«No ha habido caídas, así que el margen de mejora es alto», comenta Pol

Tras mejorar en más de un segundo su tiempo de ayer, Pol Espargaró asegura que aún tiene mucho margen de mejora y de adaptación, y que no se ha acercado al límite de la Honda.


Pol Espargaró ha cerrado su segundo día como piloto de Honda con buenas sensaciones. El de Granollers ha dado un salto adelante importante respecto a la primera jornada, mejorando su tiempo en 1.2 segundos y recortando la diferencia con respecto a los primeros clasificados.

Ha llegado a rodar en segunda posición a mitad de la jornada con un registro de 1:54.673, quedándose a sólo 50 milésimas del crono que marcó el año pasado con la KTM en estos mismos test. En la segunda mitad del entrenamiento no ha ido a por un time-attack para mejorar sus tiempos, lo que le ha relegado a la 12ª posición, aunque a sólo siete décimas del mejor registro que ha hecho Quartararo.

Con todo esto, Espargaró ponía fin a este primer test con buen sabor de boca y asegurando que le queda mucho margen de mejora. Estas eran sus impresiones en la rueda de prensa que ha mantenido a través de Zoom al término de la jornada: 

Segunda Honda (tras Bradl), pero no le da tanta importancia al resultado como a las sensaciones: «La vuelta rápida y ser la primera, segunda o la cuarta Honda en un test no es muy importante, porque eso prácticamente da igual. Hay pilotos que ponen un neumático al final, hay pilotos que no, cuando se cae también pierde confianza para hacer una vuelta rápida y eso no quiere decir que no pueda hacerla. La clasificación general de los test, en una vuelta, no me importa mucho».

Ha mejorado 1.2 segundos su tiempo respecto a la primera jornada, pero sobre todo ha recortado bastante la diferencia con el primer clasificado. Hoy se ha quedado a siete décimas (+0.733): «La mejora es de 1.2 segundos en mi tiempo, pero la mejora general del primer clasificado no ha sido de 1.2, así que nosotros hemos recortado muchísimo más de lo que los primeros han recortado al tiempo del circuito. Por tanto, tenemos mucho más que mejorar y lo positivo es que Bradl está yendo rápido, que está dando una información muy importante para todos y está poniendo el objetivo en un límite bastante bueno. Está entre los cinco primeros y eso es una pasada para poder comparar datos. Si mañana tuviéramos otro día, creo que mejoraríamos de la misma manera que lo hemos hecho, y poco a poco me voy adaptando. Estar a siete décimas el segundo día, con sólo 115 vueltas al circuito, lo hubiera firmado sin duda. El ritmo es aún mejor que la vuelta rápida, porque para hacer una vuelta se necesita conocer mucho los límites de la moto y eso es lo que aún me falta. Estoy contento y soy positivo».

Ventajas de que toda la pretemporada se desarrolle en Qatar, donde también se disputarán las dos primeras carreras de la temporada: «Entrenar en Qatar y que sea el primer entrenamiento, a mí me funciona de coña, porque en Honda ya me advirtieron que este no es el mejor circuito para la fábrica, especialmente en los test que siempre cuesta más coger el ritmo, aunque luego las Honda están arriba. Pero me dijeron que siempre costaba un poco y a mí me pasa lo mismo pilotando; me cuesta en este circuito más que, por ejemplo, en Jerez. Este no es un circuito que se adapte a mí, con curvas largas, con paso por curva rápido. Así que tanto para Honda como para mí hacer muchas vueltas es importante. Lo más importante es mejorar en los puntos donde más problemas tienes y este es uno de ellos».

Considera que tiene mucho margen de mejora y que todavía no está cerca del límite: «La progresión es buena y no me estoy encallando, no me siento limitado de momento. No ha habido caídas, así que el margen aún es alto. Seguiremos apretando hasta que lleguen las caídas, porque van a llegar».

Ni caídas, ni ningún susto en sus dos primeras jornadas: «La caída no la he rozado y, siendo sincero, tengo que decir que eso es bueno. No se me ha bloqueado de delante ni se me ha cerrado la dirección en ningún momento ni he tenido ningún momento de peligro. No sé si eso es malo o bueno, o si luego me vendrá de golpe y no me voy a dar cuenta. Pero parece que tenemos margen de mejora y viendo cómo rueda Bradl, que está tres o cuatro décimas por delante. No es mucho en estos tiempos, pero hay que hacerlo».

Comenta que, a diferencia de otras motos como la Yamaha, la Honda es una moto para ir al límite para conseguir los tiempos y que, por tanto, cree que el aprendizaje conllevará caídas: «Es cierto que otras motos como la que lleva Quartararo, cuando buscas el límite no lo encuentras en una caída, sino que lo encuentras yéndote largo o que a lo mejor se cierra un poco la dirección, pero es muy salvable. Entonces es más difícil y lo digo por experiencia, porque allí tampoco me caía mucho e incluso cuando iba al límite notaba que había cierto margen. Aquí es muy distinto, o al menos es lo que he visto desde fuera, también en el equipo en el que estaba antes de venir aquí. Con este tipo de moto tienes que ir en todas las vueltas, si no en el límite, sí rozándolo para que el tiempo salga. Eso conlleva que cuando estás cansado o te vas un poco largo, es indudable que la caída llega o al menos se cierra la dirección. Vemos que Marc tiene ese don de salvar muchas caídas, que es algo que también tengo que aprender. Pero es importante para mí que si tiene que llegar la caída por buscar el límite, va a llegar, pero que no llegase muy pronto porque eso te quita una confianza que luego cuesta retomar. De momento las sensaciones son muy buenas, estoy rodando rápido y la caída aún no ha llegado. Y viendo a Bradl, eso quiere decir que aún hay mucho margen de mejora, que es lo que buscaré en los próximos tres días, en los que tendré que buscar más el límite».

Primeros días de trabajo junto a Alberto Puig: «Trabajar con Alberto Puig me gusta. Es directo, es claro, no hay dudas. Aparte, eso es lo que creo que todos necesitamos con pocos días de test, que las cosas sean claras y directas. Eso es lo que me llevé de KTM, que las cosas las decían muy directas y a veces con mala hostia, pero en muchos momentos en los que hay nervios o cuando las cosas tiene que ser rápidas, es algo que ayuda. Hoy he mejorado mucho más que los demás. El tiempo ya empieza a ser decente. Estar a siete décimas del primero a una vuelta, sin conocer más que dos días la moto es algo muy positivo. En cuanto a ritmo no estamos tampoco muy lejos de los primeros y eso también lo es. Poco a poco vamos dando pasos, sin cometer errores y sin caídas, y eso también es muy positivo para no tirar para atrás todo el trabajo hecho. Estamos muy contentos todos». 

Aún no ha intercambiado impresiones con Márquez tras sus dos primeras jornadas: «No he hablado con Marc. Desde la presentación no hablo con él, pero seguro que está siguiendo todo esto y hablando con los ingenieros».

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