¿Qué presiones hay que poner para circuito? ¿Y para calle? ¿Invierno? ¿Verano?

A continuación explicamos qué aplicación y qué importancia tienen las presiones de los neumáticos en la moto. Cuál es la presión más adecuada para cada momento, uso o temporada del año.


Las presiones de nuestros neumáticos es un tema mucho más importante de lo que solemos pensar. La presión del neumático dictaminará en gran medida la temperatura que alcanzará y, por tanto, su comportamiento. Todos los neumáticos de moto tienen un margen de presión y temperatura al que deben funcionar, pero esto es variable y en cierto modo depende del fabricante, la moto y las condiciones exteriores.

Para entender mejor la importancia de la presión de nuestros neumáticos, debemos entender como afecta la presión del aire a la temperatura. Una vez tengamos claro en qué repercute la presión, podremos jugar con la huella de pisado y la temperatura del compuesto (del neumático).

Los neumáticos van hinchados con aire a presión. Cuanto más aire (más volumen), más presión. Por tanto a mayor volumen, mayor presión, y a mayor presión, mayor temperatura. Esta sería la Ley de los gases Ideales, que también se aplica de manera contraria: a mayor temperatura, mayor presión. Aquí es donde radica la importancia de la presión en los neumáticos, único elemento de unión entre nuestra moto y el asfalto. Por otro lado debemos entender que la mayoría de neumáticos necesitan una temperatura de servicio, y esta suele ser más caliente de la que tienen cuando están parados (fríos). Por tanto, si llevamos más presión en el neumático, este se calentará más.

Un detalle que hay que tener siempre presente: es más importante que el neumático llegue a su temperatura de servicio que el disponer de mayor huella de pisado.

MotoGP GP Qatar 2016Una vez tengamos claro el concepto presión-temperatura, podremos empezar a entender el funcionamiento óptimo de un neumático. Con esta información en la mano, vamos a recordar los recurrentes problemas de Dani Pedrosa y de su equipo técnico; necesitaban más presión en los neumáticos que el resto de pilotos para poder alcanzar la temperatura óptima de funcionamiento de los slicks de MotoGP. Como os podéis imaginar, los neumáticos de MotoGP están pensados para funcionar a muchísima temperatura, y para ello los pilotos deben poder calentarlos. Pero a veces el propio ritmo del piloto no es suficiente o las condiciones climatológicas exteriores no ayudan, y requiere aumentar ligeramente la presión. Esto es lo que sucedía con Dani Pedrosa, un piloto claramente más pequeño, y por tanto, más ligero que el resto de la parrilla. Al ser más ligero, ejercía menos peso (presión) encima de la moto, lo que acaba traduciéndose a los neumáticos. Este es el motivo principal por el que no los calentaba. Para solucionarlo, su equipo técnico aumentaba la presión de sus neumáticos. De este modo lograban aumentar la temperatura, a costa de perder huella de pisado, algo menos prioritario, pero que a niveles MotoGP suponía una desventaja respecto al resto de pilotos.

¿Qué presión de neumáticos debemos poner nosotros?

La respuesta más acertada es la más fácil: la que indique el fabricante de nuestra moto en el manual de usuario. De este modo siempre vamos sobre seguro. No obstante, el fabricante no sabe si vas a utilizar la moto en invierno o en verano, para viajar cargado de maletas o para correr tú solo, ligero como el viento por tu tramo de curvas favorito, o si por ejemplo vas a entrar a circuito. En algunos casos el manual suele especificar diferentes presiones para diferentes entornos, pero si no es así, te mostramos unos márgenes básicos.

Cada fabricante es un mundo, y por cada medida de neumático, la presión establecida puede variar, pero si no encontramos el manual de usuario, podemos partir de unas cifras estándar para uso por calle en unas medidas de neumático estándar:

  • No se debe bajar de 2.2 bar — ni superar los 2.5 bar — para un neumático delantero "medio" (120/70-17)
  • No se debe bajar de 2.4 bar — ni superar los 3 bar — para un neumático trasero "medio" (180/55-17)

*IMPORTANTE: las presiones de los neumáticos siempre se miden en frío, excepto para uso en circuito, donde se miden en caliente.

Presión de neumático en invierno

En invierno solemos tener temperaturas bajas, y por tanto al neumático le va a costar más alcanzar su temperatura de servicio. Es por ello que en esta época del año se suele llevar una presión de 0'1 y 0'2 bar más de la marcada por el fabricante. De este modo la presión extra facilitará al neumático alcanzar antes su temperatura.

Recordamos la cita anteriormente mencionada: es más importante llevar el neumático a su temperatura de funcionamiento que disponer de mayor huella de pisado. No obstante, debemos ser siempre conscientes de que, una vez aumentamos la presión, perdemos huella de pisado. Nuestro consejo es que dejemos nuestro espíritu deportivo para verano.

