Hemos tenido la oportunidad de acudir a la presentación internacional de la Yamaha XSR 700, la primera moto de la nueva saga Faster Sons que llega al mercado luciendo con orgullo, no sólo la herencia histórica de la marca de los diapasones, sino un comportamiento que hace que esta moto se pueda codear con la élite de los modelos de su segmento.

«Faster Sons», estas dos palabras recogen una nueva filosofía dentro de la marca. Con el término Sons –hijos en inglés– se representa la procedencia de las nuevas creaciones de la marca que llegan con fuertes vínculos a modelos históricos de Yamaha. El término Faster –más rápidos– hace referencia a la tecnología actual que permite a estos modelos ofrecer un excelente comportamiento que, obviamente, es mucho mejor y más rápido que las motos a las que hacen honor.

Con esta idea clara, la nueva Yamaha XSR 700, la primera de una saga que tendrá más modelos, llega al mercado para conmemorar a la XS 650 de 1970, todo un clásico de la firma japonesa que marcó una época.

Shinya Kimura y el resto del clan

Yamaha XSR 700 Project TeamLos miembros clave del desarrollo de este modelo y de la saga Faster Sons se presentan como si fueran los protagonistas de un clan de comic manga. Shinya Kimura, Shun Miyazawa, Tasuo Yamamoto y Jun Tamura son los miembros del equipo que ha dado vida a una moto que tiene fuerte carga personal.

Kimura es uno de los apellidos de más renombre del escenario custom actual; un auténtico japonés que aunque reside en Miami desde hace años, tiene un halo de misticismo que parece recién traído del Japón más profundo. Algo similar sucede con Miyazawa, Yamamoto y Tamura, todos ellos residentes residentes fuera de su país pero muy involucrados con este proyecto que, inevitablemente, tiene un fuerte aroma nipón.

Cada uno ha dado su toque personal a este desarrollo que llega al mercado con un diseño que a mí personalmente, no termina de convencerme, pues la XSR no es una moto que vaya con mi estilo ni creo que encaje con mi personalidad; sin embargo, con los accesorios que ofrece Yamaha en su catálogo se podría transformar de una forma muy fácil en una moto mucho más próxima a lo que encajaría en mis cánones de belleza.

Esto es exactamente lo que Yamaha está buscando, una moto que sea fácilmente personalizable y adaptable a los gustos de cada individuo. Para ello han diseñado todo un catálogo de accesorios con los que se puede “rediseñar” cambiando su apariencia casi por completo con sólo hacer una buena selección de los accesorios. Por ir aportando mi toque personal, a “mi XSR” no le faltaría la pantalla de aluminio ni el asiento más corto que Yamaha tiene en su catálogo.

PRECIO YAMAHA XSR 700
Por 7.599 €, lo que supone 1.600 € más que la MT-07, puedes acceder a una moto perfecta tanto para personalizarla como para usarla a diario.

Pero Shun Miyazawa, jefe de producto de Yamaha Motor Europe, no quería quedarse en una simple moto con un buen catálogo de accesorios. El objetivo de este proyecto es que la XSR 700 sea una perfecta base sobre la que trabajar para todos aquellos que quieran ir un paso más allá y “construir” su propia moto hasta convertirla en un objeto único e irrepetible sin necesidad de alterar el buen funcionamiento de esta moto.

Para ello han diseñado unas tapas de depósito hechas en aluminio que admiten personalizaciones sin que el depósito de combustible tenga que ser modificado. Por otro lado, el subchasis es desmontable y, quitando cuatro tornillos puedes tener una moto notablemente más corta sin necesidad de “tirar de radial” alterando la estructura básica de la moto, otro de los puntos clave con los que se busca potenciar la creatividad de los preparadores sin que esto afecte negativamente al comportamiento de esta japonesa.

Comportamiento de la Yamaha XSR 700


Aprovecho que nos metemos en el terreno del comportamiento para hablar de lo bien que funciona la nueva Yamaha XSR 700 2016.

