Opinión

Lo mejor

A mejorar

  • Aceleración
  • Potencia de frenada
  • Agilidad
  • Precio
  • Posición del cable de freno

Primeras impresiones tras probar la nueva Ducati Scrambler 1100 en Sitges

La familia Scrambler de Ducati ha crecido este año tanto en número como en cilindrada y prestaciones. Al igual que ocurría en los ’60, la familia Scrambler se completa este año con tres motorizaciones distintas, con una 1100 que no escatima ni en estilo ni en prestaciones para satisfacer a los usuarios más exigentes.

Prueba Ducati Scrambler 1100 2018 en 5 tweets

  • La Ducati Scrambler 1100 es un salto de la familia retro italiana no sólo a una mayor cilindrada sino en tecnología.
  • El motor es el bicilíndrico de 1079 cc heredado de la antigua Monster, pero adaptado a la Euro 4 y a la filosofía de la Scrambler.
  • Viene en tres versiones: Ducati Scrambler 1100 estándar, Ducati Scrambler 1100 SpecialDucati Scrambler 1100 Sport.
  • La 1100 cuenta con la plataforma inercial IMU y un gran desarrollo electrónico.
  • Puedes conocer todos sus detalles en las fichas técnicas de la Ducati Scrambler 1100, la Ducati Scrambler 1100 Special y la Ducati Scrambler 1100 Sport, pero no te pierdas la comparativa completa a continuación…

Parece que el 2018 está siendo un año especial para las motos con estilo. Nuevas creaciones como las Vitpilen de Husqvarna o la CB1000R de Honda ya han visto la luz, haciendo crecer aún más la oferta y competencia de motos que aspiran a ser elegidas por su diseño. Ducati es una de las marcas que mejor han sabido adaptarse a las nuevas tendencias, creando una marca con identidad propia como son las Scrambler. Pero este año han dado un paso más allá con la nueva Ducati Scrambler 1100, aportando un poco más de esencia Ducati a un segmento en el que inicialmente las prestaciones no eran en absoluto prioritarias a la hora de desarrollar una moto.

Está claro que el segmento heritage está evolucionando rápidamente y la competencia es cada vez más dura. Dentro de la oferta de ‘motos con estilo’ podemos diferenciar un grupo de motos con mayores prestaciones, en el que encontramos modelos como la BMW R nineT o la Triumph Thruxton. Ahí es donde Ducati ha querido entrar y completar su familia Scrambler, creando una nueva moto de 1079 cc con mayores capacidades técnicas que sus hermanas pequeñas.

Tras recibir la invitación para su puesta de largo en España, pusimos rumbo a Sitges, donde pudimos disfrutar de una espectacular ruta por carretera y probar en condiciones lo que esta nueva Ducati Scrambler 1100 puede ofrecernos. A continuación, te contamos qué tiene de especial esta nueva Ducati y qué sensaciones hemos tenido rodando con ella.

Novedades técnicas de la Ducati Scrambler 1100

A simple vista, el parecido entre la Ducati Scrambler 1100 y la 800 es evidente, pero esta nueva Scrambler poco tiene que ver a nivel estructural con sus hermanas pequeñas; el chasis, asiento, depósito y por supuesto, el motor, son totalmente distintos y no comparten piezas comunes.

El corazón de la nueva Scrambler 1100 no es otro que un motor bicilíndrico en L de 1079 cc, derivado de la descontinuada Ducati Monster 1100 y adaptado tanto para cumplir con la nueva normativa Euro 4 como para ajustar su comportamiento a la filosofía Scrambler. Ahora, el motor es más suave y sus 86 cv de potencia se entregan de forma más lineal y progresiva, en parte gracias a la nueva electrónica que equipa la 1100, y además, sigue siendo limitable para el carnet A2.

Dotada de un nuevo acelerador electrónico Ride by Wire, la nueva Ducati Scrambler 1100 cuenta con cuatro niveles de control de tracción desconectable y tres modos de conducción preconfigurados –Active, Journey y City– con diferentes configuraciones de entrega de potencia y control de tracción. Otro avance importante es la incorporación de la plataforma inercial (IMU), el sistema que se encarga de detectar las inercias e inclinación de la moto y que ha hecho posible la instalación de un sistema ABS Bosch 9.1 MP con asistencia en curvas.

Como ves, la familia Scrambler ha madurado en gran medida gracias a las soluciones electrónicas que Ducati ha querido incorporar en esta nueva Scrambler, pero la moto también ha crecido en todos los aspectos, como las dimensiones y la robustez. El depósito cuenta con 1,5 litros más de capacidad –15 en total–, la altura del asiento es 2 cm más alta y la nueva horquilla firmada por Kayaba (Öhlins en la versión Sport) son ahora de 45 mm de diámetro y multirregulables, al igual que el amortiguador trasero.

