Opinión

Lo mejor

A mejorar

  • Estética
  • Comportamiento dinámico
  • Mejoras técnicas
  • Ausencia de asiento trasero

Prueba de la Triumph Bobber Black 2018

Hemos probado la Bobber Black, una variante mejorada de la versión estándar que consigue dar una vuelta de tuerca al concepto original para hacerla aún más atractiva, aún más dinámica y aún mejor.


La Triumph Bonneville Bobber Black en 5 tweets

  • Los cambios aplicados en la Triumph Bobber Black le han sentado muy muy bien a esta moto. Gana mucho donde tenía que mejorar y se refuerza donde ya era muy buena.
  • Sobre gustos, los colores. Pero estéticamente yo diría que ha ganado mucho y eso, en esta moto, no era nada fácil.
  • El tren delantero cuenta con una nueva llanta de 16″ y una horquilla algo más ancha, mejorando el comportamiento del tren delantero.
  • La frenada era el principal punto a mejorar en este modelo y la Bobber Black cuenta ahora con un doble disco de freno delantero con el que logra estar a un gran nivel.
  • Toda la información técnica y detalles de la Triumph Bobber Black los tienes en nuestro catálogo de motos nuevas.

La Triumph Bobber Black es de esas motos que no pasa desapercibida y para mí, en este 2018, estaba siendo una de mis asignaturas pendientes. Me apetecía mucho probarla pero para serte sincero, no esperaba mucho de ella. Bueno, déjame explicarme, no espera mucho más de lo que ya me gustó la Bobber que probé en su presentación internacional en diciembre de 2016.

La tarde que recogí la Bobber Black tuve cierto margen de tiempo para volver a casa, así que elegí una carretera llena de curvas y me tomé el recorrido, al contrario de lo habitual, con muuuuucha tranquilidad.

Apenas 20 minutos después de estar con la Bobber Black empecé a dudar de mis principios más básicos. Yo, que siempre he sido un tío de deportivas con muchas “erres” me estaba encontrando cómodo yendo al “tran-tran” con una moto de tipo custom… y ¡me estaba gustando! Y si eso pasó en sólo 20 minutos, no te cuento hasta donde llegué tras una semana con ella.

Aquellos días tuve en el garaje de Motorbike Magazine una de las deportivas más potentes y tecnológicas del mercado y la Bobber Black. ¿Sabes cuándo probé la RR? Cuando me obligaron a devolver la Triumph…

Equipamiento

 

Rivales y precio de la Triumph Bobber Black

La gama Bonneville de Triumph cuenta con cuatro modelos diferentes, la T100, la T120, la Speedmaster y la Bobber. Dentro de esta última, hay dos modelos, la Bonneville Bobber y la Bonneville Bobber Black, que es la que probamos aquí. La versión Black, llega con algunas características diferentes a la Bobber ‘estándar’.

Gama Triumph Bonneville


Entre las motos rivales de la Triumph Bobber Black, destaca la Harley-Davidson Softail Slim, una moto clásica en el catálogo de la marca americana y que nos recuerda a las motos que se personalizaban allí durante la Segunda Guerra Mundial. Tiene el motor Milwaukee-Eight 107, que es 16 kilos más ligero y con más potencia que el anterior. Las suspensiones también se han rediseñado, y viene también con el asiento monoplaza, manillar tipo Hollywood y faro LED.

También desde los Estados Unidos tenemos la Indian Scout Bobber, que se diferencia en su manillar ancho y plano, además de contar con reposapiés más retrasados. Su estilo agresivo se acentúa con los neumáticos con tacos y llantas negras, lo que unido al perfil bajo y alargado, gracias a la bajada de 25 mm en su suspensión, le dan un carácter muy personal. Destaca por su gama de cinco colores disponibles o el asiento de cuero en dos tonos.

Aunque puede parecer que tiene un enfoque diferente, la Yamaha XV950R también está entre las rivales de la Triumph Bobber Black. Y lo hace porque la japonesa tiene una atractiva estética ‘neo-retro’, y es una gran alternativa a las clásicas custom. Llega con componentes de gama alta, como el doble amortiguador Öhlins y con una gran facilidad de ser personalizada, destacando por ofrecer un gran comportamiento.

Rivales de la Triumph Bonneville Bobber Black

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Triumph Bonneville Bobber Black: Novedades técnicas y características

Después del gran éxito obtenido por Triumph con su Bonneville Bobber, decidieron dar una vuelta de tuerca a este modelo, creando una versión ‘más oscura’. Para empezar, la Triumph Bobber Black cuenta con una estética mucho más agresiva que su ‘hermana’, con ese estilo bajo, minimalista y musculoso, y el característico asiento monoplaza que deja toda la parte trasera al aire. Como es habitual en las versiones Black de Triumph, viene con detalles y acabados en este color, como el escape (silenciadores y colectores), freno trasero, estriberas, palanca y varilla del cambio, entre otras.

