Vincent Black Lightning, ¡histórica!

Una de las pocas Vincent Black Lightning que se fabricaron hace 65 años se está subastando. Su condición absolutamente original y sin restaurar hace que estemos ante una de las motos más codiciadas por los coleccionistas.


Hoy están desaparecidas, pero hace décadas, las motos Vincent eran las motos de calle con mejores prestaciones del mundo, especialmente el modelo Vincent Black Shadow, que rozaba los 200 km/h. Con este dato, se puede decir que era la primera superbike de la época moderna si partimos de finales de los años cuarenta.

Una de las versiones más avanzadas fue la serie C Black Lightning, un modelo de calle adaptado respecto a la moto que llevó Rollie Free para romper el récord de velocidad en 1948 en el desierto de Bonneville. Sólo se podía obtener bajo pedido y disponía de tacómetro, frenos Elektron de magnesio, neumáticos deportivos, llantas de aleación, asiento monoplaza con estriberas retrasadas y guardabarros de aluminio. Además, se quedaba en sólo 172 kg de peso en seco frente a los 208 de la Black Shadow. El motor era un 998 cc de aire, con dos cilindros en V que se preparó con componentes especiales que le hacían llegar hasta los 70 cv (frente a los 55 cv estándar). Se cree que sólo se fabricaron 33 unidades de la Vincent Black Lightning (las C Series y una D Series) además del primer prototipo que condujo Rollie Free.

Por eso, la Black Lightning es seguramente la moto de producción más codiciada por los coleccionistas. En este caso, la unidad subastada en la casa Bonham está en su estado original, sin restaurar. En marzo de 1949 parece ser que llegó el modelo a Australia importado por Tony McAlpine después de ganar varias carreras en Europa. McAlpine trabajó en la fábrica de Inglaterra y, según dicen, pudo hacer su propia versión más rápida que la original. Volvió a Australia con la Vincent Black Lightning, donde la vendió por 500 libras, un precio con el que te podrías haber comprado dos casas ‘majas’ en el Sydney de la época… Su nuevo dueño fue Jack Forrest, un piloto australiano con poca fortuna al sufrir un accidente con ella que no le dejó contento con la moto. Llegó a las manos de Jack Ehrt y fue de su propiedad durante casi 50 años. ‘Black Jack’ Ehrt la pilotó varias veces, llegando incluso a ser 2º en el TT australiano en la categoría sin límites o ganando con sidecar en 1956.

En aquella época romper el récord de velocidad estaba a la orden del día, por lo que Jack Ehrt realizó su intento en enero de 1953, alcanzando los 228 km/h. Después participó en diversas carreras, aunque con menor frecuencia, hasta la última aparición, en Eastern Creek en 1993 y alzándose con las dos victorias en sendas carreras de históricas con sidecar. Después, llegó el momento de hibernar mientras Ehrt se dedicaba a otros menesteres hasta su venta en 1999, dos años antes de su muerte. Un entusiasta de la marca mantuvo a la Vincent Black Lightning sin restaurar y manteniéndola en orden de marcha con diversas apariciones en circuito.

Ahora la casa Bonham vende esta joya dentro de un lote con sidecar, asiento y otros accesorios, y que su cuentakilómetros refleja 8.587 km recorridos, y cuyo actual dueño, el francés Patrick Godet, vende. De lo que están seguros es que la puja ganadora ascenderá por encima de los 200.000 €. (Más info de la subasta)