Opinión Triumph Speed Twin 2019

Lo mejor

A mejorar

  • Diseño
  • Frenada
  • Geometría
  • Tacto gas

Triumph Speed Twin 2019: Presentación internacional

La Triumph Speed Twin 2019 es la nueva modern classic de Triumph, hermana mayor de la Street Twin, y estadío previo a la radical Thruxton, así es la Speed Twin. Nosotros hemos podido probarla, y te contamos todos los detalles.


La Triumph Speed Twin 2019 en 5 tweets

  • La modern classic con cuerpo, porte, presencia, carácter, estilo y clase, así es la Speed Twin.
  • Motor 1200 Bonneville con mapa electrónico de Thruxton, 97 CV y 112 Nm.
  • Speed Twin, nombre de 1938, electrónica de 2019: 3 modos de conducción, ABS, Control de tracción...
  • Base perfecta para hacer tu propia Triumph: más de 80 accesorios.
  • En nuestro catálogo puedes ver en detalle la ficha técnica de la Triumph Speed Twin 2019.

Triumph es la marca referente en modern classics, y en 2018 ya nos adelantó la Speed Twin, un nuevo modelo 2019 que se sitúa entre medias de dos conceptos T120: una naked muy clasicota, muy bonita, muy Bonneville, y un buque insignia demasiado Thruxton. Pero a Triumph le faltaba una modern clássic más equilibrada, más neutra, más Speed Twin.

Para ello, Triumph da vida a la Speed Twin, la hermana mayor de la Triumph Street Twin (una modern classic de acceso muy lógica, que también pudimos probar, pero algo pequeña para los más veteranos). Esa era la fórmula, menos cromaditos, más carácter. La Triumph Speed Twin es la modern classic que estábamos esperando, para todos los que nos gusta disfrutar de las curvas, sentir el asfalto, pasear y acelerar fuerte, además de apreciarla en una terraza cualquiera y no solo en el club de caballeros en una partida de backgammon mientras debates sobre Schoppenhauer.

La Triumph Speed Twin es una naked de corte retro, pero muy bien dibujada, con un colín clásico pero cortito, un guardabarros de aluminio anodizado muy elegante y discreto, unos amortiguadores traseros dobles negros sin mucho aditamento, que casan a la perfección con un depósito clásico pero corpulento, con envergadura y mucha presencia, un tapón de gasolina tipo monza,  un motor de estética clásica en negro mate y de impacto visual limpio, sin cables ni manguitos, un cuerpo de inyectores embellecido bajo unos protectores de aluminio y un chasis de doble cuna de acero negro clásico que absorbe modernidad de un basculante de aluminio muy bien emparejado. A todo esto se le añade un tren delantero de calidad y de muy buen rendimiento bajo la estética de una horquilla convencional. Todo un acierto, que no se pierde a través de una horquilla invertida innecesaria que ya influiría en la estética classic. La línea general de la moto es bastante encarada hacia delante, equilibrada por un manillar relativamente plano sobre unas elevadas torretas y con los retrovisores anclados en los puños a modo de contrapeso.

Otro apunte que hace de esta modern classic un modelo único, es la adición de rueda ancha con llanta de palos (no radios), que junto a una óptica frontal redonda y una instrumentación de doble esfera es el requisito final para hacer de esta naked una modern classic neutra, limpia y sin distracciones temporales.

La pregunta que todos nos hacemos, ¿Y qué tal va la Triumph Speed Twin? Pues para ello asistimos a su presentación internacional en Mallorca, donde Triumph eligió la sierra de Tramuntana para dar gas entre mar y montaña.

Equipamiento

  • Casco: HJC RPHA 10 plus
  • Chaqueta: Rev'it
  • Guantes: Alpinestar Drystar
  • Botas: Alpinestars SM-X 6

Precio de la Triumph Speed Twin 2019 y rivales

El precio de la Triumph Speed Twin (13.100 €) se sitúa muy comedido para ser un modelo completamente nuevo y la gama alta de los modelos modern classic de Triumph. Se mantiene en la franja premium, pero por debajo de otras motos roadster de alta cilindrada como la BMW R NineT Pure (13.400 €), la Honda CB1100EX (13.750 €) o la Ducati Scrambler 1100 (13.290 €) y muy parejo al de roadsters clásicas de menos cilindrada como la Kawasaki Z900RS (12.999 €) o la Yamaha XSR900 (10.499 €).

