Royal Enfield presenta una nueva preparación oficial

La Royal Enfield Continental GT Green Fly es una preparación oficial firmada por Jesús de Juan, dándole a la moto retro un aspecto más bestia y off-road.



Royal Enfield animó al preparador Jesús de Juan a hacer una de sus creaciones basándose en una de sus motos. El resultado ha sido esta Green Fly, un reto que realizó entre agosto y octubre a contrarreloj para llegar a tiempo a ser expuesta en el evento Oldies but Goldies en Madrid.

Al recibir la petición por parte de Joaquín Cuñat, director comercial de Royal Enfield España, durante un viaje por EEUU, ya dibujó los primeros bocetos sobre una servilleta de papel con dos ideas: hacer algo innovador y «muy bestia». Con el consejo del jefe de taller de Royal Enfield Madrid, Javier Peñas, eligieron basarse en una Royal Enfield Continental GT, que cuenta con un chasis más robusto y adecuado para darle un toque off-road. Encajaron el depósito de la Classic sobre el bastidor de la GT, algo que no fue fácil, ya que tuvieron que modificar parte de los tubos posteriores.

Highlights técnicos

Marca: Royal Enfield
Modelo: Continental GT
Año: 2015
Cilindrada: 535cc
Potencia: 29.1CV
Peso: 184kg
Precio: 5.399 € (5.595€ biplaza, 5999€ Ed. Limitada)
El depósito se sometió a un proceso de bruñido, un pulido especial que deja a la vista arañazos longitudinales, pero suave y liso al tacto gracias al acabado verde lacado sobre plata. La parte posterior está irreconocible ya que la clásica doble amortiguación se sustituye por un monoamortiguador desplazado a la izquierda, aunque conserva el basculante de la GT, ahora con un refuerzo.

Se le ha quitado el conjunto triangular de la caja del filtro quedando el asiento en voladizo, lo que le da una sensación de ligereza. La combinación de colores verde metalizado y el negro del asiento, el chasis y el motor le recordó a Eva Pereira, directora de Royal Enfield Madrid, a una mosca, por lo que decidieron llamarla ‘Green Fly’ (mosca verde).

Las llantas de aleación son del mismo color y acabado y son recubiertas con neumáticos Continental TKC80 de gran balón (140 mm de sección delante y 150 detrás), ideales para darle el carácter campero. Se le ha instalado una horquilla invertida y el freno delantero tipo wave de gran diámetro.

Para el asiento se ha aprovechado el espumado original, pero con una nueva base en fibra de vidrio con un añadido de neopreno que eleva la parte posterior. El tapizado es de piel con doble pespunte cruzado en la banqueta. Debajo se esconde el sistema eléctrico de la moto (regulador, ECU, intermitencias, relés y fusibles) con una pequeña batería de litio situada bajo el eje del basculante que casi ni se ve. El faro de la Royal Enfield Continental GT Green Fly consta de dos ópticas polielipsoidales superspuestas y desplazadas hacia la izquierda envueltas por una careta cuadrada de metacrilato transparence lacada en verde.

La moto llegó a tiempo para ser expuesta, pero ahora está pasando el proceso de homologación para poder rodar en la vía pública, por lo que le faltan algunos detalles como los guardabarros, soporte para matrícula y pilotos de intermitentes y un silenciador con catalizador conectado a la salida del escape actual.