Probamos y analizamos a fondo el casco BMW GS Carbon

El casco BMW GS Carbon es un casco del equipamiento oficial BMW, que hemos tenido la oportunidad de probar a fondo. Aquí analizamos todos los detalles y te contamos nuestra experiencia con él.


El casco BMW GS Carbon ha sido parte de nuestro equipamiento mientras realizábamos la prueba de la BMW R 1250 GS Adventure. El casco BMW GS Carbon se trata de un componente del equipamiento oficial BMW, y eso se nota no solo en su acabado estético ‘Comp’ de competición a juego con la moto, sino en el nivel de acabados y detalles.

La construcción del BMW GS Carbon es intachable, sólida y liviana al mismo tiempo, y el tacto que ofrece es el propio de un casco de alta gama. Por fortuna no hemos podido probarlo ante un impacto, pero el BMW GS Carbon transmite al tacto mucha solidez, incluso las partes más delicadas como la visera o la pantalla. Éstas no se muestran endebles y sus ajustes se realizan sin holgura. Aun así lo que más nos sorprendió es su peso, ya que nos lo imaginábamos bastante más pesado al ver su acabado: 1450 gramos, ésa es la cifra de peso, que para ser un casco tipo trail es muy ligero. Existen cascos integrales deportivos más pesados. El motivo es su construcción en fibras 100% de polímero reforzado con fibra de carbono (PRFC).

Tuvimos el casco BMW GS Carbon bastante tiempo puesto, y no sentimos excesiva fatiga. De hecho nos recordó un poco a los cascos de MX, cascos muy livianos y muy cómodos, solo que con pantalla exterior hermética. En este aspecto también reparamos en el barbuquejo o tela de protección de aire que se encuentra en la zona bajo el mentón, que resulta bastante grande. Esto es que tapa toda la prominente forma del mentón del casco, llegando hasta nuestro cuello, sin dejar pasar nada de aire. En este tipo de cascos enfocados para uso trail, el barbuquejo tiende a quedarse corto en cuanto el casco tenga un mentón muy pronunciado. En este aspecto no solo nos sorprendió sino que nos resultó muy positivo y de agradecer.

La visera superior del casco BMW GS Carbon es otro detalle que precisa nuestra atención; está fabricada en un plástico muy rígido, liviano, y con anclajes de tipo «excéntrico», esto es, se puede desplazar su posición más hacia delante o hacia atrás. Pero lo mejor no yace ahí, ya que el diseño de la misma cuenta con una gran capacidad aerodinámica al estar prácticamente «perforada». Cuenta con la protección solar necesaria, y permite evacuar el aire cuando circulamos a alta velocidad por autopista. Quizá evacúa más de lo necesario para la demanda de protección solar en algunos puntos del día, pero no tenemos queja en ese aspecto, ya que pudimos probarla a velocidades de crucero prolongadas por autopista.

Hablando de protección solar, un pequeño punto negativo: no cuenta con visor solar interior, algo que seguramente muchos viajeros echen en falta, debido a las largas jornadas de los usuarios de este tipo de casco, donde la noche acaba «viniendo encima». No obstante, el interior es muy acolchable y hay hueco para portar gafas de sol, como fue nuestro caso. Además, también probamos a quitar la pantalla y utilizar gafas de MX/Enduro, y la forma y ergonomía del casco BMW GS Carbon permite perfectamente el uso de ellas, algo que destacar debido al uso tan polivalente de este casco en todo tipo de terrenos (polvo, arena, barro, agua..).

El frontal del casco BMW GS Carbon es algo que nos ha gustado bastante. Debido a lo grande y ligero que es, no se siente agobiante ni pesado, aunque reconocemos que la apertura de aire frontal es algo rudimentaria. Tiene una primera apertura prácticamente mínima, pero que se puede extraer por completo, dejando al descubierto toda la rejilla frontal. El sistema está muy bien y funciona muy bien. Además. esta rejilla cuenta con un filtro anti-polvo que funciona a la perfección… pero requiere que guardemos la tapa de la apertura frontal, dando pie a perderla si somos un poco descuidados.

Por todo lo demás, podemos decir que el sistema de ventilación funciona muy bien, sobre todo si abrimos la tapa trasera, acelerando el flujo de aire. Es un detalle muy interesante, ya que mejora y optimiza la ventilación y se nota bastante. Por otro lado, tenemos otro detalle y es la tapita que cubre la preinstalación del sistema de comunicación BMW. Basta con meter un poco la uña y ésta salta sin problemas, pero si no te dicen donde está, ni te enteras, ya que está muy bien integrada.

En resumen, el casco BMW GS Carbon nos ha parecido muy cómodo por encima de todo, muy ligero, recordándonos mucho a los cascos de motocross, pero con un nivel de acabado excelente, mucha protección aerodinámica y un gran hermetismo. El precio de este casco ronda los 530 euros, algo caro, pero no debemos olvidar que se trata de un casco premium, a juego con una familia de motos de alta gama como es la gama GS de BMW (aunque no por ello significa que no podamos usarlo con otras motos). Aquí podéis encontrar su ficha técnica y conocer mejor los detalles técnicos.

Galería de fotos casco BMW GS Carbon