En el apartado diseño, reconocemos un renovado pero característico faro delantero con sistema DRL y una característica parrilla interna en forma de X que evoca a los ’60. Comparte con sus hermanas pequeñas una línea de diseño similar, aunque adaptada a las nuevas dimensiones y con trazos más musculosos. Las características placas del depósito son también intercambiables y se ha mimado hasta el último detalle como el cepillado del motor. Incluso la llamativa posición del cable de acelerador se ha hecho intencionadamente, aunque particularmente no acabo de ‘verla’. Además, el subchasis separado del bastidor de doble viga de acero facilita las opciones de personalización.

Además, se ha rediseñado el cuadro de instrumentos, que nos ofrece aún más información y es compatible con el Ducati Multimedia System, o lo que es lo mismo, el sistema que podemos añadir como extra para conectar nuestro dispositivo móvil por Bluetooth.

También de manera accesoria, podemos instalar unos puños calefactables, así como muchas otras piezas disponibles para personalizar tu Scrambler a tu gusto.

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Versiones, rivales y precios de las Ducati Scrambler 1100 2018

La familia Scrambler de Ducati se completa con la llegada de la nueva 1100, con tres motorizaciones disponibles al igual que ocurría en los años 60, cuando podías elegir entre una 250, 350 ó 450. Y como en sus hermanas de menor cubicaje, la nueva 1100 llega disponible en tres versiones distintas denominadas Scrambler 1100, Scrambler 1100 Special y Scrambler 1100 Sport.

Las principales diferencias entre las tres versiones son en su mayoría estéticas. La Ducati Scrambler 1100 estándar está disponible en color amarillo o negro, con el asiento tapizado en negro y basculante también negro, con un precio base de 13.190 €.

La versión Ducati Scrambler 1100 Special (14.490 €) tiene un aspecto un tanto más clásico. Viene con un acabado en un gris plano muy característico, unas llantas de radios negras, colectores de escapes cromados, el asiento tapizado en marrón, el basculante de aluminio cepillado, los guardabarros de aluminio y las barras en un acabado anodizado dorado, entre otras modificaciones.

El manillar es también más bajo respecto a la versión normal, al igual que ocurre en la Ducati Scrambler Sport. Esta última es de la tres la más deportiva y más exclusiva (15.190 €). Cuenta con una decoración muy característica denominada “Viper Black”, en negro mate con una doble banda amarilla que recorre toda la moto. Pero lo que de verdad distingue esta versión de las dos anteriores es una horquilla y monoamortiguador trasero firmados por Öhlins, dispuestos a satisfacer las necesidades de los más exigentes y experimentados.

Versiones Ducati Scrambler 1100 2018

No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que Ducati ha visto una oportunidad en los usuarios que buscan un ‘plus’ dentro del segmento heitage. Con la nueva Scrambler 1100 Ducati podrá enfrentarse ahora cara a cara a la renovada BMW R nineT, la Yamaha XSR900 o la Triumph Thruxton y Thruxton R , monturas que evidentemente se situaban por encima de la Scrambler 800 (8.890 €) tanto en precio como en prestaciones. Otras recién llegadas que tener muy en cuenta serán la Honda CB1000R y la Kawasaki Z900RS, también equipadas con varias soluciones electrónicas.

Rivales de las Ducati Scrambler 1100

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Prueba de la Ducati Scrambler 1100

Para poner a prueba la nueva Ducati Scrambler 1100, la delegación española de la marca nos tenía preparada una ruta realmente espectacular por diferentes carreteras en Sitges. Hicimos noche en un hotel con mucho encanto, donde ya una hilera de Scramblers relucientes nos esperaban para disfrutar desde primera hora de la mañana. Sin perder ni un segundo –y por supuesto, bien ataviado para la ocasión con un casco Scorpion con pantalla de burbuja y ropa Dainese– me subí a la 1100 para comprobar sus medidas. La posición de conducción es realmente cómoda y las dimensiones de la moto siguen siendo bastante contenidas para una ‘mil’. Tienes una postura más de “ataque”, un tanto inclinada hacia delante y con una anchura del manillar muy propia de una naked, pero está muy bien conseguida, con un asiento muy mullido y cómodo. No necesitas apenas adaptarte. Está todo en su sitio.

Siguiente paso: arrancar. ¡Qué sonido! Desde luego si te compras una Ducati, esperas algo así, un sonido contundente y con mucho carácter pero sin llegar a dejarte sordo. Es de esos rugidos que te dibujan una sonrisa en el casco cuando aprietas el botón rojo. Y ya con la moto en marcha y todos en fila preparados para salir, aprovecho los últimos instantes para hacerme con el cuadro de instrumentos. Con los controles de la piña izquierda juego un poco para comprobar qué información tengo a mi disposición y cómo cambiar los modos de conducción. Me aseguro de tener el modo ‘Active’ seleccionado –el más deportivo y con el que podré ver de lo que es capaz la 1100– y nos ponemos en marcha rumbo a las carreteras más divertidas de la zona.

