. Además de una línea específica para motos retro denominada Legend Gear.

Si hay algo en lo que ha destacado siempre el material de SW-MOTECH es en la calidad de los productos. Cuando lo tienes en la mano, comprendes que son de esas cosas hechas para durar toda una vida, y eso ya es raro encontrarlo hoy día. Todo esto lo puedes comprobar siempre que pases por sus instalaciones, porque el showroom y la tienda son permanentes, y no solo con motivo del evento.

La marca comenzó a dar sus pasos en 1994, cuando Jürgen Swora construyó un depósito para su Africa Twin, y siguiendo esa idea en 1999 se unieron a él Jörg Diehl y Kai Jockel para llevar a cabo, en un viejo granero, la fabricación de accesorios premium de metal para motocicletas. Crecieron rápidamente y en 2000 ya abrieron una fábrica en Vojkovice, República Checa, y en 2002 lanzaron toda una gama de productos específicos para la BMW F 650 GS. En 2004 la firma ya estaba asentada en su actual sede de Rauschenberg y poco a poco van creciendo los acuerdos de productos OEM, los destinados a cubrir el catálogo de accesorios originales de las marcas de motos. En 2006 comienzan a trabajar juntos SW-MOTECH y BAGS-CONNECTION y las bolsas blandas cobran protagonismo. En 2008 se producen las primeras maletas de aluminio y en 2012 SW-MOTECH y BAGS-CONNECTION se unen, entrando en escena el cuarto socio: Achim Kessler. En 2018 se lanzan a remodelar asientos siguiendo los gustos de los clientes y en 2019 se funda la sucursal SW-MOTECH en España. 

Hoy, con Jürgen Swora, Jörg Diehl, Kai Jockel y Achim Kessler al frente de la empresa, SW-MOTECH exporta sus productos a más de 70 países en todo el mundo y fabricantes como BMW, Ducati, Kawasaki, KTM, Moto Guzzi, Suzuki y Yamaha confían en ellos para el desarrollo y manufactura de piezas originales. Cuenta con un catálogo que abarca más de 3.000 productos propios y todos ellos destacan por su funcionalidad, calidad, seguridad y por su ajuste llevado a la perfección en cada modelo de moto.

Un Open House que hace honor a su nombre


El Open House de SW-MOTECH comenzó como una barbacoa entre empleado y amigos. La celebración creció y creció hasta convertirse en un evento que en 2019 ya congregó a más de 20.000 seguidores de la marca. Tras dos años de dura pandemia y severas restricciones, ahora SW-MOTECH ha tirado la casa por la ventana para crear un evento que ha recibido a más de 30.000 personas que se lo han pasado en grande durante todo el fin de semana.

La jornada de puertas abiertas de SW-MOTECH es literalmente eso, una jornada en la que la marca abre sus puertas y todos los interesados pueden conocer sus instalaciones, su fábrica, su forma de trabajar, charlar con sus empleados, caminar entre sus enormes almacenes y palpar sus productos explicados por expertos. Y cómo no, comprar cualquier accesorio que se le antoje. En él pudimos ver cómo los robots dan forma a las maletas de aluminio, cómo las máquinas fresadoras dan forma a las piezas mecanizadas de aluminio, cómo los brazos robotizados comprueban incansablemente las cerraduras una y otra vez durante días, y cómo las artesanas de la marca acolchan y tapizan los asientos de moto enviados por sus clientes. Es decir, una verdadera “open house” en la que entrar como quien dice hasta la cocina y ver cómo SW-MOTECH fabrica y realiza sus exhaustivos controles de calidad en cada uno de sus productos.

¿Qué cifras destacamos tras conocer las instalaciones de SW-MOTECH? Para que te hagas una idea de su capacidad de producción y comercialización, cada semana de esta fábrica de Rauschenberg salen mil maletas de aluminio, y también cada semana llegan dos grandes camiones de la factoría de República Checa donde se elaboran todos los elementos y productos de acero. Tienen un stock permanente de 350.000 artículos, el área de logística tiene unos 4.500 m2 y la de almacenaje 8.250. De ellas salen unos 50.000 paquetes al año y unos 4.000 palets en el mismo periodo de tiempo. Y todo gracias a 250 empleados en la sede de Alemania y a 150 en la de República Checa.