Highlights técnicos

Marca: Yamaha
Modelo: XSR700
Año: 2016
Cilindrada: 689cc
Potencia: 74.8CV
Peso: 186kg
Precio: 7.599 € (7.799 60 Aniversario)
Si ya has leído sobre la MT-07 o has tenido la ocasión de probarla, no te diré nada nuevo si te cuento que Yamaha lo calvó diseñando ese modelo, una moto que lo tiene todo; es buena, es bonita y es barata. La XSR 700 no es tan barata –cuesta 1.600 euros más–, es tan bonita como tú la quieras hacer y buena lo es tanto como el modelo del que procede –que es sencillamente excelente–.

El tarado de las suspensiones es más bien blando, con una horquilla telescópica y un amortiguador horizontal que serían los primeros puntos sobre los que yo trabajaría si quisiera optimizar el comportamiento de “mi XSR”, aunque es de ley reconocer que ofrecen un comportamiento muy bueno, tanto para ir a ritmo tranquilo como cuando aumentas el ritmo y las pones a prueba, algo que tuvimos la oportunidad de comprobar durante la prueba, en la que recorrimos algo más de 180 km por todo tipo de carreteras de Cerdeña.

Durante el trayecto circulamos por la costa, tramos urbanos y carreteras de montaña con todo tipo de firmes. En todos los casos las suspensiones fueron un gran aliado lo que nos permitieron disfrutar del recorrido aún en las zonas más bacheadas, mientras que cuando el firme estaba en perfectas condiciones, pudimos incrementar el ritmo sin que, como decía antes, se le pueda poner tacha al comportamiento de éstas.

¿Por qué digo entonces que sería lo primero en lo que trabajaría? Bueno, si esta japonesa es una moto que invita a personalizarla, no me negarás que una buena horquilla invertida multirregulable no le quedaría genial a “mi XSR”…

Otro de los puntos que podría lucir mejor a primera vista, es el anclaje de las pinzas de freno, que no son radiales. Así como una buena horquilla invertida, unas pinzas radiales también ayudarían estéticamente aunque, como sucede en el caso de las suspensiones, el comportamiento es intachable y no dio muestras de fatiga ni falta de mordiente en todo el día. Hay que reconocer que, aunque no son radiales, las pinzas que usa la Yamaha XSR 700 son las que usaba la YZF-R6 de hace algunos años, por lo que te podrás imaginar que potencia, precisamente, no le falta.

Sin abandonar comportamiento de los frenos, los que me conozcan ya sabrán que no soy muy amigo de los ABS, y menos de los que no son desconectables, así que en este aspecto he de ponerle un punto negativo a la XSR 700. No es que sea intrusivo, pero siguiendo la filosofía bajo la que se ha diseñado esta moto, se agradecería la posibilidad de personalizar su funcionamiento.

La posición de conducción es algo más erguida que la de la MT-07, con un manillar algo más elevado y próximo al piloto así como más ancho y un asiento 10mm más elevado que el de la moto de la que procede. Con estos cambios, refuerza su carácter de moto polivalente ofreciendo un excelente confort en marcha así como una buena manejabilidad, aspectos que se agradecen en una moto que no pide circular a alta velocidad, sino disfrutar del entorno.
Si se me permite poner mi toque personal en este aspecto, pediría un manillar algo más plano y un poco más adelantado con el que la postura de conducción sea un “pelo más al ataque”.

En resumen, a “mi XSR” le pondría una buena horquilla invertida, un amortiguador “pata negra”, pinzas radiales, una posición algo más deportiva con un asiento corto y, muy importante, un ABS desconectable. Así sería la “receta” con la que yo haría “mi XSR” perfecta.

Para que te hagas una idea de cómo quedaría “mi XSR”, le he dado forma con la App My Garage a la moto que me he imaginado que cuenta con casi todo lo que yo le montaría, salvo la horquilla, el amortiguador y las pinzas radiales, tres accesorios que formarían parte del toque personal con la que convertirla en única e irrepetible.