Explicamos qué es la precarga y el hidráulico de las suspensiones de una moto

Las suspensiones de una moto se ajustan en hidráulico y precarga, y éstas las conforman un muelle y un amortiguador, pero a veces existe cierta confusión sobre qué es una cosa y qué es la otra, o qué función realizan. ¡Aquí te explicamos las diferencias!


Las suspensiones de una moto están formadas por dos sistemas que trabajan entre sí: un amortiguador o hidráulico, y un muelle. Generalmente nos referimos a uno u otro cuando hablamos de realizar ajustes o buscar una configuración predeterminada, por lo que enfocaremos el artículo desde esa premisa, el ajuste.

Muchas veces oímos hablar de dureza o de ajustar la suspensión más dura o más blanda. Bien, lo primero vamos a explicar qué es la dureza de una suspensión. La dureza de una suspensión es la fuerza que hay que vencer, ya sea con un ritmo muy alto, frenadas muy fuertes, o simplemente porque el piloto pesa mucho. Esta fuerza la dictamina el muelle. El muelle es el elemento que recibe esta fuerza o energía. El otro componente de una suspensión sería el amortiguador o el hidráulico. Éste no tiene nada que ver con la dureza, aunque, coloquialmente, en el argot cotidiano nos refiramos a él de esa manera. El hidráulico sería el responsable de contener o frenar la energía liberada por el muelle, o mejor dicho, la reacción del muelle. Una vez aclarado esto, entraremos en detalle.

¿Qúe es el hidráulico y qué es la precarga de una suspensión de moto?


El hidráulico de una suspensión es el cuerpo interno de un amortiguador o suspensión. Suele estar formado por el bástago y la botella, donde se encuentra una válvula que permite el paso de aceite (o gas) de una cámara a otra a través de unos orificios.  Dependiendo del modelo, éste puede ajustarse o no. De ajustarse, puede hacerse en extensión y compresión, por separado o de manera global. Este paso de aceite lo regula una válvula la cual podemos "abrir" o "cerrar" mediante unos clicks (generalmente es un tornillito o cabeza con muesca plana). De no tener esta opción, el ajuste de la válvula vendrá estipulado de fábrica con un tarado intermedio o polivalente.

El paso de aceite de una cámara a otra, regulado por esta válvula (o hidráulico), controla la energía acumulada que liberará el muelle. Una válvula más cerrada permitirá un paso más lento del aceite, haciendo una suspensión más lenta. Una válvula más abierta, permite un paso de aceite más rápido, logrando un comportamiento del muelle más rápido.

Nota importante: Un hidráulico más cerrado (clicks a la derecha), a diferencia de la creencia popular, no supone más dureza, ni endurecer la suspensión, ni hacer la suspensión más dura, sino ralentizar la compresión y la extensión el muelle. El hidráulico es el encargado de frenar y estabilizar la energía que libera el muelle (el único componente de la suspensión que ofrece dureza). El ajuste de hidráulico lo que regula es la velocidad con la que se frena el muelle, en términos cotidianos. En el momento que dejamos de aplicar fuerza sobre el muelle, este tiende a liberar la energía acumulada y es ahí donde el hidráulico ha de desempeñar su tarea principal.

Un hidráulico abierto (clicks a la izquierda) no es una suspensión más blanda, por mucho que lo hayamos oído, sino una suspensión que permitirá al muelle realizar antes su extensión y su compresión. De este modo lo único que hacemos es ajustar la velocidad de funcionamiento de la suspensión. Evidentemente, cuando cerramos el hidráulico, puede parecernos que hemos endurecido la suspensión y esto inducirnos a error, pero simplemente hemos hecho que baje y suba más despacio.

La precarga de una suspensión es el ajuste en el que taramos la altura del muelle en reposo. La precarga del muelle determina el punto de inicio de trabajo del amortiguador, es decir con un mismo muelle y más precarga la moto automáticamente quedará más alta en su posición inicial (SAG) y al revés si disminuimos la misma. Por otro lado, si precisamos mayor dureza de muelle, podemos variar su tarado instalando muelles de mayor dureza, obteniendo resultados similares.

La clave de un ajuste de suspensión es encontrar un equilibrio óptimo, huir de los extremos, e intentar siempre partir de un ajuste más blando. Cuánto más blanda seamos capaz de llevar la suspensión de una moto, mejor.