Lo primero que notas nada más salir es un poderoso motor, que quizás no sea el más potente de su segmento, pero que dispone de un par motor a tan bajas vueltas que la moto parece “un diésel”. Sueltas embrague en parado sin dar gas y ya anda sola sin calarse. Empezamos a enlazar las primeras curvas y a jugar con el cambio. El embrague hidráulico parece de mantequilla, una auténtica delicia por su suavidad y con un recorrido generoso que nos aporta mucho tacto. La moto es muy progresiva y la capacidad que tiene el motor desde tan abajo la hace una moto súper fácil. Por muy largo que lleves el cambio en una curva, das gas y sales. Digamos que bajas el motor a 2.000 rpm porque la curva era más cerrada de lo esperado; das gas y recupera sin problemas.

No pasa mucho tiempo hasta que ganas confianza y empiezas a enlazar curvas con más agilidad. Los 189 kg en seco de la Ducati Scrambler 1100 la hacen la moto más ligera de su segmento. Su agilidad sorprende y eso se nota en los cambios de dirección. El tacto de gas con el Ride by wire es muy progresivo y fácil, sin sobresaltos de potencia. Eso sí, si aprietas, los 88 Nm de par motor a 4.750 vueltas hacen que tengas que trabajar de antebrazos si giras con decisión el puño de gas, en especial también porque el asiento es bastante plano y no vas tan encajado como en otras naked. El tren delantero se llega a quedar algo suelto dada la aceleración, pero gracias a la gestión de potencia con la nueva IMU la moto no llega a levantarse nunca, tienes mucha más seguridad y puedes conducir mucho más despreocupado. Vale, reconozco que tengo debilidad por este tipo de bicilíndricas que te lo dan todo desde abajo, con esa sensación de aceleración que aunque no desarrolles mucha velocidad, me resulta mucho más divertida para rodar por carretera.

Pero a la vez que tendrás que agarrarte para no quedarte sentado en el suelo, deberás tirar de tríceps para no besar la rueda delantera en las apuradas. ¡Qué frenada tiene! Los dos discos delanteros semi-flotantes de 320 mm, equipados con pinzas Brembo monobloque de 4 pistones y anclaje radial proporcionan un mordiente a la 1100 digno de una Panigale. Un dedo me ha bastado en todo el camino para parar la nueva Scrambler en curvas, y gracias a la IMU y el ABS en curva de Bosch, la sensación de control es aún mayor. Eso sí, deberás tantear el freno poco a poco cuando te subas a ella para evitar sustos.

Para completar el pack, tenemos una horquilla invertida Marzocchi totalmente ajustable de Ø 45 mm y un monoamortiguador trasero también regulable firmado por Kayaba –sustituidos ambos por Öhlins en la versión Sport–. El ajuste de la suspensión es bastante firme. Pueden llegar a resultar algo duras, pero en mi opinión el compromiso teniendo en cuenta las capacidades de esta 1100, es perfecto. La firmeza con la que se desenvuelve en curvas y apuradas de frenada es realmente destacable. Mantienen muy bien el contacto con el suelo, donde los neumáticos Pirelli MT 60 RS nos confirman poco a poco que están listos para la acción pese a un dibujo que nos recuerda a las motos de campo.

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Conclusión y opiniones de la Ducati Scrambler 1100

Todos tenemos claro que cuando te compras una moto de estas características, comparado con otros segmentos, la apariencia prima más si cabe respecto a las prestaciones a la hora de decidirse. La moto ha de enamorarte cuando la ves, y si te gustan estas nuevas retro, lo más probable es que según salgas del concesionario, ya estés pensando cuál va a ser la primera personalización que vas a hacerle.

Salvando esto, el segmento retro de gran cilindrada se está “poniendo las pilas” con lo que ofrecen a sus exigentes clientes. La electrónica ha llegado para convivir con los cromados y los asientos planos. Para darnos un extra de sensaciones, confort y seguridad, acorde a un rango de precios superior y más exclusivo respecto al segmento de las 700-800 cc.

A mí particularmente esta nueva Ducati Scrambler 1100 me ha sorprendido. Visualmente hay que reconocer que se ha hecho un trabajo de diseño excepcional, como viene siendo habitual en la fábrica italiana. Y en la parte dinámica, ahora esta Ducati es más Ducati. A muchos podría resultarle extraño que la familia Scrambler eludiera la tecnología punta característica de sus “primas de traje rojo”, hasta ahora.

La electrónica y el café no habían hecho mejor pareja desde que George Clooney se forró diciendo aquello de ‘What else’. Así que, si estabas dudando entre una Monster o una Scrambler porque las 800 te sabían a poco, no te quepa duda, ésta es tu moto.

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Galería de fotos de la Ducati Scrambler 1100 2018

Vídeo oficial de la Ducati Scrambler 1100 2018