Ya ha llegado la pequeña de la familia. Con sus 399cc y 41cv de potencia, la nueva Ducati Scrambler Sixty2 nace por y para las nuevas generaciones de moteros, aquellos que buscan en una moto eso que no se puede medir con números, esas sensaciones que crean momentos especiales, recuerdos y experiencias que te ericen la piel. Hemos podido probarla en la presentación internacional y aquí os traemos las primeras sensaciones y opiniones de la pequeña bicilíndrica.

Ducati-Scrambler-Sixty2-Vuelvo de la presentación internacional de la nueva Ducati Scrambler Sixty2 con una sensación diferente, contagiado de el buen rollo que rodea a esta moto y lo que representa. Es la más pequeña y más asequible de la estirpe italiana, así que según la lógica ha sido creada como una puerta de entrada al universo Ducati, pero por otro lado, Scrambler Ducati es un universo paralelo en toda regla.

La intención de esta moto dista mucho de las altas prestaciones y tecnología punta, que aunque no se dejan de lado, no es el foco principal de este modelo. La Scrambler habla un lenguaje nuevo, una forma distinta de ver las cosas para una nueva generación de moteros que, en su lista de deseos, han cambiado un chalé de ensueño por un viaje “mochila en mano”.


Ducati Scrambler Sixty2 - Prueba - 10Nuevo público, nuevo mensaje

Ante el evidente renacer de las cafe racer y el estilo retro, Ducati apostó por una línea nueva, las Scrambler. Sus modelos de 800cc han sido todo un éxito a nivel mundial y ahora la familia ha aumentado con la Sixty2, una versión más dócil enfocada a ese usuario “A2” más centrado en vivir experiencias con su moto que en cambiarla por otra más potente.

Cuando hablamos Ducati Scrambler hablamos de una marca paralela. Su filosofía se aleja de aspectos que Ducati representa, y por ello ha sido concebida como una marca independiente. Aun así, la esencia de Borgo Panigale sigue presente en la Sixty2, dotada de una buena dosis de prestaciones y tecnología acordes a una moto de su segmento.

Con un precio de 7.790 €, la Ducati Scrambler Sixty2 se sitúa a medio camino entre la sencillez y las prestaciones, haciendo de ella una moto exclusiva, fiable y, aunque no sea de las “middleweight” más económicas, sí que es la Ducati más asequible. Una apuesta que seguro traerá muchas alegrías fábrica de Bolonia y que, tal como nos han adelantado, no se quedarán ahí. Dentro de los 30 modelos que Ducati planea estrenar en los próximos cuatro años, veremos más pronto que tarde otras versiones de esta “400”, al igual que ha ocurrido con sus hermanas mayores.


Primer vistazo: No todo es estilo en la Scrambler

Highlights técnicos

Marca: Ducati
Modelo: Scrambler Sixty2
Año: 2016
Cilindrada: 399cc
Potencia: 41CV
Peso: 183kg
Precio: 7.790 €
La máxima de este modelo era encontrar el compromiso calidad-precio y mantener el sello Ducati. Por ello la Sixty2 ha sido dotada de algunas soluciones electrónicas de hoy en día; como el ABS de serie, iluminación led o instrumentación digital con controles en la piña de mandos.

En cuanto a la parte ciclo, el conjunto a priori tiene un peso algo elevado respecto a otros modelos de cilindrada media –Z300, 390 Duke o G 310 R–, pero por contra su comportamiento es extraordinariamente ágil y, con una potencia máxima de 41cv, tiene el suficiente empuje para que no se te olvide que llevas una moto italiana.


Ducati Scrambler Sixty2 - Prueba - 24Concepto vs. Prestaciones: El corazón dividido

Cuando un modelo como este se asocia a una fuerte carga conceptual o digamos una filosofía de vida, se hace más difícil ponerle una nota. En mi caso, he de reconocer que he picado el anzuelo, pues tras la jornada de prueba, recordarlo y comentarlo con mis compañeros ya dibujaba una sonrisa en mi cara.

Además sus posibilidades de personalización son muy amplias y previsiblemente seguirán en aumento, así que dada mi fijación por el mundo del diseño, se han ganado otro punto.