Pero el Open House de SW-MOTECH no consiste solo en abrir las puertas, sino en celebrar la pasión que une a todos los aficionados a las motos que quieren poner en común una misma afición. Y eso, en Rauschenberg, saben hacerlo por todo lo alto.

Un Open House por todo lo alto


En el SW-MOTECH Open House 2022 se respira un ambiente relajado y variopinto, un evento al que acuden desde veteranos motoristas con chaquetas llenas de parches tras haberse recorrido medio mundo sobre ruedas, hasta familias completas con niños pequeños que sueñan con seguir los pasos de sus padres algún día. Tras conocer la seriedad y rigor con la que se trabaja en SW-MOTECH de puertas para dentro, de puertas para fuera se celebra una auténtica fiesta en torno a la moto. 

"Se notaba que la gente anhelaba un acontecimiento así, sobre todo después de una época de sequía tan larga. Y también fue algo muy especial para nosotros", comentó Jörg Diehl, director general de SW-MOTECH. "Estamos encantados de que todo haya ido tan bien este fin de semana y ya estamos deseando que haya una secuela el año que viene".

Prácticamente todas las marcas de motos que puedas imaginar se dieron cita en Rauschenberg para que los asistentes pudieran probar sus modelos.  Durante todo el fin de semana se realizaron casi 2.500 pruebas de moto y nadie quiso pasar la oportunidad para ver modelos poco vistos hasta ahora, como la Pan America de Harley-Davidson, la Husqvarna Norden 901, la Aprilia Tuareg 660, la Ducati Multistrada V4 S o la novísima DesertX que la firma italiana acaba de sacar del horno. De manera que el recinto se llenó con las carpas y los camiones de marcas como BMW, Honda, Kawasaki, KTM, Husqvarna, Triumph, Suzuki, Yamaha, Harley-Davidson, Aprilia, Moto-Guzzi y Zero, todas ellas con sus tentadores modelos que decían “pruébame”. 

Junto a ellas también se dieron cita muchas de las principales marcas de equipamiento del mundo de la moto, de manera que firmas como Akrapovic, Continental, Heidenau, John Doe, Macna, Nolan, Shoei, Rukka, Schuberth, Stadler, Wilbers y muchas más contribuyeron al sentimiento del festival.

Un gran escenario central era el encargado de poner la música y la animación. Sobre él diferentes marcas fueron presentando sus modelos más novedosos, así como lo último de la propia SW-MOTECH con interesantes charlas técnicas. Hubo también espacio para charlas y viajes, pero también, cómo no, para música en directo, con el grupo SEVEN HELL versionando grandes temas del rock durante la tarde y la noche del sábado. 

Pero aún hubo más, porque tampoco faltó el espectáculo por parte de los especialistas de freestyle que deleitaron con sus saltos a los asistentes, del mismo modo que un castillo hinchable y un recorrido para quads y mini FTR eléctricos fueron un importante aliciente para asegurar la diversión de los visitantes más pequeños. No muy lejos, la zona de acampada acogió a unos 400 campistas que decidieron plantar su tienda en la pradera que flanquea la sede de SW-MOTECH, y que hizo de punto de encuentro y relax cuando se acercaba la noche.

Evidentemente, una fiesta no sería una fiesta sin comida y bebida, y eso en Alemania ya sabemos que no falla. ¡Cerveza y salchichas a raudales! Pero cuidando el detalle de proporcionar también pasteles, helados y cafés para pasar una tarde de charla tranquila entre amigos. Porque al fin y al cabo, eso es el Open House de SW-MOTECH, un encuentro de amigos que comparten una misma pasión y que se juntan para vivir un gran y soleado fin de semana rodeado de motos y ambiente fraternal.

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