Dudas para el Movistar Yamaha y para Jorge Lorenzo antes de que arranque MotoGP 2018

Mientras que Andrea Dovizioso por el lado de Ducati y Johann Zarco por el de Yamaha parecen tener las cosas bastante claras antes de que empiece MotoGP 2018, Jorge Lorenzo con la firma italiana y la dupla oficial del fabricante japonés reflejan la otra cara de la moneda. Tanto Lorenzo como Rossi y Viñales han vivido demasiados altibajos en esta pretemporada.


Durante la pasada temporada de MotoGP ya se vivió una auténtica montaña rusa durante diferentes tramos del curso, aunque Marc Márquez y Andrea Dovizioso acabaron marcando la diferencia siendo los más regulares y estables en ese continuo vaivén.

La pretemporada de MotoGP 2018 nos ha pintado un escenario similar, con bastante igualdad y alternancia en las primeras posiciones. Y es que hasta siete pilotos se han repartido la primera posición en las nueve jornadas de test que se han celebrado entre Sepang, Buriram y Qatar: Dani Pedrosa, Maverick Viñales, Jorge Lorenzo, Cal Crutchlow, Marc Márquez, Andrea Iannone y Johann Zarco han llegado a encabezar alguno de los días de entrenamientos. Sólo han repetido Pedrosa -el primer día en Sepang y el tercero en Buriram- y Viñales -el segundo día en Sepang y el primero en Qatar-.

No obstante, teniendo en cuenta ritmos, constancia en las primeras posiciones y sensaciones generales, los primeros ensayos de 2018 dejan a tres nombres más destacados: Andrea Dovizioso, Marc Márquez y Johann Zarco. Tampoco habría que perder de vista a Dani Pedrosa, pero su doble caída en la primera jornada en Qatar le dejó mermado físicamente en una de sus manos y no rindió al máximo nivel en Losail. No en vano, la de 2018 posiblemente ha sido una de las mejores pretemporadas del de Castellar del Vallés en los últimos años.

Algo más extraño ha sido el invierno para tres pilotos que a priori deberían estar en las quinielas para luchar por el título: Maverick Viñales, Valentino Rossi y Jorge Lorenzo. Pese a que el gerundense ha liderado dos jornadas, el italiano acabó con el segundo mejor tiempo en Qatar y el balear trituró el récord de Sepang, ninguno de los tres las tiene todas consigo de cara al inicio de temporada. La regularidad en este invierno no ha sido el punto fuerte de ninguno de ellos.

Viñales-Rossi: destellos y problemas


En el caso del Movistar Yamaha, las lecturas positivas llegaron sobre todo en las dos primeras jornadas en Sepang; en la segunda, además, con Viñales y Rossi firmando el doblete. A partir de ahí, volvieron a llegar las dudas. Era el día de la marmota; continuaban los problemas de aceleración como principal talón de Aquiles, con la electrónica como aspecto clave en el que mejorar. Pese a que el nuevo chasis -basado en el de 2016- es más del gusto de ambos pilotos, el conjunto sigue sin ofrecer el rendimiento esperado.

De hecho, tras la penúltima jornada en Qatar daba la sensación de que no eran capaces de levantar cabeza: «Estamos teniendo más o menos el mismo nivel que al final de la temporada pasada», explicaba Rossi tras el segundo día en Losail. En el tercero consiguió dar un paso al frente que le situó en la segunda plaza, pero que además le dejó muy bien posicionado en lo referente al ritmo de carrera. Evidentemente, el sabor de boca que quedó tras esa última jornada fue muy bueno, pero el italiano tenía claro que no ha sido un invierno fácil y que no está todo en su sitio, alegando que lo bien que le suele ir el circuito de Qatar a Yamaha fue clave para ese buen resultado final: «Ha habido demasiados altibajos en estos test de invierno, y eso significa que el nivel de las distintas motos cambia mucho de un circuito a otro. Necesitamos evitar lo mucho que sufrimos en otros circuitos más duros. Cada Gran Premio será como empezar de nuevo», analizaba el #46.

En una situación similar se encuentra su compañero de box, Maverick Viñales. Yamaha ya ha dejado claro que sus dos pilotos oficiales podrán optar por dos líneas de desarrollo diferentes si así lo requieren, aunque parece que por ahora todo es un problema con el denominador común de la electrónica. Maverick ha pasado por diferentes estados de ánimo a lo largo de la pretemporada: desde la felicidad de liderar la segunda jornada en Sepang y la primera en Qatar, hasta la frustración de su octavo puesto en Buriram. Llegó a sugerir que le gustaría volver a llevar la primera Yamaha que pilotó, y es que sus sensaciones son dispares respecto al invierno de 2017, en el que lideró todos los test.