Ajustar las suspensiones de una moto: precarga e hidráulico


Para realizar un correcto ajuste de suspensiones de una moto, necesitamos partir de una base funcional, correcta, y cuantificada. Para ello ello es preciso realizar una medición del SAG. El SAG no es más que el recorrido muerto de la suspensión. A partir de un buen SAG, ya podemos realizar ajustes de precarga o hidráulico desde una base correcta y cuantificada.

La medición del SAG nos indicará que para nuestro peso o tipo de moto, quizá precisemos unos muelles más duros, o apretar la precarga del muelle. O por el contrario, unos muelles más blandos, o aflojar la precarga. El ajuste de nuestras suspensiones para acercarnos al SAG indicado es únicamente mediante el ajuste de precarga.

  • Ajustar la precarga del muelle: en el tren delantero suele realizarse mediante una llave de vaso, y cada vuelta de tuerca/vaso suele suponer 2 mm más/menos de compresión respecto nuestra medición SAG inicial. La precarga del muelle se ha de ajustar para alcanzar la altura óptima de uso de la moto. Importante entender que cuando damos o quitamos precarga no estamos ni endureciendo ni ablandando el muelle, sólo estamos modificando el punto de uso de la suspensión y por ende la altura del vehículo, la precarga nos puede ayudar a evitar los molestos y peligrosos tope de final de recorrido. Si necesitamos endurecer o ablandar el muelle, hemos de sustituir este por otro de la dureza requerida.
  • En el tren trasero se complica un poco la cosa, pues necesitaremos una llave específica de precarga (suele ser similar a un gancho) y con más maña que fuerza, con esta herramienta podremos ir girando la contra-tuerca del muelle sobre el cuerpo roscado (similar a las suspensiones deportivas de un coche). Existen un métodos menos académicos, pero lo mejor en estos casos es acudir a un taller especializado, antes de liarnos a martillazo y punzón.
  • El ajuste de hidráulico; una vez definida la altura de uso de la moto, pasamos a actuar sobre los hidráulicos que nos ayudaran a estabilizar lo más rápido posible las oscilaciones producidas por la energía que acumula el muelle. Recordemos que el hidráulico no afecta en la dureza de la compresión/extensión de la suspensión, sino la velocidad con la que estabiliza la energía liberada por el muelle. Suelen ser accionados a través de cabezas de allen o destornillador plano. Existen algunos modelos de accionamiento electrónico, pero estos suelen ir arraigados a las suspensiones electrónicas, otro tema que trataremos en otra ocasión. En función de las suspensiones originales que equipe tu moto, te puede permitir personalizar más o menos tus suspensiones a tus necesidades, por este motivo existe muchas alternativas aftermarket como las que ofrecen casas especializadas como AndreaniMHS-Öhlins.

Consejos para ajustar la suspensión de tu moto


Un consejo muy importante de cara a ajustar las suspensiones de nuestra moto es nunca realizar dos ajustes al mismo tiempo. Lo mejor es ir paso a paso, y hacer ajustes de uno en uno, así si nos equivocamos o no nos cuadra, siempre podremos volver al punto anterior. Otro consejo muy importante es evitar la tendencia que tenemos todos de endurecer las suspensiones sí o sí. Un buen piloto es capaz de rodar rápido con unas suspensiones blandas. Se dice que se debe rodar con la moto lo más blanda que nos permita ir rápido. A partir de ahí, ya sí podremos ir ajustando la precarga.

Debemos tener en cuenta que una suspensión muy dura acelera la fatiga del piloto, el desgaste de la suspensión y el calentamiento acelerado del aceite del amortiguador, y por ende la pérdida de rendimiento del mismo.

La precarga del muelle ya nos lo ha indicado nuestra medición SAG. Ahora, el hidráulico, tal y como hemos mencionado, actuará sobre el comportamiento del muelle. Un hidráulico muy cerrado se recomienda para carreteras en perfectas condiciones, asfaltos lisos y con un grip excelente, así como un circuito. Un hidráulico más abierto es recomendable para un uso normal por carretera, donde nos podemos encontrar irregularidades en el asfalto o un firme cambiante. Otro consejo a tener en cuenta, cuando llueva o circulemos por carreteras con condiciones deslizantes, recomendamos abrir un par de puntos nuestro ajuste de hidráulico.

Comportamiento que tener en cuenta según diferentes ajustes: cuando una moto tiende a irse abierta (subviraje) o nos cuesta mantener en la trazada/trayectoria, probablemente llevemos una suspensión excesivamente precargada en el tren delantero. Cuando esta tiende a cerrarse o nos ofrece un comportamiento errático, con falta de información, puede que llevemos la suspensión delantera más blanda de lo recomendable. Otro aspecto donde podemos fijarnos, es en el recorrido de la suspensión ante fuertes frenadas. Si hacemos tope fácilmente precisaremos un muelle más duro.

