Durante el Gran Premio de España disputado en Jerez, más de 210 motoristas participaron en el concurso organizado por la empresa española que es la segunda fábrica en Europa en sistemas de frenos para motocicletas

La prueba consistía en utilizar una moto con dos ruedines a los lados, en la que los pilotos debían de avanzar 50 metros y alcanzar como mínimo 40 km/h para frenar en la menor distancia posible. ¿Sencillo verdad? Pues no fue así, pues muchos o no alcanzaban la velocidad adecuada o bien se pasaban de frenada.

La necesidad de pericia en el freno, picó a los «motards» que se citaron en el circuito y sólo una cuestión de horario impidió que la cifra de participantes se ampliará considerablemente. El ganador fue un sevillano de 38 años, Manuel Garamendi Acevedo, que frenó la moto en apenas 5,70 metros. Sólo 8 participantes bajaron de los 7 metros de frenada.

El segundo clasificado, fue también un sevillano pero de Cabezas de San Juan, Antonio Moreno Capilla, de  36 años, que estableció una marca de 5,75 metros. El tercero, Juan Ignacio Jericó Asín de 36 años y de la navarra población de Peralta, frenó la moto en 6,15 metros. Juan Ignacio fue el pilotó participante que vino desde más lejos (947 km).

Hubo dos categorías más en la prueba, la de féminas, que ganó Raquel Pérez Muñoz, de Benalmádena (Málaga) y la de periodistas, que ganó José Benavente, director de Motorbike Magazine España, con un impresionante registro de 4,85 metros.

Ángel Viladoms, presidente de la Real Federación Motociclista de España, señaló: «Necesitamos más iniciativas como ésta; participativas para los aficionados y apasionados de las motos, que son los que hacen grande este deporte. Un gran idea».

La prueba fue organizada por J.Juan, la segunda fábrica europea de frenos para motos, dentro de su política de promoción de J·Juan Racing, su división de competición en velocidad. Para el evento, contaron con dos Kawasaki 600 cedidas por ParcMotor de Castellolí que también puso a disposición de la organización a Juan Manuel Rísquez, reconocido profesor de conducción e instructor de los Mossos de Escuadra.

Juan Manuel contó con la inestimable ayuda de Javier del Amor -que supuso un polo de atracción en si mismo por su prolija carrera como piloto profesional-, además de la colaboración de Mari Ángeles Juan –directora general de J.Juan-, Juan Antonio Cuadrado –director de J.Juan Brake Systems-, Albert Prats y Carlos Sánchez y, obviamente, dos guapísimas azafatas.