Analizamos el casco modular de BMW

El BMW System 7 Carbon es uno de los cascos preferidos por los usuarios adeptos a la marca más viajeros. Su versatilidad y prestaciones premium lo hacen una gran elección si no quieres prescindir de nada en tu viaje. Si quieres saber más, no te pierdas nuestras impresiones tras probarlo en ruta.


Viajar en moto supone que debes estar preparado para cualquier situación. Los cascos modulares son probablemente una de las opciones preferidas por los viajeros, debido a su versatilidad para poder adaptarse a cualquier situación, uso o climatología. BMW es muy consciente de ello y no solo dispone de una gran gama de motos touring, sino también de una completa gama de equipamiento para el piloto, a la altura de los usuarios más exigentes.

El BMW System 7 Carbon es una buena prueba de ello, un casco de carbono que cuenta con doble homologación, integral y jet, por su capacidad de desmontar el mentón completamente para ser utilizado legalmente como un casco abierto. A su vez, cuenta como no podía ser de otro modo con preinstalación para el sistema de conectividad bluetooth, para sacar el máximo partido a la tecnología que ofrecen las motos actuales.

Aprovechando una ruta que realizamos a lomos de la nueva BMW R 1250 RT, pudimos probar de primera mano cómo es este casco.

Opinión

Lo mejor

Podría mejorar

  • Aerodinámica
  • Conectividad
  • Doble homologación
  • Cierre micrométrico
  • Tallaje pequeño

Características y precio del BMW System 7 Carbon

El BMW System 7 Carbon es un casco modular de alta gama, por tanto ha sido fabricado con los mejores materiales, con una calota completamente de fibra de carbono que le proporciona un gran compromiso entre rigidez y flexibilidad, para conseguir el mejor rendimiento en cuanto a absorción de impactos se refiere.

La característica más llamativa de este casco es su posibilidad de convertirlo en un jet, extrayendo completamente el mentón y la pantalla. Cuenta con homologación ECE 22-05, que permite su utilización en sus dos configuraciones: integral –cerrado– y jet. Su peso es de solo 1.580 gr aproximadamente –en función de la talla– y de menos de 1 kg sin mentón.

A su vez, incorpora visor solar interno, accionable desde un botón en el borde inferior del casco, que se puede desplegar tanto en el “modo integral” como en el jet. Su interior, confeccionado en Alcántara y DuPont Coolmax, es completamente desmontable y lavable

Otra característica importante es la posibilidad de instalar el sistema de conectividad bluetooth de BMW, que se integra a la perfección extrayendo una pequeña tapa en el lateral del casco.

Gracias a un exhaustivo desarrollo en el túnel de viento, el System 7 se presenta como un casco muy funcional, consiguiendo reducir la fatiga del piloto, así como silencioso. Además, se ha diseñado para ofrecer un amplio campo de visión.

El casco está disponible en tallas desde la XS a la XXL, en 6 decoraciones distintas y su precio recomendado oscila entre los 599 y los 699€, en función de la decoración.

Prueba en ruta del BMW System 7 Carbon

BMW es una de las marcas que mas esfuerzos emplean en el desarrollo de su propio equipamiento. Hace pocos meses, durante la presentación de la nueva R 1250 RT, tuvimos la ocasión de probar uno de sus cascos de mayor renombre, este System 7 Carbon.

Realmente es un casco que ya conocíamos y habíamos podido analizar de cerca, pero que no habíamos tenido ocasión de probarlo en condiciones, con una ruta de varias horas por carreteras secundarias y, sobre todo, en autopista.

Lo primero que se percibe de este casco es su reducido peso. No es muy llamativo, pero si estás habituado a cascos modulares, te das cuenta en seguida de que es uno de los más ligeros.

Lo siguiente de lo que te das cuenta es de que tallan un poco pequeños. Tuve que usar una talla L en lugar de mi habitual M, y me quedaba perfectamente ajustado, de hecho ajusta bastante en la zona de las carrilleras especialmente al cerrarlo –como todo casco modular–. Puede que parte de culpa sea directamente por cómo asignan las tallas, puesto que si te fijas en la parte trasera, la talla L indica una medida de 58/59, y habitualmente una M sería 57-58 y L 59-60. En cualquier caso, es un matiz sin importancia.

Desde el primer momento se siente un casco muy hermético y en la práctica rápidamente notamos que el ruido es bastante comedido. Por supuesto, bajé al mínimo la enorme pantalla de la RT para comprobarlo. Incorpora un barbuquejo bastante prominente, que hace que el aire apenas se cuele en el interior salvo que abras las tomas de aire. Como es normal, es mas cómodo ponerte el casco abriendo la mentonera, pero hay que tener en cuenta que el casco debes llevarlo cerrado al conducir, puesto que la mentonera no se abre completamente hacia atrás –de hecho el barbuquejo llega a molestar la vista–, así que su homologación jet solo serviría si llevamos el mentón desmontado.

Llama la atención en marcha que se siente un casco compacto, de peso relativamente bajo, pero cómodo de llevar y que “corta” bien el aire. Su cierre es el clásico micrométrico, que honestamente no es mi preferido –manía de usar el de doble hebilla– pero que ajusta perfectamente y está bien acolchado para que las correas no molesten. Su tejido interior de hecho es muy suave, de tacto aterciopelado muy agradable.

Sus entradas de aire se accionan con gran facilidad, con cualquier guante aunque sean de invierno, y ofrecen una ventilación extraordinaria –literalmente parecía que me soplaba alguien en el pelo– pero mantiene una correcta aerodinámica del casco y nivel de ruido aceptable aun con ambas tomas “soplando a pleno rendimiento”.

El gran campo de visión es otro de los puntos positivos de este casco que, de hecho, tiene un grosor reducido del mentón, así que no solo tienes amplitud de visión hacia los lados sino también en vertical. Se hecha en falta algo de firmeza eso sí a la hora de llevar la pantalla abierta, aunque al cerrarla como digo mantiene un gran hermetismo. La sencillez del sistema de anclaje de la pantalla lo que nos permite es extraer rápidamente todo el mentón, lo que para muchos será un punto a favor y la operación es verdaderamente rápida, simplemente abriendo un poco el casco y presionando las pestañas a cada uno de los lados, el mentón y pantalla salen de una sola pieza hacia delante.

El visor solar interno –las gafas de sol–, se accionan sin problema desde el lateral, y tiene buena visibilidad aunque lleves la pantalla externa cerrada, que en muchos casos llega a "marear" al solaparse varias pantallas –además del pinlock–. Un punto a favor además es que se mantengan al usar el casco en modo jet, aunque has de considerar que será toda la protección aerodinámica con la que contarás, así que para rutas por autopista sería recomendable volver a la "configuración integral".

Como guinda, el sistema de conectividad que, si bien no pude probarlo en esta ocasión, es un extra que queda perfectamente integrado en el casco, sin sobresalir apenas los botones y que redondea por completo todo el despliegue tecnológico y de conectividad que ofrece una moto como esta RT, en la que puedes visualizar desde su enorme display las llamadas, música o navegación GPS. Un gadget indispensable además si viajas en pareja.

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