Rivales Triumph Speed Twin 2019

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Novedades de la Triumph Speed Twin 2019

La Triumph Speed Twin 2019 es un modelo completamente nuevo... hasta cierto punto. Si nos remontamos a 1938, la fábrica de Hinckley ya bautizó así a uno de sus modelos más emblemáticos. El nombre Speed Twin desapareció hasta 2019, donde se le puso a este nuevo modelo de la gama modern classic de Triumph... todo un #80yearschallengue.

Motor Triumph Speed Twin

  • Motor 1200 cc derivado de la Bonneville (2,5kg más ligero): bicilíndrico con cigüeñal calado a 270º
  • Mapa electrónico de Thruxton: 97 CV a 6.750 rpm y 112 NM a 4.950 rpm
  • Electrónica última generación: 3 modos de conducción (Rain, Road y Sport), ABS y control de tracción (desconectable)
  • Embrague asitido anti-rebote

Ciclo Triumph Speed Twin

  • Chasis de acero completamente nuevo, derivado de la Thruxton
  • Basculante de aluminio de Thruxton
  • Suspensiones completamente nuevas
  • Frenos delanteros nuevos: pinzas Brembo de 4 pistones (anclaje axial) y discos flotantes 310mm
  • Ángulo de lanzamiento deportivo: 22,8º

Otros aspectos destacables de la Triumph Speed Twin 2019

  • Iluminación LED (óptica delantera DRL)
  • Toma de corriente USB (bajo el asiento)
  • Llantas de 17" de medida ancha (120 del. y 160 tras.) y radios de palo.
  • Neumáticos Pirelli Diablo Rosso III
  • Manillar derivado de la Triumph Speed Triple, pero más estrecho
  • Medidor de presiones monitorizado TPMS (opciona)
  • 3 colores disponibles: Storm Grey, Korosi Red y Jet Black

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Prueba de la Triumph Speed Twin 2019

Llegó la hora, tras mucho fotografiarla era el momento de subirse a la Triumph Speed Twin, una moto con muchísimo atractivo en parado, con ese depósito clásico, esa línea plana incluso algo encarada hacia delante, y esas ruedas de moto "gorda". Ahora, la pregunta ¿Irá tan bien como aparenta?... Vamos a ir desglosando la experiencia para que puedas sentirte como si tú mismo fueras el probador.

La Speed Twin tiene una geometría mucho más deportiva de lo que aparenta, desapercibida por la línea clásica. Nada más subirte ves que el manillar es relativamente plano, pero está bastante elevado, ya que las torretas son muy altas. Es una mezcla rara porque tus manos no van excesivamente bajas, pero notas mucho peso cargado. La moto carga mucho en el tren delantero, es una cuestión de geometría. Para equilibrar esto, Triumph ha elevado la posición de las manos con unas torretas muy elevadas y aderezado con un manillar muy deportivo y plano, que según nos comentan los ingenieros, deriva de la Speed Triple. Si nos fijamos bien en las líneas laterales del chasis y la geometría de la moto, vemos como la línea superior (la que lleva asiento y depósito) es ligeramente inclinada hacia delante. Las Bonneville y Thruxton, dos motos muy similares pero diferentes en geometría y manejo, parten de un concepto mucho más clásico. La Bonneville ya sabemos lo que es, una T120 de paseo y disfrute puro. La Thruxton, que se supone el modelo más deportivo y que lo es, no deja de ser una Bonneville radicalizada. Esto quiere decir que sigue siendo una base larga, plana y bajita. La Speed Twin podría ser algo inverso; una base corta, encarada hacia delante, alta, pero acomodada para que la conexión entre piloto y máquina sea lo más cómoda y ergonómica. Quizá esto podíamos intuirlo analizando visualmente la moto, pero lo cierto es que no lo percibes hasta que te subes a la moto. Es bastante más deportiva de lo que imaginas, sin perder comodidad.

