La fidelidad a Honda había truncado claramente la progresión de Jonathan Rea; que de cara a 2015 decidió pulsar el botón de reiniciar al unirse a Kawasaki. Con una moto a su altura, se dedicó a exhibirse ronda tras ronda para, llegado el ecuador de la temporada, poder asegurar su ventaja hasta convertirse en campeón.Esta es la crónica de un título más que anunciado; y cuya consecución matemática tuvo lugar en un escenario tan mítico como Jerez, con cinco carreras de margen. Un 2015 en el que Rea ha demostrado ser un experto en I+D: Inteligencia + Destreza.

I+D: Insultante dominio

Las cinco primeras rondas de la temporada 2015 del Mundial de Superbike superaron, y con creces, las expectativas más optimistas del propio Rea. Aunque su llegada a una moto competitiva le colocó de inmediato en la terna de candidatos al título –incluso con la vitola de gran favorito-; nadie podía imaginar semejante demostración de poderío.

Australia: Igualdad engañosa

La temporada comenzó al rojo vivo. Las dos mangas de Phillip Island compartieron nudo argumental; con Leon Haslam y Chaz Davies discutiéndole la victoria a Rea hasta la última vuelta. Jonathan golpeó primero; pero en la segunda carrera Haslam se tomó la revancha para empatar a 45 puntos.

Tailandia: Doblete incontestable
El debut de Buriram sirvió para que Rea empezara a poner orden en la general. Después de lograr una apretada Superpole, las carreras fueron un auténtico paseo para el norirlandés, que no encontró oposición para sumar 95 puntos por los 85 de Haslam; que con dos segundos puestos se perfilaba como el rival por el título.

Aragón: Pescando en mar rojo
Desde los primeros libres se pudo ver que la Panigale se adaptaba perfectamente a Motorland; con Chaz Davies como gran favorito. Aunque la Superpole fue para Haslam; la primera carrera brindó un mano a mano de infarto entre Rea y Davies, que el de Kawasaki resolvió en su favor por 51 milésimas. En la segunda no pudo seguir el ritmo de Chaz, pero logró finalizar segundo para ampliar su liderato.

A5«Aunque la llegada a una moto competitiva le colocó de inmediato en la terna de candidatos, nadie podía imaginar semejante demostración de poderío»

Holanda: La Santa Sede
La Catedral de Assen, el Vaticano de las dos ruedas, asistió a su coronación como Sumo Sacerdote de la categoría; firmando un nuevo doblete con dos carreras calcadas. En esta ocasión ni siquiera necesitó poner tierra de por medio desde el inicio. Se mantuvo en un discreto segundo plano hasta que consideró oportuno lanzar sendos ataques a los que nadie pudo responder.

Imola: Hachazo moral

Dos carreras bien distintas, idéntico ganador. La primera manga, reiniciada tras una caída de David Salom, se disputó en un sprint de seis vueltas en en que ni Sykes ni Davide Giugliano pudieron evitar el triunfo del 65; que repitió en la segunda sin apenas despeinarse para sumar 190 puntos de 200 posibles y ampliar su ventaja con Haslam hasta los 87 puntos; dejando el título medio sentenciado antes del ecuador de la temporada.

 

I+D: Impenetrable defensa

Tras una primera fase de la temporada prácticamente inmaculada, llegó una segunda en la que combinó fantásticas victorias con podios inteligentes hasta llegar al objetivo final.

Gran Bretaña: Saber perder
Por primera vez, Rea salió de un circuito sin ninguna victoria. El trazado de Donington, ideal para el estilo de pilotaje de Tom Sykes; supuso la reivindicación del otrora número uno de la categoría, que logró sus dos primeras victorias del año. Rea ni se inmutó, completó dos dobletes para Kawasaki y sumó 40 puntos.

Portimao: El doblete mixto
Dicen que la mejor defensa es un buen ataque; y el del líder en el Algarve fue perfecto. Primero, con un curso acelerado de pilotaje en mojado. Después, arrasando en seco. Y, en ambas ocasiones, con Sykes a su estela. La ventaja se elevaba hasta los 124 puntos.

