Andrea Iannone sorprende con una fantástica adaptación a la Suzuki GSX-RR

Pese a renovar por completo su plantel de cara a esta temporada, Suzuki ha iniciado con mucha fuerza el 2017. Andrea Iannone ha dado muestras de su potencial sobre la GSX-RR, mientras que Álex Rins sigue avanzando a medida que suma kilómetros.




El regreso a MotoGP en 2015 no fue fácil, pero Suzuki empezó a ver a luz la pasada temporada gracias a la fantástica evolución de la GSX-RR y al papel de sus dos pilotos, sobre todo de Maverick Viñales, que dotó de trofeos unas vitrinas en Hamamatsu que llevaban muchos años cogiendo polvo en lo que a MotoGP se refiere.

La firma japonesa arranca otra etapa muy diferente con dos nuevos pilotos, pero las excelentes bases que han sentado en los dos últimos años hacen que no empiecen ni mucho menos de cero. Eso es algo que ha demostrado Andrea Iannone desde que se subió por primera vez a la GSX-RR, una moto que le ha venido como anillo al dedo al piloto italiano. Además, “The Maniac Joe” tiene la motivación por las nubes con tal de demostrar a Ducati que se equivocaron dejándolo marchar, un factor que le está haciendo sacar lo mejor de sí mismo.

La primera posición de la segunda jornada en Sepang es un aviso a navegantes que demuestra que el nuevo binomio puede funcionar muy bien. Suzuki continúa evolucionando y cerrando la brecha con Honda, Yamaha y Ducati, mientras que Iannone ha demostrado sobradamente que es un piloto rápido. Ahora bien, si su consistencia sigue brillando por su ausencia como hasta ahora, será una quimera que pueda siquiera igualar el papel que hizo Maverick Viñales con la moto azul, ya que el español dejó un listón bastante alto a la nueva dupla de Suzuki.

«No hemos hecho cambios radicales, sólo pequeñas mejoras, pero han resultado ser muy efectivas. Estamos trabajando muy bien, he encontrado unas excelentes sensaciones con el equipo. Están trabajando muy duro y de forma muy profesional, y esto me está aportando una actitud positiva que me permite pilotar con confianza», decía Iannone tras ser el más rápido sobre el asfalto de Sepang, con un fantástico 1:59.457 con el que batía incluso el tiempo de Stoner y, además, rebajaba en más de un segundo su registro del lunes. La adaptación ha sido realmente rápida para Iannone y ver a Suzuki en cabeza con un piloto que sólo acumula cuatro jornadas encima de esa moto, es motivo para creer que en el potencial de este proyecto.

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Al otro lado del box, Álex Rins progresa adecuadamente. Contando con que sólo pudo rodar un día en Valencia y que se ha pasado casi todo el invierno lesionado por una fuerte caída que sufrió allí, era de esperar que el comienzo en Sepang fuese difícil. Los pronósticos se cumplieron el primer día, pero el segundo ha estado marcado por un notable ascenso de posiciones hasta acabar 13º, por delante de pilotos como Dani Pedrosa y rodando también un segundo más rápido que en la jornada anterior.

«Estoy muy contento, porque hemos mejorado mucho en comparación al primer día y hemos entendido cómo trabaja la moto, las suspensiones y otras cosas, dando un gran paso sobre todo en la frenada. Poco a poco voy tomando cofianza para frenar fuerte y hemos mejorado mucho. Pienso que podremos evolucionar paso a paso según vayamos haciendo kilómetros», comentaba el barcelonés.

Con Iannone llevando los galones y Rins aprendiendo a medida que acumula vueltas sobre la MotoGP, Suzuki empieza el año por el camino correcto. Y si las cosas salen como este martes, la firma nipona seguirá mostrando sus credenciales para continuar en MotoGP 2017 con el gran nivel que exhibieron el pasado curso.