Esta cuestión de la Speed Twin recién analizada supone un pequeño contraste nada más subirte, pues esperas algo diferente, algo más “pachón” y “tranquilo”, pero te encuentras encima de un pequeño toro. Esto dependiendo de la perspectiva puede ser algo positivo o negativo, ya que aunque no sea incómoda ni mucho menos, la moto va pidiendo un tipo de conducción más alegre.

Efectivamente, en marcha la Speed Twin tiene un comportamiento diferente al que esperas. Es cómoda, es manejable, ergonómica, etc, pero enseguida te das cuenta de qué sucede; hay un dato al que no has prestado mucha atención al ver la ficha técnica: ángulo de lanzamiento 22’8º. Es una máquina de hacer curvas. Efectivamente, tras varios minutos preguntándome qué pasaba, pues me sentía en una moto que no me esperaba, me dí cuenta en las primeras curvas; se mostraba reacia a caer dócil en las curvas lentas, pero su agilidad y precisión aumentaban según cogía velocidad. Estaba sobre una moto mucho más deportiva de lo que imaginaba. Por eso notaba tanta carga en las muñecas para lo elevado que está el manillar. Increíble, es un mix diseño-estética-geometría-comportamiento jamás antes probado. He probado muchas motos clasicas radicalizadas, café racers, etc… pero no dejan de ser eso, algo con geometría antigua que ha sido radicalizada y apretada tuerca aquí tuerca allí para hacerla más deportiva. Esto era un concepto mucho más limpio, “friendly” y suave. Estaba bien hecha y pensada desde el principio.

De aquí pasamos a su comportamiento en carretera de montaña; excelente, con matices. Las suspensiones llevan un tarado perfecto. No son blandas, tampoco duras, pero sí firmes (que no secas). Me explicaré mejor: son más consistentes de lo que esperas para una modern classic, y vas a notar que la moto va muy sobrada a bajas velocidades. Esto no significa que en un badén o carretera bacheada vaya a ser incómoda, pues lo cierto es que filtra bastante bien. Por ello pido a todos los lectores que no se dejen llevar por la estética de una horquilla convencional. Las invertidas están pensadas para no sufrir latencia ni flexión en frenadas fuertes de circuito. Esta moto (y la mayoría) no necesitan eso, y estéticas aparte, en una moto clásica, prefiero una convencional, ya que ese pequeño recorrido muerto en los primeros centímetros de compresión, no es tan cómodo en una invertida al conducir por la calle.

En curvas la Speed Twin es una pasada, pide gas, se siente cómoda a ritmo ligero. Debo decir también, que en carreteras muy lentas y cerradas, horquillas de 180º y de muy poco radio, penaliza un poco este escaso ángulo de lanzamiento de horquilla. No se comporta mal, para ello está el manillar que solventa la situación con creces, pero no es tan cómoda en estos virajes tan lentos como si te imaginabas al verla en parado, con esa estética clásica. A pesar de ello, y gracias al motor, se disfruta igualmente.

Hablando del motor, la Speed Twin monta un 1200 cc bicilíndrico proveniente de la Bonneville pero con el mapa de encendido de la Thruxton. El cigüeñal viene calado a 270º, por lo que el tacto y el comportamiento es muy similar al de un motor en V. El rendimiento es el que se espera de un motor Triumph: lleno en todas partes, suave, disfrutón, y gozoso. Al tener unas cifras de par y potencia muy similares, una cilindrada muy alta y 2 cilindros, su rendimiento es muy predecible, muy lineal. Esto contrasta con el concepto geométrico del chasis, pero es este contraste el que logra ese equilibrio perfecto y que te permite disfrutar en diferentes extremos de conducción: rápido, y al “tran-tran”. Es increíble, es un binomio que no esperas y te sorprende, un equilibrio único y muy bueno. El motor puede funcionar a 1500 rpm en 5ª marcha y te sigue empujando pasado la zona roja del tacómetro (7.000rpm). Y a diferencia de otros motores, no se muestra incómodo, es un motor muy laxo: lo mismo te pide una marcha menos, como que subes una y sigue empujando con contundencia. Dicho esto, hay un pequeño apunte que no me convenció, y que percibo en todas las motos de acelerador electrónico: el tacto/entrada de gas cuando “cortas-abres” es muy brusco. Esto no sucedía en las antiguas motos por cable, que disponían de ese pseudo recorrido muerto donde el cable abría un pelo y entraba la gasolina justita para que, si no eras un cafre, cortar y abrir gas fuese una operación casi “contínua”. Lamentablemente esto es necesario para poder disponer de una electrónica de última generación.