Misano: Victoria a los puntos
En la primera manga no pudo seguir a Sykes y tuvo que conformarse con la segunda posición tras batir a Davies; pero en la segunda dio un paso adelante para imponerse a Giugliano en los últimos giros y salir del Misano World Circuit Marco Simoncelli con 45 puntos, más que ningún otro piloto.

B1«En la segunda fase de la temporada combinó fantásticas victorias con podios inteligentes hasta llegar al objetivo final»

Laguna Seca: El paciente norirlandés

En el trazado norteamericano, vivió dos carreras realmente frustrantes. La estrechez del circuito le impidió superar a Sykes, que en ambas se dedicó a defender la segunda posición ante su compañero, propiciando el doblete de Davies.

Sepang: Títulus interruptus
Tenía la primera opción matemática de título; una opción que parecía difuminarse en la primera manga, cuando su victoria parecía imposible. Pero esa palabra no existe para Jonathan, que con una remontada memorable sumó su 14º triunfo.

En la segunda carrera estuvo a punto de repetir machada; pero Davies –ya el único con opciones de arrebatarle el campeonato- entró a cuchillo en la última curva para obligar al equipo Kawasaki a guardar las cajas de las camisetas con el número uno.

Jerez: El bien supremo
Seis puntos bastaban para su coronación y; pese a vivir el domingo más complicado del año cruzó la meta en cuarta posición. Daba igual quedarse fuera del cajón por primera vez. Sólo era un trámite para certificar lo que había ido cincelando con veinte podios: un título de una brillantez majestuosa, a la altura de los mejores de la historia del certamen.

 

I+D: Ilustres derrotados

Aunque por momentos parecía correr contra preadolescentes de una copa de promoción; lo más significativo de la pantagruélica superioridad de Jonathan Rea reside en la identidad, el talento y la experiencia de sus adversarios.

Especialmente tres de sus compatriotas, los únicos han intentado discutir su supremacía:

Sykes: El príncipe destronado
Campeón en 2013 y subcampeón en 2012 y 2014; tocaba ser campeón. El teórico número uno de Kawasaki venía de dejar escapar su segundo título ante la Aprilia de Sylvain Guintoli; y protagonizando una fea polémica con Loris Baz.

Acostumbrado a ser claramente superior a su compañero de box; la humillación a la que se vio sometido durante la primera parte de la temporada fue un jarro de agua helada. Dos pírricos terceros puestos eran su bagaje en las ocho primeras carreras; seis de ellas ganadas por Rea.

En Imola ayudó al doble doblete para Kawasaki, pero detrás de Rea. Sólo en Donington –su circuito fetiche- se reencontró con la victoria y logró su único doblete. Llegarían dos victorias más (Misano y Jerez); pero intercaladas con resultados mediocres.

La comparación ha sido durísima para Tom; que aspiraba a convertirse en el rey que marcara una época y se ha visto destronado por su nuevo compañero.

Haslam: Tocado y hundido
El de Aprilia estaba ante una ocasión única de pelear el título; y llegó a creérselo en las dos primeras rondas. Sin embargo, su fulgurante inicio no fue sino un espejismo; y se fue diluyendo hasta la cuarta posición de la general.

C6«Lo más significativo de la pantagruélica superioridad de Jonathan Rea
reside en la identidad, el talento y la experiencia de sus adversarios»

Tocado tras perder comba en Aragón y Assen, la dura caída sufrida en Imola supuso el punto de inflexión negativo a su temporada. Tras una victoria y tres segundos en las cuatro primeras carreras, no ha vuelto a pasar del tercer puesto.

Davies: El muro final
En el muro de Aragón, Chaz Davies devolvió a Ducati a la victoria; siendo además el primero en lograr escaparse de Rea en una carrera y erigiéndose como su rival más serio; ya que salvo los fiascos de Tailandia e Imola, ha acabado todas las carreras dentro del ‘top 4’.

Una trayectoria ascendente que le llevó a ser el último muro entre Rea y el título; siendo el aguafiestas oficial de los verdes con su brillante adelantamiento final en Sepang; y convirtiéndose en el principal candidato a ser subcampeón. O el primero de los mortales.