Opinión Mitt 125 PK

Lo mejor

A mejorar

  • Agilidad
  • Estética
  • Facilidad
  • Potencia
  • Tamaño depósito
  • Acabados

Mitt 125 PK Efi 2019 – “flat out”

Mitt 125 PK así se llama la “pocket bike” de la nueva marca Mitt, una divertida maquinita que te sacará un par de sonrisas y alguna que otra carcajada mientras te hace un estupendo servicio por tránsito urbano.


La Mitt 125 PK en 5 tweets

  • Fusión entre una Honda Monkey y una Ducati Monster, esa es la Mitt 125 PK
  • Diversión asegurada por la ciudad.
  • Aparcamiento fácil en cualquier lado, siempre.
  • Celebridad en todos los semáforos y cualquier paso de peatones.
  • En nuestro catálogo puedes ver en detalle la ficha técnica de la Mitt 125 PK.

La Mitt 125 PK Efi es una moto tipo “pocket bike” que te sacará muchas sonrisas, y como decimos, alguna que otra carcajada. Se trata de una moto de escala reducida con rueda baja (tipo scooter) muy capaz, muy ágil, y muy eficaz en el tránsito urbano. A groso modo, podríamos describirla como el resultado de una fusión entre una Honda Monkey (pionera del segmento) y una Ducati Monster. Resumiendo, es una pocket bike pero con más cuerpo, más presencia y más diseño. A primera vista puedes vislumbrar el chasis multi tubular de color rojo, un depósito relativamente prominente, y un asiento de doble altura, además de muy cortito.

Equipamiento

Precio de la Mitt 125 PK y rivales

El precio de la Mitt 125 PK (2.495 €) es una de sus fuertes bazas, es una moto pequeña, con un precio bajo. La marca Mitt apuesta fuertemente por precios competitivos, ofreciendo motos igual de eficaces que la competencia. Si tuviéramos que contrastar sus rivales, deberíamos fijarnos por supuesto en la archi conocida y mítica Honda Monkey  (4.100 €), pero Honda tiene otro modelo además de la Monkey, y se trata de una versión mucho más modernizada en cuanto a diseño se refiere, que podría ser una rival más directa de la Mitt 125 PK aún si cabe, la Honda MSX 125 (3.399 €). Por supuesto también entran como rivales la Benelli Tornado Naked T 125 (2.199 €) y la CFMoto Papio 125 (N.D.).

Rivales Mitt 125 PK

Ver más

Novedades Mitt 125 PK

La Mitt 125 PK trata de un modelo totalmente nuevo que lleva poco tiempo en el mercado. Hablamos de una moto de concepto hiper reducido, con motor mono cilíndrico refrigerado por aire de 7,5 cv, con chasis multi tubular y un peso de apenas 102 kg. Es interesante destacar que incorpora latiguillos metálicos de serie, disco lobulado, Horquilla invertida, mono amortiguador trasero, cuadro display de LCD, indicador de marchas, iluminación LED, frenada combinada y sensor de apagado automático de pata de cabra.

Ver más

Prueba de la Mitt 125 PK

La Mitt 125 PK es una pocket bike que no deja indiferente a nadie, su reducido tamaño junto a su gran diseño logran un impacto visual único. No es como otras monkey bikes que ya de lejos ves que se trata de una moto pequeñita, con depósitos con forma de juguete o faros con aspecto de tio vivo de la feria. No, la Mitt es simplemente una moto a la que han reducido su escala.

Las primeras impresiones son de máxima agilidad, te subes y crees poder trazar todos los giros de 90º de la ciudad rodilla al suelo. Evidentemente la realidad llega cuando descubres que dicha agilidad tiene un precio; es algo inestable para entrar en las curvas como si una moto de Gran Premio se tratara. Su escasa distancia entre ejes y su reducido tamaño hacen de ella un comportamiento muy muy sobrevirador, por lo que deberás adecuarte y tomar las curvas con mucha finura. El manillar, mejor dicho, el tren delantero es excesivamente sensible. Para alguien novel puede no resultar raro, pero para quien esté acostumbrado a conducir motos grandes o de gran tamaño, este drástico salto supone un ejercicio de mentalización y aplicación. En efecto, se trata de una moto que puede suponer más dificultad para el veterano que para el novel.

Hablando de agilidad y comportamiento, la Mitt 125 PK se maneja con mucha soltura por cualquier callejón o calzada urbana, ya no solo por su reducido peso, sino por su baja altura al suelo. Servidor mide 1’70m, lo que conlleva no llegar al suelo en la basta mayoría de motos del mercado. Es de preveer que en la Mitt 125 PK llego con ambas plantas de los pies bien holgado. Esto la hace un bisturí para el tráfico y zonas urbanas, pero tiene un pequeño contratiempo que solo te das cuenta cuando empiezas a colarte entre las filas de los coches: ¡Es muy orejona!. Los retrovisores se abren más que el manillar, pero además casualmente coinciden a la altura de la mayoría de retrovisores de los coches. Nada que con un poco de soltura y previsión deje de suponer un problema, pero es un dato a tener en cuenta.

En espacios más abiertos, se maneja muy bien en giros lentos y medios. Curvas rápidas debes ser suave con el manillar, pues tiende a sobrevirar y provoca cierta inestabilidad. Nada grave ni preocupante, es una moto pequeña y de poco peso, todas las motos ligeras tienden a ello. El chasis es más rígido de lo necesario, por lo que en caso de exigir a la moto, esta no se va desarmar. Gran trabajo en este aspecto. Las suspensiones son relativamente blandas, si bien es cierto que tampoco necesita más. A pesar de ello, el mono amortiguador trasero permite ajuste de precarga trasera.

