DEP Sam Wheeler

El buscador de récords de velocidad, Sam Wheeler, ha fallecido en un test en el que entrenaba con su moto streamliner a los 73 años.


La búsqueda de los límites conlleva riesgos, pero cuando hablamos de buscar récords de velocidad en el desierto de Bonneville, esos riesgos son realmente vertiginosos. Sam Wheeler era uno de esos ‘locos’ que querían pasar a la historia buscando traspasar los límites de lo posible. En este caso, el héroe de la velocidad estaba realizando un test de velocidad con su streamliner, esa especie de moto convertida en misil para alcanzar velocidades endiabladas.

Durante la prueba, el terreno salado de Bonneville que tanta gloria le había dado a Sam, le jugó una mala pasada al sufrir un fuerte accidente tras el cual falleció.

Wheeler, que pasó más de 50 años rompiendo récords de velocidad en tierra, será recordado como un dios de la velocidad. Si bien los grandes constructores y las marcas añadían más y más potencia a sus bestias, Sam lo hacía de una forma diferente, buscando el streamliner más escurridizo. Así luchó por convertirse en el primer hombre en alcanzar las 400 mph (643,74 km/h) en una moto de este tipo. Siempre se encontraba con algún problema, pero era capaz de encontrar la solución de la forma más ingeniosa. Si no había neumático delantero que resistiera esas velocidades, encontraba una rueda de aluminio que se podía instalar.

En los últimos años había mejorado el motor de Hayabusa y un sistema de transmisión más robusto, pero había tenido que esperar a que las condiciones del terreno salado de Bonneville le permitieran buscar el récord.

Ahora, que parecía estar en buenas condiciones, Sam Wheeler ha encontrado su final a los 73 años.