Y para terminar, como no podía ser de otra manera, tocaba hablar de su futuro, ya que desembarca en un nuevo campeonato en 2015. Jordi se va a Superbike con la espina de no haber podido demostrar de lo que es capaz en Moto2, pero eso no le desmotiva ni le quita -ni mucho menos- la sonrisa de la cara. Jordi Torres afronta esta nueva etapa con ambición y ganas de demostrar, como en 2013, que es un piloto de primera fila.

Por Jordi Torres - Parte III

© Juan Carlos González

«Ir a SBK me motiva muchísimo, pero me queda esa espina de haber hecho un buen resultado en Moto2»
«Ir al Mundial de Superbike me motiva muchísimo. Pero me queda siempre esa espina clavada de haber logrado un buen resultado en Moto2, porque en 2014 la impresión que hemos dado no ha sido buena. Que tanto Nico como yo nos vayamos del Mundial tras una temporada tan difícil, creo que da una sensación que no refleja el esfuerzo que hemos hecho allí»

«Se nos cerraron todas las puertas de Moto2»
«El Team Aspar tomó la decisión de cerrar “el chiringuito” demasiado tarde y de una forma algo repentina. Esto nos dejó en la calle con pocas posibilidades; es cierto que teníamos una interesante opción con Sito, pero tenían que cambiar las cosas dentro. Las opciones con el Tech3 y con Gresini tampoco llegaron a buen puerto, así que la mejor opción era buscar un buen sitio en Superbike».

«Lo de Nico y yo va a ser épico»
«Lo de Nico y yo va a ser épico. Los dos llegamos después de una temporada muy complicada y ambos nos llevamos de Moto2 esa filosofía de salir a pista e ir a tope desde la primera vuelta; desde el momento que quitas el límite de velocidad en el pit lane ya son “ojos en rojo”, y más teniendo en cuenta de que los dos tenemos hambre de buenos resultados».

Moto2 es la categoría más guerrera del Mundial de MotoGP, y con ese aprendizaje afronta Jordi su etapa en SBK.

«Superbike es un Mundial, como el de MotoGP y no será fácil estar delante»

“He hablado mucho con Rubén Xaus sobre la categoría y me dice que no será difícil entender el comportamiento de la moto, pero yo tampoco creo que vaya a ser fácil. Es un Mundial, como lo es el de MotoGP, por lo que llegar a estar a un segundo de ellos quizá sí es fácil, pero ese segundo es el que va a costar bajar y es el que marca la diferencia».

«En Moto2 no pudimos estar al nivel de 2013, así que toca demostrar el doble en Superbike»
«Me hubiese gustado hacer otro año de Moto2, sólo por el orgullo personal de recuperar el nivel que tuvimos en 2013. No ha podido ser, así que toca demostrar el doble en Superbike; no vale ir a SBK y hacerlo bien, hay que ir allí y estar delante. Puede ser que al principio nos cueste, pero a mitad de año hay que hacer buenos resultados».

«Tengo claro que no he dado el salto a Superbike para aprender. Yo voy a Superbike para estar delante»
«Yo entiendo que no va a ser fácil; hay pilotos con mucha experiencia en el campeonato, la categoría es nueva para mí, tengo que aprender a pilotar con la electrónica, son dos carreras en cada fin de semana, neumático de calificación… son muchas cosas nuevas, pero no llego con la intención de aprender, sino para estar delante».

Por Jordi Torres - Parte III

© Juan Carlos González

 

«Me voy a tener que acostumbrar a todo, así que de los problemas, cuantos más sean míos, mejor. Eso lo controlo y lo podré arreglar rápido»
«Por suerte tendremos la información de Guintoli y de Melandri del año pasado, y yo mientras menos cosas toque, más rápido me voy a acostumbrar a todo. El material que tiene el equipo es muy bueno; yo quiero confiar y apoyarme sobre todo en eso, ya que al inicio va a costar mucho porque tendremos pocos entrenamientos. Prefiero que al principio los problemas sean todos míos; cuantos más problemas tenga yo al principio y menos con la moto y el equipo, mejor».

«Mi objetivo no es volver a MotoGP. Están confiando en mí a ciegas y, si las cosas van bien, no voy a darles la espalda a la primera de cambio»
“Se me han cerrado muchas puertas en Moto2 y las pocas opciones que había allí no eran de garantías. Hemos acudido a Superbike y aún habiéndose cerrado todo a finales de noviembre, la opción es muy buena, algo que a mí me motiva bastante. Tengo ganas es de conocer el campeonato, de ver cómo funcionan las cosas y de entender este nuevo concepto de carreras. Quiero empaparme de todo eso y poder valorar, pero sea como sea, hay una serie de personas que están confiando en mí a ciegas, ya que al fin y al cabo nunca me he subido a una Aprilia y lo que no voy a hacer es marcharme a la primera de cambio si las cosas nos van bien. Eso queda feo como piloto y como persona, porque ante todo hay que ser persona».