También se presenta en dos versiones de color negro, una brillante (Jet Black) y otra mate (Matt Jet Black). Pero las diferencias no quedan ahí, porque donde más se diferencia es en la parte delantera. La Bonneville Bobber Black monta una nueva llanta delantera de 16 pulgadas (la Bobber estándar la lleva de 19″), con aros negros y unos neumáticos de la marca Avon que se han desarrollado en exclusiva para este modelo. La horquilla también es nueva, una Showa de 47 mm de diámetro (por 41 mm en la Bobber), con lo que la moto gana en aplomo.

Otro de los puntos en donde se mejora la Bobber Black es en la frenada, ya que monta ahora un doble disco delantero de 310 mm y con pinzas Brembo de dos pistones. En el resto de componentes, mantiene las características de la Bobber estándar, como el faro delantero de LED con luz diurna, control de velocidad, modos de conducción Rain y Road, control de tracción desconectable y embrague asistido anti-rebote, por no olvidar el magnífico bicilíndrico en línea de 1200 cc.

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Prueba de la Triumph Bobber Black

Siempre digo que es un gran privilegio poder acudir a las presentaciones internacionales de las marcas ya que esto te permite estar en contacto con los responsables de los proyectos que han participado en el desarrollo de las motos.

En mi caso, he tenido la oportunidad de acudir a un buen número de las presentaciones de Triumph y cada evento al que voy refuerza en mí la idea del excelente trabajo que hacen en la casa inglesa con cada modelo que lanzan al mercado.

En la presentación de la Triumph Thruxton aluciné con el excelente comportamiento que lograron de una moto que tenía el mismo chasis que el resto de la gama Classic, pues tratándose de una estructura de tubo como esa, parece mentira que la Thruxton pueda medirse cara a cara con cualquier naked deportiva en comrportamiento dinámico.

Y con la Triumph Bobber Black sucede lo mismo. Si bien es cierto que el chasis no tiene nada que ver con el de sus hermanas de gama, sí es llamativo el excelente comportamiento que ofrece esta moto.

Si te dejas guiar por su estética y su apariencia, es fácil caer en el error de considerarla una moto poco ágil o incluso torpe de movimientos. A simple vista, parece ser una moto muy larga y eso invita a pensar en que no será una moto para hacer curvas, pero afirmar todo esto sin probarla es un craso error.

Lo normal es que haya que quitarse el sombrero ante los responsables de Triumph por el trabajo que realizan con sus motos, y la Bobber Black es un ejemplo más en este sentido.

No es una moto larga entre ejes –aunque lo parezca–, sino que han logrado unas cotas muy contenidas sin haber hecho una moto muy pequeña. La posición de conducción tampoco es forzada –aunque lo parezca– y su comportamiento en curvas es ágil, aunque no lo parezca…

En el momento de echar mano del freno delantero, el cambio respecto al modelo anterior es significativo. Ahora cuenta con más potencia de frenado y, aunque no es una moto para ir “de carreras” el equipo de frenos actual sí te permite ir con el cuchillo entre los dientes. En este punto conviene destacar el funcionamiento del ABS; Triumph lleva tiempo haciendo un excelente trabajo con la electrónica y la Bobber Black no se sale de la norma. El ABS no es nada intrusivo, algo que suele ser una pega muy habitual en motos de esta categoría.

El motor es también todo un acierto en cuanto a comportamiento. Se trata del mismo propulsor de 1.200 cc que equipa la gama Classic, pero la Bobber cuenta con un cigüeñal algo más pesado que le permite ofrecer una aceleración contundente, suave y continuada. Cuenta con un buen equilibrado que evita vibraciones molestas si estiras el motor a altas vueltas.

Pero si te dejas embaucar por el espíritu de esta moto, elegirás ir a bajas revoluciones y podrás disfrutar tanto de su par motor como de las elegantes pistonadas de este bicilíndrico en línea de aspecto clásico.

Las apariencias engañan. Es algo que vamos descubriendo minuto a minuto con esta moto; y este propulsor que por su diseño exterior bien podría haber sido extraído de una moto de los años 60, esconde un desarrollo muy actual que también cuenta con tecnología de última generación.

Como buena Triumph, cuenta con acelerador electrónico, control de tracción e incluso tiene dos modos de conducción –Rain y Road– con los que adaptar la respuesta del motor a la situación de la calzada o a la conducción que te pida el cuerpo. Sí, la electrónica es otro de sus puntos fuertes.

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Conclusión y opiniones de la Triumph Bobber Black

La Triumph Bobber en su versión estándar me convenció. Tras probarla en su presentación internacional me quedé convencido que era una moto que contaba con todos los argumentos para desafiar a cualquiera de los modelos contra los que se enfrentaba en el mercado.

Si bien se trata de un segmento en el que las prestaciones, la calidad de acabados, el comportamiento dinámico o la dotación electrónica no son factores diferenciales, lo cierto es que Triumph ha cargado de argumentos a la Bobber para que no dar respiro a sus rivales.

Y tras sólo un año en el mercado, llegó la Bobber Black, una nueva versión algo más radical de aspecto y con algunas mejoras técnicas que le han sentado “requetebién”.

Sigue siendo una moto de aspecto tan atractivo como antes, pero gana una dosis de picardía y varios enteros en comportamiento dinámico.

La versión original me encantó. Esta me ha enamorado.

Galería de fotos de la Triumph Bobber Black

Acción

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