Opinión Husqvarna Svartpilen 401

Lo mejor

A mejorar

  • Par motor
  • agilidad
  • Diseño
  • Ergonomía manillar
  • Instrumentación

Husqvarna Svartpilen 401, la city tracker ideal

La Husqvarna Svartpilen 401 es la versión ágil y cómoda de la preciosa Vitpilen, con motor 390 monocilíndrico, un pequeño propulsor lleno de carácter y de par motor, ideal para desplazamientos periféricos y urbanos.


La Husqvarna Svartpilen 401 en 5 tweets

  • La Svartpilen es la Vitpilen con manillar y un toque más campero y canalla.
  • Esta Svartpilen 401 utiliza el brioso motor 390 de la KTM Duke y RC 390, un monocilíndrico lleno de par motor.
  • Espectacular comportamiento y agarre en asfalto a pesar de portar neumáticos mixtos.
  • Es la moto ideal para el día a día sin perder un ápice de elitismo y clase, ya vivas en la ciudad o en el campo.
  • En nuestro catálogo puedes ver en detalle la ficha técnica de la Husvarna Svartpilen 401.

La Husqvarna Svartpilen 401 es la versión con manillar y campera de su hermana melliza la Husqvarna Vitpilen 401. A priori puede parecer muy fácil definirla, pero la Svartpilen es algo más… se trata de una moto canalla, con cierto aire de rebeldía y testosterona. Se trata de un pequeño torete, deseando arrugar el asfalto tras de sí y que no se acompleja de su pequeño motor de 390, todo un mortero de caballos … y caballitos.

La Husqvarna Svartpilen 401 toma prestada la mecánica de su prima la KTM 390 Duke, un propulsor monocilíndrico de 375 cc que genera 44 cv y 35 nm, unas cifras envidiables para un motor de 1 cilindro, y que se ajustan al límite de la normativa para el carnet A2 sin necesidad de limitarla. Respecto al diseño, se trata del punto fuerte de esta pequeña gran moto, y es que los diseñadores de Kiska han trabajado en conjunto a la Vitpilen, pero añadiendo ciertos aditamentos que la hacen más personal. Nos referimos a esa parrilla sobre el depósito de gasolina, que le otorga personalidad y servicialidad, o esos neumáticos mixtos que no se doblegan ante la primera irregularidad de la carretera. Esta es la Husqvarna Svartpilen 401, y a continuación te contamos nuestra experiencia.

Equipamiento

Precio de la Husqvarna Svartpilen 401 y rivales

El precio de la Husqvarna Svartpilen 401 (6.545 €) se mantiene parejo al de su melliza la Husqvarna Vitpilen 401 (6.545 €), y se mantiene por debajo de su rival más directa, la Ducati Scrambler Sixty2 (7.790 €). Un poco por debajo, tenemos otra rival directa como es la Benelli Leoncino Trail 500. Por otro lado, debemos tener en cuenta también otras posibles rivales referentes como su “prima” la KTM 390 Duke, (5.459 €) algo más ajustada, o modelos más sencillos como la Honda CB300R (5.000 €) que claramente se mantiene bastante por debajo tanto en precio como en acabado, o la BMW G 310 R (5.350 €) y la Yamaha MT-03 (5.249 €), un peldaño por debajo en diseño.

Rivales Husqvarna Svartpilen 401

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Características técnicas de la Husqvarna Svartpilen 401

La Husqvarna Svartpilen 401 es un modelo relativamente nuevo. Salió en 2017, y aunque ahora estamos hablando de la versión actual, prácticamente es la misma pero con ligeras actualizaciones, como el ciclo que ha sido revisado. Los aspectos técnicos más notorios de la Svartpilen 401 son:

  • Motor de KTM 390 Duke: monocilíndrico de 375 cc, 44 cv y 35 nm.
  • Suspeniones WP, ajustables en precarga.
  • Neumáticos Pirelli Scorpion Rally (mixtos)
  • Iluminación LED
  • Instrumentación digital
  • Electrónica: ABS
  • Sistema de frenado ByBre: segunda marca de Brembo (By Brembo)
  • Portamatriculas desde el basculante

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Prueba de la Husqvarna Svartpilen 401

Llega la parte más divertida, transmitiros las experiencias sobre este pequeño miura sueco llamado Husqvarna Svartpilen 401. Al principio no sabía muy bien qué tipo de moto era o mejor dicho cómo se iba a comportar… es una moto con chasis relativamente asfáltico, pero con un manillar alto y muy abierto, suspensiones duras pero algo largas para ser de carretera y con neumáticos mixtos. Una combinacion inusual. Así es la Husqvarna Svartpilen 401: Inusual.

La primera impresión de esta Husqvarna Svartpilen 401 que tienes antes de subirte es como la de una trepadora de colinas, una moto de nieve con ruedas y constitución urbana. Nada más lejos, nada más subirte, la sensación es como si te hubieras subido a un neumático de autobús o de camión. Vas alto, muy alto, y la moto es corta, muy corta. Una geometría peculiar, que va sujetada por un manillar no muy alto, pero sí muy abierto. Al principio vas forcejeando con él, esperando que se doble para acomodarte mejor las muñecas… hasta que te das cuenta de que por ahí no van las coces. El manillar está así de “abierto” para que te encares sobre el depósito y adquieras una posición atacante, como si quisieras hacerle el “cangrejo ruso” al de delante. Es una posición elevada, tanto de asiento como de manos, pero encrespada hacia delante, al ataque.