Su dominio en pretemporada se tradujo en victoria en las dos primeras carreras del año. Esta vez no se ve preparado para pelear por el triunfo en Qatar, al menos a día de hoy: «Si la carrera fuese mañana, no estaría preparado. La puesta a punto actual de la moto no se adapta mucho a mi estilo, por lo que no puedo sacar mi máximo potencial. Tengo que dar un paso adelante», analizaba al término de los entrenamientos en Losail. Su objetivo en pretemporada no era buscar un tiempo rápido, sino trabajar de cara a los Grandes Premios, pero no han conseguido dar con la tecla y las sensaciones son muy similares a las del final del curso pasado. No parece que vaya a ser un comienzo de año fácil para el gerundense.

A todo esto cabe añadirle el sensacional rendimiento de Johann Zarco, el que por el momento más cerca está de salvar los muebles de Yamaha pese a estar en el equipo satélite que a final de año dejará de trabajar con la marca japonesa. El piloto francés probó el chasis de 2017 y acabó apostando firmemente por el de 2016, el mismo que llevó el año pasado en su debut en la categoría reina. La moto es muy similar, pero con un año de experiencia en MotoGP, la ambición por ganar carreras y lo claras que tiene las cosas, parece que Zarco va a sorprender a más de uno. Fue décimo en Sepang, pero acabó segundo en Buriram y primero en Qatar tras una vuelta estratosférica. En cuanto a ritmo es la mayor incógnita, aunque no parece muy preocupado. Ya quisieran en el equipo oficial estar tan convencidos antes de la primera carrera…

Jorge Lorenzo: el ying y el yang


Y si hablamos de altibajos, tampoco se queda corto Jorge Lorenzo. El año empezó de maravilla para el balear, que rompió el crono en Sepang tras rodar por debajo del récord absoluto del circuito. Eran sus primeros días con una Ducati Desmosedici GP18 de la que habló maravillas. «Es una obra maestra», llegó a decir.

Pero todo se torció sobremanera en Buriram, donde Jorge no encontró en ningún momento esas grandes sensaciones de los primeros ensayos del año. Al balear se le atragantó el circuito y llegó incluso a pedir una GP17 para compararla con la moto de esta temporada. Al día siguiente ya dispuso de una, la que había en el box del Pramac Ducati para Danilo Petrucci, pero los problemas persistieron. Lorenzo le veía más potencial a la GP18, pero también algunas lagunas. Quería un mix de ambas motos.

Las cosas fueron mejor en Qatar, un trazado que se adapta mejor a la Ducati y en el que Lorenzo históricamente ha brillado. De todos modos, acabó décimo en la clasificación combinada a seis décimas del tiempo de Zarco, mientras que su compañero Andrea Dovizioso se situó como el rival a batir de cara a la primera cita de la temporada. Lorenzo no ha encontrado aún esa simbiosis con la Ducati que sí tiene Dovi: «Esta categoría es más competitiva que nunca. Hay que ser positivos, optimistas y no rendirse jamás. Todavía hay un gran margen de mejora de cara al futuro. Sigo sintiendo que aún no es realmente mi moto, así que poco a poco».

Siguiendo la línea del año pasado, el pentacampeón del mundo no pierde el optimismo y cree que aún podrán revertir la situación: «Tenemos muchas ideas para mejorar y llegar a nuestro verdadero potencial, que es mucho más alto del que tenemos actualmente», dijo en Movistar MotoGP después de acabar en Qatar. No sería correcto descartarle de las quinielas para la primera cita del año, pero su punto de partida dista del de un Dovizioso que está encantado con la GP18 y que ha completado una pretemporada casi perfecta aunque no haya liderado ningún día. Las dudas en Ducati vuelven a estar en el lado del garaje del #99, aunque la situación es mejor que la de 2017 y el piloto español es capaz de darle la vuelta a la situación.

Maverick Viñales, Valentino Rossi y Jorge Lorenzo empezarán la temporada de MotoGP 2018 en dos semanas con algunas preocupaciones, pero también con un currículum, un crédito y unos medios que obligan a contar con los tres para pelear en los primeros puestos esta temporada. Una cosa es que tengan dudas, otra muy diferente es que haya que dudar de ellos.