Son muchas las personas que quieren compartir su pasión por las motos con sus amigos más cercanos, y eso también incluye al mejor amigo del hombre, el perro. Ara es el dueño de Spirit, un perro que, además de ser fiel a su amo y portarse de maravilla, le apasiona ir montado en el sidecar de la BMW de su dueño. Un perro motero que también disfruta del mundo de las dos ruedas.

Las motos son una de las mejores experiencias que uno puede tener en su vida. Mucha gente mama del mundo de las dos ruedas desde pequeño y mantiene su pasión a lo largo de los años. No sólo eso, si no que también la comparte con todo su entorno, incluida su mascota. Este es el caso de Ara, un aventurero que siempre está moviéndose a lomos de una BMW. En sus viajes no va sólo, porque su perro Spirit siempre le acompaña. No va de paquete, va dentro de un sidecar, y a juzgar por el vídeo le apasiona acompañar a su dueño, que le equipa con casco y gafas para que él también disfrute de su viaje.