Si por ejemplo nuestra moto tiende a hundirse en exceso en la parte posterior, flanear, o mostrarse inestable en las salidas de curva ante fuertes aperturas de gas, seguramente llevemos el amortiguador trasero excesivamente blando. Si por el contrario la moto se muestra "saltarina" o tiende a derrapar, seguramente llevemos e amortiguador trasero excesivamente precargado o con un hidráulico muy abierto, que no es capaz de estabilizar la energía del muelle.

Mejoras en las suspensiones de nuestra moto


Y para finalizar, analizaremos un poco las mejoras más recomendables en nuestras suspensiones. A veces no es necesario comprar una horquilla completa o un pack de suspensión trasera con un gasto muy elevado. Sin embargo, con la sustitución de algunos componentes concretos gastando una cifra mucho más contenida, podemos conseguir mejorar el rendimiento y la seguridad de nuestra moto de forma notable.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que cuanto más deportivo es el amortiguador o la suspensión, más complejo es de poner a punto. Partiendo de esta premisa, una de las primeras mejoras que solemos recomendar es un aceite de horquilla más viscoso, de una mayor gradación. Esto suele hacerse en horquillas con bastantes kilómetros, que aun cerrando los pasos de hidráulico, tienden a fatigarse y no frenar correctamente el comportamiento del muelle. Un aceite más viscoso ayudará en este aspecto.

Otra mejora recomendable es la instalación de unos muelles de suspensiones más duros, como los que puedan ofrecer marcas de reconocido rendimiento deportivo, ya sean Öhlins, Showa, WP, etc... Con unos muelles más duros disponemos de mayor margen de ajuste si buscamos un comportamiento más deportivo.

Existen dos tipos de muelle:

  • Muelles progresivos: estos muelles tienen una espiral cambiante, me explico; en la parte inicial tienen una espiral más blanda, para amortiguar los primeros baches de la carretera, pero la parte posterior del muelle dispone de una espiral más abierta, por lo que el muelle va ofreciendo más dureza a medida que se va comprimiendo. Estos muelles suelen venir de serie en motos de carretera o motos naked.
  • Muelles lineales: este es el muelle de "toda la vida", lineal, con una espiral lineal como su nombre indica. Ofrece la misma dureza de manera constante durante todo su recorrido. Estos muelles suelen ser más indicados para uso deportivo.

El siguiente paso sería ya la instalación de unos cartuchos de horquilla deportivos, como estos cartuchos de horquilla KYB para Yamaha YZF-R3, por poner un ejemplo (los hay para todas las marcas y modelos de moto). Éstos mejorarán drásticamente el comportamiento deportivo de nuestra horquilla.

En el tren trasero, la mejora de componentes no es tan fácil, pues el muelle tiene mayor capacidad de precarga, y éste es mucho más grande y grueso que los de horquilla, por lo que raramente se fatigará. El siguiente paso es directamente buscar un amortiguador de especificaciones deportivas, como este amortiguador trasero Öhlins para BWM S 1000 XR como ejemplo. Los materiales empleados y procesos de fabricación son mucho más precisos y prestacionales que los de serie. Las tolerancias y las dilataciones de los diversos componentes están estudiadas con detalle y ofrece de una regulación más precisa en todas sus áreas, garantizando las prestaciones de tu moto en situaciones extremas de uso. Habitualmente por el tipo de construcción facilitan posteriores intervenciones de mantenimiento. Aquí, el reconocimiento unánime se lo lleva la reconocida y prestigiosa marca Öhlins, que la podemos encontrar en Andreani MHS, distribuidor oficial de la marca sueca en España, pero tampoco debemos descartar otras opciones como Hagon, Nitron, Showa u otras marcas de renombre.

Por último, como consejo final, recuerda que lo más importante es un buen mantenimiento. Sin un buen mantenimiento no hay ajuste que valga. Es imprescindible reemplazar todos los retenes cuando realicemos un cambio de aceite de horquilla y, por supuesto, no aguantar el aceite más de 2 años máximo. En cuanto el amortiguador trasero, se recomienda un revalvulado aproximadamente cada 5 años. Todo este mantenimiento es recomendable realizarlo en sitios especializados como AndraniMHS, que ofrece servicio técnico garantizado para disfrutar tu moto al 100%.