Toda esta extraña geometría la comprendes muy rápidamente; en el primer semáforo ves que, aunque tenga “solo” 44 caballos, este pequeño torete busca la verticalidad con mucha agresividad. Incluso en segunda marcha, si vamos cuesta arriba o en la zona óptima de par motor, notaremos como esta pequeña 401 galopa sobre sus patas traseras únicamente. Tampoco hay que llevarse las manos a la cabeza, pues hablamos del arranque, del momento de salida… y de un motor de 44 caballos acompañado de una caja de cambios con una relación muy corta (de ahí su prontitud) que tampoco permite a la moto perder “los estribos”, ya que el corte de encendido llega antes de lo que esperas, apaciguando cualquier coletazo o reacción importuna.

Una vez en marcha notas rápidamente su escasa batalla (poca distancia entre ejes) y su altura. Es una moto extremadamente ágil, incluso me atrevería a decir, excesivamente ágil, pero que sin duda alguna, valoras en los escarceos urbanos, plegando giros de 90 grados prácticamente rectos, o solventando bolardos para “atajar”, así como alcantarillas mal niveladas o coches mal ordenados. Es el Jeep de la jungla urbana. Muchos podrán pensar que, esta agilidad podría achacar cierta inestabilidad luego, en virajes rápidos, pero lo cierto es que las suspensiones vienen con un tarado relativamente duro, a pesar de su largo recorrido. Esto ayuda a plantarse de manera firme en las curvas de mucha velocidad o de largo apoyo. Las suspensiones WP ofrecen una altura superior a la Vitpilen (y a cualquier moto de asfalto) sin perder el tarado deportivo.

El motor de la Husqvarna Svartpilen 401 es el núcleo motriz compartido con la KTM 390 Duke, una pequeña bestia de un solo cilindro que te empujará con bastante fuerza en la segunda mitad del tacómetro. Todo hay que decirlo, y aunque resulte obvio, los primeros regímenes no ofrecen tanta prestación, pero sí la eficacia justa para poder circular en marchas largas con un consumo realmente ridículo. Pero si necesitas una salida rápida o adelantar, mejor baja una o dos marchas.

La frenada de la Svartpilen 401 viene firmada por ByBre, la segunda marca de Brembo. Consta de un solo disco de 300mm mordido por una pinza de dos pistones y anclaje radial. La frenada es dosificable desde el primer toque pero sólida hasta el último momento de presión, no desfallece ni pierde efectividad. Se notan los latiguillos metálicos de serie. El ABS resulta un pelín intrusivo, sobre todo si buscamos hacer alguna virguería, pero con neumáticos mixtos tampoco podemos sacar una conclusión firme en este aspecto.

El chasis es duro y rígido para lo ligera que resulta, nada reseñable tratándose de una Husqvarna, pero tampoco preocupante, simplemente es una moto muy sólida y firme. La entrada a curva es muy incisiva, casi sobreviradora, mientras que el apoyo en el ápice es sólido y en la salida se sirve de la palanca del manillar.

Lo mejor, los neumáticos. Los Pirelli Scorpion Rally, unos neumáticos mixtos que agarran con uñas el asfalto, y se defienden con zarpas en la tierra. Un rendimiento que nadie esperaba al ver una cubierta con tacos, si es que se puede decir así, ni en un terreno ni en otro. El equipo formado por este chasis tan  sólido, las suspensiones WP algo más largas de recorrido y firmes, y estos neumáticos mixtos es asombroso. Sobre el papel daría un suspenso, pero sobre el asfalto, es un notable alto, igual que en tierra. Esta pequeña gran moto ofrece mucho más que una estética diferente.

Por último mencionar la electrónica de la Husqvarna Svartpilen 401; tampoco mucho que objetar, un ABS que interactúa con rapidez, pero que puedes desconectar si vas a realizar algún tramo continuado por tierra.

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Conclusiones y opinión de la Husqvarna Svartpilen 401

Sin duda, la Husqvarna Svartpilen 401, es una de esas motos que te marcan, que recordarás cuando te pregunten sobre ella, que no pasará de largo ni hará mutis por el foro en tu cabeza, es una de esas motos que molan. Esa garra, ese petardeo, ese empuje y esa rabia, esas ganas de comerse los semáforos, esa posición tan de “aquí estoy yo”, y por supuesto, esos acabados que enorgullecen a todo piloto y usuario. Así me he sentido yo probando esta moto, una moto que disfrutaba conduciéndola y que disfrutaba aparcándola… observando a los transeúntes detenerse al pasar a su lado.

Mi opinión sobre esta Husqvarna Svartpilen 401 es de moto muy divertida, que vale más de lo que cuesta, que adquieres un icono estético de una marca off-road que ha decidido adentrarse de manera confirmada en el asfalto. Es una moto muy peculiar, que engancha, y que cuando no la tienes, la echas de menos, una moto que te sienta diferente, y que sirve para todo… hasta para viajar si no eres de los que va con prisa a todos lados. Es una moto sencilla y fácil, pero que se encabrita con facilidad, simplemente hay que navegarla con dulzura… es como tratar con un semental en su adolescencia… es rebelde, pero tampoco tiene una potencia peligrosa.

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Galería de fotos de la Husqvarna Svartpilen 401

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