Con los grandes protagonistas de 2015 y la llegada de pilotos de altísimo nivel como Nicky Hayden, Josh Brookes o Markus Reiterberger; la temporada 2016 del Mundial de Superbike se antoja más apasionante que nunca.

En principio, serán 24 pilotos de siete marcas distintas los que luchen por hacerse con el título mundial de las motos de serie.

El flamante campeón Jonathan Rea y su Kawasaki serán indiscutiblemente los rivales a batir; y su compañero Tom Sykes y la dupla de Ducati formada por Chaz Davies y Davide Giugliano los teóricos encargados de destronarle. Sin embargo, las fuertes apuestas de Honda y Yamaha prometen añadir emoción y candidatos a una lucha que promete ser feroz y espectacular.

ÚNICA MISIÓN: TÍTULO

Con el adiós de Aprilia como estructura oficial, Kawasaki y Ducati parten como favoritas indiscutibles. Con la premisa de no retocar algo que funciona, ambas han decidido mantener a sus parejas de pilotos. Un póquer de talentos con el inconformiso por bandera: ninguno de los cuatro firmaría el subcampeonato.

Kawasaki: Campeón al cuadrado

Las motos verdes serán las únicas que cuenten con dos campeones de la categoría. Con la nueva versión de la ZX-10R, tanto Jonathan Rea como Tom Sykes buscarán su segundo título.

El apabullante dominio de Rea en 2015 le coloca como favorito en todas las apuestas. Su talento y experiencia le convierten en el más completo de la parrilla, y la simbiosis formada con su moto desde su llegada al equipo de Guim Roda le hizo inabordable el pasado curso. Este año buscará retener su corona, pero enemigos no le faltan.

El primero, a su lado. Un decepcionante inicio alejó muy pronto a Sykes de la lucha por el título en 2015, pero fue evolucionando a lo largo del año para ir reduciendo las diferencias con Rea. Si mantiene esa progresión podrá volver a pelear por un campeonato que ya ganó en 2013 y que perdió ‘in extremis’ en 2012 y 2014.

Kawasaki contará con cinco satélites: el español Román Ramos, que continuará en el Go Eleven; el francés Sylvain Barrier, que regresa a la categoría con el Team Pedercini, y cuyo compañero será el catarí procedente del Europeo de Superbike, Saeed Al Sulaiti; y la pareja de debutantes del Team Grillini: el australiano Josh Hook y el suizo Dominic Schmitter.

Ducati: La última frontera

2015 fue un año muy positivo para la firma italiana, que recuperó la senda del triunfo para terminar firmando el subcampeonato de la mano de Chaz Davies. Él y Davide Giugliano buscarán el título a lomos de la evolucionada Panigale R.

Davies ha encontrado su sitio en la marca de Borgo Panigale. 2015 fue la mejor temporada de su vida, mostrándose muy sólido durante todo el año y brillando especialmente en el tramo final, donde fue capaz de batallar de tú a tú con un Rea que parecía rodar en otra dimensión. Este año toca ir más allá y hacerse con el trono.

Un rosario de lesiones convirtió el año que debía ser el de la explosión definitiva de Giugliano en un auténtico calvario. Con velocidad sobradamente demostrada, el transalpino debe mitigar su vehemencia y dar un salto adelante para el que está capacitado, pero que se está posponiendo demasiado en el tiempo.

Habrá otras dos Ducati en parrilla: el italiano Fabio Menghi en el VFT Racing; y el español Xavi Forés, que tras muchos años ha visto recompensados su esfuerzos para la marca y por fin tendrá la oportunidad de disputar el certamen completo en una estructura de garantías como el Barni Racing.

 

GIGANTES HAMBRIENTOS

Las tres marcas más laureadas de la historia del mundial de motociclismo -tanto en el global como en la categoría reina (500cc / MotoGP)- estarán presentes en la parrilla del Mundial de Superbike de 2016: Honda, Yamaha y MV Agusta. La firme intención de cuestionar la teórica superioridad de Kawasaki y Ducati en la categoría por parte de las dos grandes firmas japonesas es otra evidencia de la gran importancia que está adquiriendo el certamen.

Honda: Dupla de lujo

Parece que (esta vez sí) la apuesta de la marca del ala dorada por el Mundial de Superbike va en serio. Aunque no ha llegado la tan cacareada nueva moto, sí se habla de una sustancial mejora en la CBR1000RR SP; lo que unido al fichaje de Nicky Hayden y la continuidad de Michael van der Mark podrían dar como resultado el salto cualitativo esperado.

Cansado de ser cola de león en MotoGP, Hayden decidió aceptar la oferta de Honda para aterrizar en Superbike. Con su talento y su experiencia se postula como el hombre idóneo para devolver al gigante japonés a lo alto de las motos de serie, y sueña con ser el primer piloto en lograr el doblete MotoGP-Superbike, que se dice pronto.