Presión de neumático en verano

En verano, por el contrario, debemos bajar un poco las presiones de nuestro neumático. En esta época del año el neumático alcanza sin problema su temperatura de funcionamiento, e incluso podemos incluso llegar a sobrepasarlo. Para evitar esto solemos bajar la presión de nuestros neumáticos un par de décimas, esto es aproximadamente 0,2 bar menos. Incluso 0,3 bar menos si vamos a realizar una conducción muy deportiva. Además, de este modo, ganamos en huella de pisado y, por tanto, en agarre.

En una moto deportiva o naked de cilindrada media/alta los márgenes operativos rondan los 2.2 / 2.25 bar para la rueda delantera (en frío) y 2.4/2.5 para la rueda trasera (en frío) para verano.

Presión de neumático para viajes cargados

Este es un caso muy típico. No es la misma presión la que ejercemos sobre los neumáticos si la moto va cargada con piloto + copiloto + equipaje, que si solo va el piloto. Según la teoría explicada anteriormente, deberíamos bajar las presiones, pero en viajes de larga distancia, donde la mayoría de kilómetros se realizan por autopista o por carreteras nacionales y no se va a ejercer una conducción deportiva, se tiende a priorizar el desgaste del neumático.

Si circulamos muy cargados y con baja presión, acabaremos con un desgaste excesivo de la banda central de rodadura. Esto no es lo más deseado para un viaje de muchos kilómetros, donde el neumático debe durarnos hasta el final. Por ello si vamos a realizar un viaje con la moto muy cargada, es aconsejable subir un par de décimas la presión de los neumáticos, sobre todo la del tren posterior, para evitar el clásico desgaste plano por el centro.

Si por el contrario vamos a circular nosotros solos, ejerciendo una conducción deportiva por nuestro tramo de curvas favorito, nuestra prioridad falla a favor del agarre y las prestaciones, por lo que podemos sacrificar un poco de desgaste para ganar grip. En este caso podemos bajar en torno a 0,1/0,2 bar nuestras presiones en época estival. En invierno no es recomendable, ya que la temperatura de funcionamiento es vital para poder obtener agarre.

Presión de neumático para circuito

Este es otro caso muy importante. En circuito la cosa cambia radicalmente. El estrés al que sometemos los neumáticos es muy superior al que podremos llegar a conseguir en la calle. Puedes ser un tipo muy rápido o el piloto más fiero de tu zona de curvas, pero jamás someterás tus neumáticos al desgaste, estrés, y temperatura al que se llega en una jornada de circuito.

Este estrés y machaque al que sometemos los neumáticos en circuito sobre calientan mucho el neumático, haciendo que aumente mucho la presión de los mismos. Llegados a este punto, la huella de pisado se reduce considerablemente, perdiendo mucho grip y agarre. Esto es lo que sucede como lo que mencionábamos al principio del artículo: unos neumáticos de circuito de más de 300 euros la pareja pueden ser inservibles si no los llevamos con su presión adecuada. Es importantísimo bajar las presiones en circuito. Jamás se debe salir a pista con las presiones de calle. Jamás. Por muy novatos que seamos. Evidentemente el manual de usuario no estipula (por norma general) las presiones indicadas para uso en circuito. Para ello debemos consultar al fabricante del neumático. Si no logramos ninguna de estas informaciones, podemos aplicar una norma genérica, pero que no siempre es del todo precisa:

  • El neumático delantero no debe bajar de 2.0 bares de presión ni superar los 2.2 bares.
  • El neumático trasero permite una presión muchísimo más baja, por lo que no podemos estipular un mínimo genérico, pero si un máximo: nunca se debe exceder los 2.0 bares.

Estas premisas básicas son muy genéricas, y lo mejor es contactar con el fabricante del neumático, quien además nos dará información detallada, acorde a la temperatura ambiente del día en el que rodamos o incluso el ritmo que tenemos en pista. Otra opción es preguntar a los técnicos que encontramos montando neumáticos en el circuito, pero muchas veces dado el trajín que llevan, pueden despistarse y, no sería la primera vez que nos montan un juego sin revisar las presiones. De nada sirve tener un juego de neumáticos carísimo y de grandes prestaciones y grip, si luego vamos a pista con las mismas presiones que las de calle.

También acaba influyendo qué tipo de carcasa es el neumático que montamos, o la dureza del compuesto. Por lo general los neumáticos de carcasa dura (los Bridgestone y la mayoría de Dunlop son un ejemplo de neumáticos de carcasa dura) pueden funcionar con presiones más bajas, pero si nos pasamos, el compuesto se degrada más rápido. Y los neumáticos de carcasa blanda (Pirelli, Metzeler, gran mayoría de los Michelin, Continental, etc..) requieren llevar siempre un mínimo de presión para funcionar correctamente, pero si nos equivocamos no sufren tanta degradación ni rotura.

Por último cerramos este reportaje recordando la importancia de llevar siempre tapón en las válvulas de llenado. Si quieres saber por qué, puedes leer este otro artículo: