El grupo de los periodistas españoles hemos sido los primeros del mundo en probar la nueva Yamaha XSR900, una moto preciosa, emocionante, muy eficaz y con un precio de derribo que nos ha enamorado durante su presentación internacional. Si en estas fotos la XSR900 no te parece tan bonita como te cuento, espera a verla en directo; seguro acabarás dándome toda la razón…

Yamaha XSR900 2016

Fuerteventura ha sido el escenario en el que he tenido mi primera toma de contacto con la nueva Yamaha XSR900. 250 km de curvas por las carreteras de esta espectacular isla me han dado la posibilidad, no sólo de disfrutar de la ruta como un enano, sino de convencerme que esta moto tiene todos los argumentos para convertirse en un exitazo. Es bonita –sobre todo cuando la ves en directo–, es rápida, potente, emocionante y cuenta con la electrónica necesaria para moldear su potencia. Y lo mejor, es que se ha puesto a la venta por menos de 10.000 €, un precio que parece una broma cuando has tenido la ocasión de probarla.


UNA VINTAGE A LA ÚLTIMA MODA

La Yamaha XSR900 parte de la base de la MT-09, una moto que ya ha demostrado sus excelentes cualidades y que también llegó al mercado con un precio llamativamente competitivo, 7.899 €.

Highlights técnicos

Marca: Yamaha
Modelo: XSR900
Año: 2016
Cilindrada: 847cc
Potencia: 115CV
Peso: 195kg
Precio: 10.299 €
 Cuenta con un propulsor tricilíndrico de 847 cc que ofrece 115 cv, aunque esta potencia se entrega de tal forma que parece que este motor tuviera 30 o 40 cv más. Por su aspecto podríamos encasillarla como una moto vintage, pero se trata de un modelo plenamente actual que cuenta con acelerador electrónico, tres mapas de motor, dos modos de control de tracción y ABS; no es que sea todo un derroche de electrónica, pero quizá tiene exactamente la dosis justa para el tipo de usuario que yo creo que se sentirá atraído por esta japonesa: una persona con experiencia sobre motos de grandes prestaciones que busca una nueva compañera capaz de aportar sensaciones y distinción a partes iguales.

El chasis es el mismo que utiliza la MT-09; un doble viga de aluminio que garantiza una buena estabilidad y, junto con el propulsor, hace de nexo de unión con las suspensiones, que son el punto flaco de esta moto. Tanto la horquilla como el amortiguador pecan de estar un paso por debajo del resto del conjunto; no es que no hagan bien su trabajo, es que el resto de la moto es tan buena que hace que para las suspensiones la comparación sea odiosa.

Los frenos están encomendados a una doble pinza de freno radial que muerdes sendos discos de 298 mm de diámetro, lo suficiente como para que un solo dedo baste para detener los 195 kg de esta moto; una cifra que, aunque suma 4 kg a los de la MT-09, la mantiene por debajo de la barrera de los 200 kg, lo que la convierte en una moto más ligera que la media.


¡YO ME COMPRABA UNA CON LOS OJOS CERRADOS!

Yamaha XSR900 2016

Durante la charla de presentación de la XSR900, Shun Miyazawa –Product Manager de Yamaha Europa– nos habló largo y tendido sobre los conceptos en los que se han basado para el desarrollo de esta moto. Éstos son el resultado de los muchos años que llevan apostando por la personalización de sus productos, una filosofía que se está plasmando en la línea de productos Faster Sons, aunque las nuevas XSR son realmente las primeras motos que nacen como resultado de todos estos años de creatividad.

Una de las claves del diseño de la XSR900 es la simplicidad. Han eliminado todo lo superfluo reduciendo al mínimo los elementos que definen el aspecto de esta moto, y esto puede ser uno de los grandes lastres de estos modelos pues su sencillez hace que sea muy complicado que una foto muestre la esencia de esta japonesa. Y es que esta moto no termina de convencer hasta que la ves… y cuando te subes sobre ella, sencillamente te enamora.

Sí, te enamora. Lo digo por mi experiencia y porque he podido comprobar que les sucedía lo mismo al resto de los compañeros que asistieron a la prueba. Al bajarnos de la moto lo más repetido fue: –¡yo me compraba una con los ojos cerrados!–. Y, sinceramente, cuando una moto enamora tan rápido en una presentación, es síntoma de que las cosas se han hecho muy bien.


YAMAHA RD350

Me gustó mucho conocer que una de las principales fuentes de inspiración del desarrollo de esta moto fue la Yamaha RD350.

Yamaha XSR900 2016
Si nos sigues de cerca, sabrás que hace unos meses en MOTORBIKE MAGAZINE anunciamos que Yamaha parecía estar trabajando en una nueva versión de la Yamaha RD350, una moto que podría llegar bajo la denominación RZR900 –la RD se vendió en Japón como RZ– o como RDR900.

Pues bien, aunque aún no sabemos con certeza si esta moto llegará al mercado, Shun Miyazawa nos dijo que en Yamaha consideran que la explosividad del tricilíndrico de esta XSR900 tiene mucho que ver con el comportamiento que tenía la RD350, algo con lo que estoy 100% de acuerdo y que quiero pensar que acabará por hacer realidad la noticia que publicamos a finales del pasado agosto.

Sea como sea, esta vinculación a la RD350 te puede servir de introducción para hacerte una idea de lo emocionante que puede llegar a ser la Yamaha XSR900. Aunque su comportamiento se ha dulcificado respecto a la MT-09, el empuje de su tricilindríco es tal que es muy fácil hacer despegar la rueda del suelo, algo a lo que prácticamente está incitándote en cada aceleración.

Esto me lleva a hablar sobre el control de tracción, que puedes configurarlo de tres formas: nivel 2, nivel 1 y apagado; siendo éste su orden en niveles de intervención. Para mí gusto, la mejor elección es la del nivel 1, pues en el número 2 actúa pronto y lo hace de una forma tan tosca que para mí este ha de ser uno de los principales puntos a mejorar en esta moto.

Para nos salirnos de la electrónica, pasamos a los tres modos de conducción que ofrece esta japonesa –Modo A, Modo Standard y Modo B–. La opción con la que yo me quedo es el Modo B, que es el que entrega la potencia de forma más dulce, mientras que el Modo Standard es algo brusco y el Modo A es demasiado violento.

Uniéndolo con el punto anterior, creo que Yamaha debería replantear estos aspectos y afinar su comportamiento, pues estoy seguro que sencillas modificaciones podrían lograr mejoras muy importantes.

Antes de dejar atrás la electrónica, quiero romper una lanza a favor de los ABS desconectables. Ya he dicho en muchas ocasiones que adoro estos sistemas siempre y cuando pueda decidir yo si quiero contar con ellos o no. Y en una moto como esta, que aboga por la personalización y las emociones, ¿qué menos que poder elegir si quiero tener el ABS o no? Pero por desgracia, en la nueva Yamaha XSR900 no hay posibilidad de desconectarlo. 🙁


ELEGANCIA, DEPORTIVIDAD Y REMINISCENCIAS DEL PASADO

Prueba Yamaha XSR900 2016
Como decía al comienzo, creo que esta moto será especialmente valorada por usuarios con una buena experiencia a sus espaldas que ya han lidiado con motos potentes; aficionados de vieja escuela a los que les resultará romántico una moto que ofrece una buena mezcla de elegancia y deportividad que además tiene tintes de épocas pasadas.

Este perfil de usuario disfrutará al máximo con una moto como esta. Su comportamiento es exquisito y, ya sea a bajas revoluciones o en la parte alta del tacómetro, siempre hay una buena dosis de potencia y mucho empuje, algo que estoy seguro que estos experimentados usuarios sabrán valorar.

Pero cuando el ritmo se aviva y se exprimen sus prestaciones, se deja notar que las suspensiones de la XSR900 sufren el mismo mal que la MT-09, es decir, que están un paso por debajo del resto del conjunto y de esta forma aflora uno de sus puntos menos fuertes. Y probablemente, esto también será algo que este usuario que yo estoy perfilando sabrá interpretar.

A pesar de todo esto, creo que quien se sienta atraído por la nueva Yamaha XSR900 debería probarla, porque estoy seguro que en ese momento caerá rendido ante esta moto; los inconvenientes que tiene son, de lejos, muy inferiores a las ventajas y esto, a fin de cuentas, será lo que convertirá a esta japonesa en una excelente elección.


PERSONAL E INTRASFERIBLE

Yamaha XSR900 2016
La Yamaha XSR900 es fácilmente personalizable, ya sea por el enorme catálogo de accesorios como porque está pensada para poder modificarla fácilmente tanto por profesionales como por aficionados y, de esta forma, convertirla en una moto personal e intransferible.

El tiempo me dará o quitará la razón, pero pondría todo mi dinero en la mesa por la nueva Yamaha XSR900, que estoy convencido de que es una apuesta ganadora; pues creo que la firma de los diapasones ha vuelto a dar un paso en la dirección correcta. De nuevo apuestan por las emociones, tanto dinámicas como estéticas, y esto es algo que siempre ha funcionado en el mundo de la moto.

GALERÍA DE FOTOS DE LA PRUEBA DE LA YAMAHA XSR900 2016

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