A su lado, el joven VD Mark. Ya el pasado 2015 rubricó algunas actuaciones sobresalientes pese a ser un ‘rookie’, y de cara a su segundo año confía en poder luchar de forma constante por las victorias. Por edad y talento, es el futuro de la categoría, así que no hay que perderle de vista.

Yamaha: Llegados para dominar

El excepcional rendimiento de la YZF-R1 en los diversos campeonatos nacionales en 2015 –con los títulos de Carmelo Morales en el Europeo, Josh Brookes en el BSB y Cameron Beaubier en MotoAmerica-, han llevado a la firma de los diapasones a subir su apuesta hasta el Mundial; y los fichajes de Alex Lowes y Sylvain Guintoli demuestran que no han llegado a rellenar la parrilla.

Lastrado por la clara inferioridad de Suzuki, Lowes pone rumbo a Yamaha y se hace con una moto acorde a su nivel de pilotaje. De incuestionable rapidez, el joven británico quiere erigirse como el número uno de la marca, y extender al Mundial de Superbike los éxitos logrados en 2015 tanto en MotoGP como en MXGP.

El grado de veteranía será aportado por el campeón de 2014, el francés Sylvain Guintoli. Olvidado ya el pasado año, donde el pobre rendimiento de Honda le impidió siquiera intentar defender su título, aterriza en la otra gran marca nipona dispuesto a reverdecer (no tan) viejos laureles.

A diferencia de Honda, Yamaha sí contará con dos motos satélite, las del Team Toth; que abandona BMW pero da continuidad a sus dos pilotos húngaros: el propio Imre Toth y Peter Sebestyen, que con este cambio de montura confían en dar un paso adelante en su evolución y escapar de los últimos lugares de la parrilla.

 

PROYECTOS Y RESQUICIOS

Tres marcas más completarán la parrilla del Mundial de Superbike 2016. A la ya mencionada presencia de MV Agusta hay que sumarle el ambicioso proyecto de BMW, que contará con dos sólidos equipos para tratar de acercarse a la zona de cabeza. Finalmente, la continuidad de Aprilia se deberá a la compra de sus motos por parte de Ioda; a la espera de que alguna estructura haga lo mismo con las GSX-R y pueda sumarse Suzuki como octavo constructor.

BMW: Póquer para soñar

La marca alemana parte, a priori, como la quinta en discordia. Tras pasar años con presencia en el campeonato pero sin salir de un discreto segundo plano, de cara a 2016 contará con cuatro S1000RR distribuidas en dos equipos privados con experiencia para hacer un muy buen papel: Althea Racing, con Jordi Torres y Markus Reiterberger; y Milwaukee Motorrad, con Josh Brookes y Karel Abraham.

Torres fue la gran sensación de la temporada 2015, en el que llegó su primera victoria para culminar un gran año de debut sobre la Aprilia. El adiós oficial de los italianos le obligó a buscar nuevo equipo, y la oferta del Althea terminó postulándose como la mejor opción. Pese a que las victorias estarán difíciles, tendrá ante sí un año para seguir creciendo y preparando un futuro asalto al título.

Como compañero tendrá al joven Reiterberger, que desemboca en el Mundial después de haber conquistado con gran autoridad el IDM alemán. La gran promesa del motociclismo germano da el salto a la élite sin la presión de los resultados pero con la ilusión de aspirar a grandes cotas.

Tras arrasar en el BSB, Milwaukee y Brookes cambian de Yamaha a BMW para su desembarco en el WSBK. El bravo piloto australiano se siente preparado para el nuevo desafío, y sueña con llegar a reeditar los éxitos de sus compatriotas Troy Bayliss y Troy Corser.

Difuminado en MotoGP estos últimos años, Abraham llega a las motos de serie en un nuevo intento por encontrar su sitio. Con la ayuda de BMW luchará por recuperar las sensaciones de su época de Moto2, cuando alcanzó sus mayores éxitos.

MV AGUSTA: Una alianza prometedora

El destino de la F4 seguirá estando en manos del británico Leon Camier. Aunque los esfuerzos de la mítica marca italiana parecen seguir enfocados a lograr el título de Supersport, ya en 2015 Camier logró algunos resultados destacados.

APRILIA: Ioda al rescate

Las RSV4 con las que brillaron Leon Haslam y Jordi Torres en 2015 no caerán en saco roto: Ioda Racing se hará con ellas en su cambio de MotoGP a Superbike, pese a que no contarán con el apoyo de fábrica por parte de Aprilia.

Junto a ellos llegará el sanmarinense Alex De Angelis, de experiencia contrastada pero novato en la categoría. A su lado, una gran promesa de futuro como es el italiano Lorenzo Savadori, flamante campeón de Superstock 1000.

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