El sector del motor representa el 10% del PIB español

El mundo de la moto se une al resto del sector de la automoción de España para reclamar al gobierno un plan de choque con medidas para hacer frente a la crisis económica que se cierne tras la pandemia del coronavirus.


Pocos sectores se van a librar de la crisis provocada por el coronavirus. Seguramente, querido lector, trabajes donde trabajes, de alguna u otra manera ya habrás empezado a sentirte afectado por el azote de las medidas del estado de alarma y por la incertidumbre que acarrea ya la lucha contra el Covid-19 a lo largo y ancho de todo el mundo.

Ya hemos hablado de que las fábricas de motos están teniendo problemas para realizar su actividad y que, particularmente en España, las marcas y filiales se están preparando para un futuro incierto. Sin embargo, el sector de las dos ruedas está queriendo hacer piña junto al resto de la cadena de valor del mundo de la automoción. ANESDOR, la patronal del sector de la moto, es sólo una de las 16 asociaciones que se han adherido a la petición de ayudas de cara a salir adelante cuando superemos esta fase de contención y mitigación. Entre ellas, encontramos un conjunto de empresas de actividades tan dispares pero tan enlazadas como las fábricas de automóviles, autobuses, camiones o remolques, el renting, los talleres, los desguaces, los recambios, las entidades financieras, los concesionarios o el alquiler, entre otros.

Entre todas estas empresas, podemos imaginarnos la cantidad de empleos que hay en juego, entre los que ya hay unos 350.000 empleos acogidos a la situación de ERTE.

De ahí que todas estas asociaciones se hayan puesto de acuerdo para hacer un frente común, servir de plataforma para estar en contacto con el gobierno de Pedro Sánchez y pedir en bloque un plan de choque nacional con medidas urgentes específicas para el sector del motor. Por supuesto, el sector da prioridad al «drama humano y sanitario creado por la pandemia del coronavirus», pero sus representantes han querido ya adelantar sus peticiones al Ejecutivo para evitar que la crisis económica en ciernes se convierta también en un problema posterior de protección de sus trabajadores.

Algunos datos son desoladores. La reducción de la actividad en talleres y actividades afines derivada del estado de alarma ha provocado una caída del 95% en su facturación además del cierre de concesionarios que han provocado caídas vertiginosas en ventas, las cuales parece que serán aún más pronunciadas en el mes de abril.

Medidas solicitadas por la automoción


El retorno no será fácil y por eso los firmantes del comunicado solicitan que este plan de choque contenga «medidas de impulso a la demanda, que ayuden a la recuperación global del mercado y sus servicios, que promuevan la renovación del parque con todas las nuevas tecnologías disponibles e impulsen el cumplimiento de los objetivos medioambientales del sector».

También se plantean medidas que mejoren «la liquidez de las empresas, en especial las de menor tamaño y riesgo financiero», ya sea mediante ayudas fiscales (menos impuestos), flexibilidad laboral, y por último, medidas para el impulso de la inversión y de la industria 4.0.

Hay que recordar que el sector de la automoción representa el 10% del PIB y el 9% del empleo de toda España, sin duda, un sector fundamental para el tejido industrial y la recuperación económica de nuestro país, con un efecto tractor evidente en otras actividades relacionadas.

#QuédateEnCasa


Deja un comentario

Volver a la home