Esto es lo que lleva la nueva Triumph Speed Twin: electrónica de última generación. Bien es cierto que no es el paquete más completo del mundo como el que se encuentra en una Superbike, pero sí dispone de 3 modos de conducción, que se notan, ABS y control de tracción (este último es desconectable, el ABS no). Los modos de conducción son Rain, Road y Sport. En todos cuenta con toda la potencia, pero gracias a lo mencionado anteriormente, al acelerador electrónico, y un potenciómetro, la centralita regula la entrega de potencia. El nivel del control de tracción va acorde al modo de conducción seleccionado. En el modo Sport el control de tracción es muy permisivo, quizá excesivamente permisivo para un conductor poco experimentado, pero por eso la moto tiene 97 cv y no 95, es para usuarios de carnet A, le guste a quien le guste. El modo Road quizá fue el que más me gustó. Recupero un poco de sensibilidad en las primeras aperturas del gas y la moto se siguen comportando con brío. En el modo Rain sí debo decir que el motor se vuelve muy plano, quizá excesivamente plano, pero agradecido en superficies deslizantes o mojadas. En este modo de conducción el control de tracción está muy alerta y mantiene la rueda trasera en la misma trazada que la rueda delantera. He mencionado antes la potencia, 97 cv, pueden no ser muchos, pero si los generan dos pistones de 600 cc cada uno, con neumáticos deportivos (de serie viene con los fabulosos Pirelli Diablo Rosso III) y el suelo húmedo, créeme que vas a agradecer el modo Rain.

Para finalizar, no quería dejarme uno de los aspectos más fuertes de la moto: la frenada. Cuenta con dos pinzas Brembo de 4 pistones de anclaje axial. Sí, anclaje axial, manteniendo la estética clásica. ¿La mordida entonces? Excesiva. Frena muchísimo, y aguanta la fatiga en frenadas largas y pronunciadas sin despeinarse. Mi consejo: cuando agotes las pastillas de serie, pon unas más duras, no vas a echar en falta potencia de mordida y te durarán más.

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Conclusiones y opinión de la Triumph Speed Twin 2019

Speed Twin... Vaticino un éxito rotundo, un nuevo referente en el mundo de las customizaciones y una realidad para muchos que llevábamos esperando algo así desde hace tiempo. Es una moto clásica pero con el músculo y la sangre de hoy en día, bajo la calidad de Triumph. Es una café racer en potencia, una moto de corte clásico con rueda deportiva y actual, una combinación que puede no gustar a unos, pero que enamorará a otros muchos.

Mi opinión sobre esta Speed Twin 2019 es la confirmación magnificada y gratificada de una imagen que tenía antes de probarla. Hay algunos pequeños detalles que cambiaría, o que quizá considero mejorables como el tacto del gas cuando "cortas-abres", que quedan totalmente eclipsados ante la increíble manejabilidad que tiene y la línea que han diseñado. Me esperaba incluso algo más tranquilo, y me he encontrado con una moto cañera, con una geometría que te pide acción sobre un motor que te permite rodar tranquilo y a bajo régimen. Es una moto con cuerpo, con volumen, con porte, con mucha presencia, mucho estilo, con unas líneas cargadas hacia el tren delantero, agresivas, en un acabado clásico. Estoy convencido de que, en un futuro, tendré una. Gran moto, tiene alma, no hay nada así hoy en día.

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Galería de fotos de la Triumph Street Twin 2019

Fotos acción Triumph Speed Twin 2019

Detalles Triumph Speed Twin 2019

Accesorios Triumph Speed Twin 2019

Colores Triumph Street Twin 2019

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