Proceso de reciclaje de neumáticos

La marca alemana de neumáticos Continental ha contado el proceso de reciclaje que experimentan sus neumáticos desde que te deshaces de ellos. Suelas para zapatos, césped artificial o pavimentos de seguridad son algunos de sus usos posteriores.


En los últimos años la concienciación sobre el problema del cambio climático está haciendo que la mayoría de grandes empresas apuesten por un ejercicio más responsable y respetuoso con el medio ambiente. El control del consumo de energía, la reducción de emisiones o el reciclaje son algunas de las principales materias en las que las multinacionales se están poniendo al día. Hace poco, Continental contaba mediante su blog qué ocurría con sus neumáticos de moto una vez que terminaba su vida útil. ¿Sabías que la mayoría de ellos se acaban convirtiendo en césped artificial? Parte de ellos para campos de fútbol y rugby de clubes de élite.

Pero el proceso de llegar hasta ese punto es bastante complejo a la vez que interesante. Mediante la entidad sin ánimo de lucro SIGNUS (formada por los principales fabricantes de neumáticos) Continental lleva a cabo un primer paso que consiste en la clasificación de los neumáticos usados que acaban desechados en los talleres. Estos se separan en neumáticos usados o fuera de uso y son catalogados por un personal especializado, capaz de detectar cualquier mínimo detalle que determine la validez o invalidez del neumático para este tipo de mercado.

Aquellos asignados como “usados”, considerados apropiados para convertirse en un nuevo neumático, se someten a un proceso de recauchutado que consiste en la sustitución de la banda de rodadura gastada por una nueva. Aunque este proceso no se lleva a cabo en el sector de la moto, ya que no se ponen a la venta neumáticos de moto recauchutados, sí que en ocasiones son útiles para neumáticos de coches y camión. Estas gomas recauchutadas vuelven al mercado con su propia normativa, ayudan a retrasar la aparición de la carcasa desgastada y contribuyen a ahorrar en un 25% el uso de materiales nuevos.

¿Y qué pasa con los que se clasifican como “fuera de uso”? Los neumáticos que no pueden ser vendidos en el mercado de ocasión se someten a un proceso de triturado. El resultado servirá para otras múltiples aplicaciones, entre las que destacan las siguientes: materiales de obra civil, generación de energía, fabricación de cemento y proceso de granulación. Este último punto es en el que acaban la mayoría de neumáticos fuera de uso, los materiales que forman las gomas se separan en tres componentes: caucho (50,82%), acero (31,41%) y fibras (17,77%). Cada uno de ellos son reutilizados y tendrán una segunda vida en forma de materiales completamente diferentes.

El reciclaje más llamativo que encontramos es el proceso que sigue el caucho, que acaba convirtiéndose en materiales que todos estamos acostumbrados a ver durante el día a día. El 50,8% del caucho reciclado de los neumáticos por parte de SIGNUS fue destinado en 2020 a la creación de césped artificial, parte de ellos para campos de fútbol y rugby de clubes de élite. El 34,4% a los pavimentos de seguridad, con los que se fabrican los suelos de los parques infantiles o las tarimas de hospitales y gimnasios, mientras que el 5,2% acaba siendo el asfalto de nuestras carreteras. Otro dato interesante es que el 0,3% de los neumáticos reciclados acaban convirtiéndose en suelas de zapatos, la mayoría de ellos, deportivos, de hecho, Continental y Adidas cuentan con una colaboración común en la que se han elaborado más de 250 modelos diferentes con suelas Continental.

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