Para rematar la faena, en medio del Skatepark Agora, en Badalona, no podía evitar mirar a nuestras espaldas y contemplar la Playa de la Barca Maria. El buen ambiente mezclado con el toque Scrambler me transportaba literalmente a un anuncio de Estrella Damm, como si sonara de fondo “If you wanna” de The Vaccines. La única pega del momento era que lo que puede suponer darse un baño en pleno febrero…


Ducati Scrambler Sixty2 - Prueba - 17Así va la Sixty2: Diversión a raudales

Muy bien, todo lo anterior es muy bonito pero la Ducati Scrambler Sixty2 no es solo romanticismo. Para mi sorpresa, tiene en sus 41cv la suficiente “mala leche” como para que un buen apretón al acelerador te haga subir las pulsaciones.

Curiosamente, el par máximo lo da a 8.000 rpm, cosa que aporta un comportamiento diferente a las Scrambler de 800cc, que dan su par a 5.750 rpm. Su potencia máxima también la da por encima de las ocho mil revoluciones así que casualmente –siendo bicilíndrica– la Sixty2 tiene bastante más chispa cuando el tacómetro se mueve a tres cuartas partes del máximo.

En un tramo de subida, se nota que a bajas vueltas le cuesta recuperar, pero llevando la Scrambler en ese punto más alegre, la diversión en ella se multiplica y entonces piensas; OK, esto ya es otra cosa. Es una moto súper ágil, entra en curvas muy bien y los neumáticos Pirelli, aun con su diseño de corte algo más off road, se adhieren realmente bien al asfalto.

Pero como os decía, es probable que muchos usuarios no estén pensando en la Sixty2 como moto para llevar al límite. En este punto, la Ducati es también una moto muy agradable. No tiene ninguna vibración extraña, la posición de conducción es erguida y te permite ir muy relajado en ella. El asiento es muy cómodo y ergonómico, permitiéndote llegar muy bien al suelo.

En ciudad los 183 kg de la Scrambler no suponen ningún problema, al contrario, parece una moto bastante más ligera de lo que realmente marca la báscula. Por contra, el comportamiento del gas en salida es algo tosco, teniendo que jugar más con el embrague para evitar los pequeños tirones. Es algo relativamente habitual en Ducati y no supone un gran problema en cuanto le pillas el truco, pero quizá para su perfil de usuario será un punto a tener en cuenta en un uso más urbano.

Eso sí, el sonido del bicilíndrico está “cocinado al punto”. No suena ni a moto muy pequeña ni tampoco es demasiado tosco, pero sigue sonando a Ducati.


Ducati Scrambler Sixty2 - Prueba - 25La Sixty2 frente a sus rivales

El posicionamiento de esta “middleweight” es un tanto ambiguo. Dentro del segmento de las motos naked de entre 400 y 500 cc, la Sixty2 se mediría con modelos como la Kawasaki Z300, la Honda CB500F o la KTM Duke 390. En este punto la Ducati sería muy competitiva en cuanto a prestaciones, pero el precio sería su punto crítico (en torno a 2.700€ más cara).

En cualquier caso, no sería del todo justo encasillar así a la Sixty2. Además de prestaciones, la Scrambler tiene ese “algo” que enamora y que es tan difícil de medir. Es por ello que, como rival directa, me decantaría por la nueva Triumph Street Twin, una moto que, a pesar de tener una cilindrada muy superior, ha sido concebida también con estilo vintage y tecnología de nuestro tiempo. Un par de motos fiables, ágiles y efectivas, y sobre todo, con mucho –pero mucho– estilo.


Conclusión: ¡Me la pido!

La nueva Scrambler me ha sorprendido para bien. Me esperaba un motor bastante más descafeinado y quizá un comportamiento más torpe dado su peso. Es cierto que tiene algunos puntos mejorables como el tacto del acelerador en parado o la falta de información de la instrumentación –sin indicador de marchas ni de nivel de gasolina–, pero tanto por estética como por comportamiento, me queda claro que con la Ducati Scrambler Sixty2 han dado en el clavo.

De hecho, poniéndome en la piel de un usuario menos experimentado, esos 7.790 € pueden resultar elevados, al fin y al cabo, “por ese precio te compras un coche”. Pero nada más allá de la realidad. La Ducati tiene todo en su sitio; diseño, potencia, fiabilidad, estilo, ergonomía… Me he divertido mucho pilotándola y sin duda, de buscar una cilindrada media, esta moto entraría en mi “carta de los Reyes”.

Galería de la prueba

Vídeo de la prueba