El motor de la Mitt 125 PK evidentemente dista de una super deportiva de altas prestaciones, se trata de un pequeño mono cilíndrico de 125 cc que empuja con virtuosidad desde la zona baja, manteniendo unos medios en consonancia, desplegando todos los ponys, y con unos altos un poco ahogados. No merece la pena estirar las marchas hasta la zona roja… aunque te aseguro que no podrás evitar hacerlo, la condenada es muy divertida de conducir y siempre te vienes arriba. Cada semáforo es una salida de Gran Premio. Cada curva es un viraje del TT de la Isla de Man (a fondo), y cada recta un reto para las prestaciones del motor. Tiene una velocidad máxima por desarrollo de 111km/h. A esa velocidad corta encendido en 5ª marcha. Sube con alegría hasta los 60 km/h, los 80 km/h los rebasa sin mucho esfuerzo, pero superar la barrera de los 100 km/h es cosa de genios. Una buena llanura, un buen día frío, un buen rebufo… cada maestrillo tiene su librillo, y tú deberás encontrar tu aliado para llegar a su velocidad máxima.

Aquí es donde llegamos quizá a la parte más sorprendente: la frenada de la Mitt 125 PK es su punto fuerte, pero de manera diferente a como te la imaginas. El freno delantero no despliega toda la mordida que esperas, sin embargo, el freno trasero es muy bueno. No hace falta ni siquiera utilizar el delantero, por qué además cuenta con cierta desviación (frenada combinada) al tren delantero, y cada vez que frenas con el trasero (muy efectivo) también muerde con el delante. Esto, unido a la escasa inercia que provocan sus diminutas ruedas delanteras, el poco peso en conjunto, y unos neumáticos más que anchos, se traduce en una frenada super eficiente.

Más allá de todos estos ámbitos puramente prestacionales, debo reconocer que pude fijarme en otra serie de cosas que quizá en otras motos no terminarías de apreciar, como la facilidad de aparcar la moto en la acera, su radio de giro, o el poco tiempo que pierdes repostando. ¿Cuántas veces hemos tenido que buscar otro “resquicio” en una acera abarrotada de motos aparcadas, o tener que hacer 17 maniobras para moverte en un espacio cerrado? con la Mitt 125 PK olvídate de esos problemas. Hasta un niño puede levantar la parte trasera con los brazos y recolocar la moto como si un juguete se tratara. Los espacios cerrados ya no son un problema. Otro caso es lo poco que se tarda en repostar. Todo tiene su motivo: un depósito de gasolina de apenas 5 litros. En cuestión de segundos ya has repostado. La cara negativa de esto podría ser su autonomía, que si bien es relativamente escasa, no lo es si tenemos en cuenta el poco combustible que carga. Con un depósito pude realizar 140 km… 140 km a “fuego” (por qué no te queda otra), todo hay que decirlo.

El display de la Mitt 125 PK indica un trip, revoluciones y velocidad máxima. Dispone de 5 marchas, y lo mejor de todo: ¡Tiene indicador de marcha engranada!

Las piñas son básicas, sin aditamentos innecesarios, y bien acabadas. La iluminación es es sorprendentemente buena, o ligeramente desajustada, pues existe la posibilidad de poner luces de posición, pero iluminan bastante. Las luces de cruce tienen un haz muy potente… pero es que las largas no amainan esta curva de incremento lumínico que presenta la escala de opciones, pues proyectan con una potencia increíble.

Un pequeño detalle que no terminó de convencerme: un sistema de seguridad relativo a la pata de cabra; la moto no arranca si esta está desplegada, pero ni con una marcha ni en punto muerto, por lo que si eres de los que le gusta calentar un poco el motor antes de salir, tendrá que ser sosteniendola, apoyándola en tu pierna o en una pared.

Para todo lo demás una máquina que ofrece mucho más de lo que promete y que robará el corazón de todo aquel que la pruebe. Si alguna vez habías soñado en hacerte la avenida principal de tu ciudad o de tu pueblo a fondo… esta es tu moto.

 

Ver más

Conclusiones y opinión de la Mitt 125 PK

“If in doubt, flat out” – Colin McRae, piloto de rallys campeón del mundo en 1995. Se trata de una expresión que viene a decir, ante la duda, gas a fondo. Bien, así es la vida con la Mitt 125 PK, pero sin necesidad de dudar: “Flat out” en la M-30, “flat out” en el Paseo de la Castellana, “flat out” saliendo del garaje de tu casa, “flat out” por el parking de un centro comercial, “flat out” por las callejuelas del Madrid de los Austrias, “flat out” en cualquier semáforo un día sin prisa… de esto se trata la Mitt 125 PK. Puedes ir gas a fondo a cualquier lado. Nota: se recomienda ir gas a fondo en cualquier lado. Mola.

La Mitt 125 PK es sin duda una de las motos más divertidas que he probado, a pesar de sus escasas prestaciones. He rememorado mis días de piloto de moto3 robando rebufos a los autobuses de la EMT por la Castellana, he recordado que se puede llevar un nivel más allá la virtuosidad del repartidor de pizza y he disfrutado de nuevo la atención que roba un modelo llamativo en cualquier semáforo, terraza o aparcamiento. ¿Lo más divertido? ir con paquete y ver el reflejo de los escaparates. Quizá echo de menos algo de potencia, pero el intercambio de aspavientos comunicativos con el “cuatro latas” impacientado de la M30 también tiene parte de su magia. Esta pequeña ha cautivado mi corazoncito, y si tuviera un poco más de espacio en mi plaza de garaje me compraría tres o cuatro.

Conclusión Mitt 125 PK: el arma definitiva en la metrópoli.

Ver más

Galería de fotos de la Mitt 125 PK

Fotos acción Mitt 125 PK

Fotos detalles Mitt 125 PK

Vídeo Mitt 125 PK