Pol, punta de lanza de KTM, repasa al camino de la marca en MotoGP

Espargaró analiza la imparable evolución de KTM desde que desembarcaron en MotoGP y deja claro que las pretensiones de futuro de la marca austriaca pasan por acabar llegando a lo más alto.


Pol Espargaró afronta su cuarta temporada como piloto de KTM en el mejor momento de su carrera deportiva. Después de un gran 2019, en el que tanto él como la RC16 dieron un claro paso adelante, el de Granollers tiene motivos para pensar en grande este año, máxime cuando ya ha quedado demostrado que la KTM está cada vez más cerca de las marcas punteras de MotoGP.

Espargaró fue 11º el pasado curso, pasó por encima del que había sido el fichaje estrella de la marca (Johann Zarco) y se erigió claramente en el baluarte de los de Mattighofen a día de hoy. El piloto español conoce el proyecto desde su nacimiento, por lo que pocas personas están más acreditadas que él para hacer una radiografía del camino recorrido hasta ahora por KTM en la categoría reina: «Ha sido un camino súper largo, y además muy duro, porque el proyecto era completamente nuevo. Era muy ambicioso, pero al mismo tiempo, algo tan nuevo que nadie era capaz de predecir lo que iba a pasar. Con cosas muy diferentes a los demás, suspensiones distintas, un chasis completamente distinto, una filosofía de trabajo completamente distinto de los demás. Fueron momentos duros. Empezamos los últimos de la parrilla en Qatar, pero con la misma ambición que tenemos ahora, de ganar y llegar donde estamos ahora», explica Pol en el documental que KTM produjo para presentar sus equipos para MotoGP 2020.

En dicho documental, el #44 también recuerda los momentos más complicados de los últimos años, que han sido las fuertes lesiones que ha sufrido: «Pero sin duda fueron momentos muy duros, con las lesiones más duras de mi carrera deportiva, pero en esos momentos de estar lesionado en casa y de atravesar por hospitales cada dos por tres, te das cuenta de que sólo existe una cosa en tu cabeza que es competir, que es ganar, que es volver a subirte otra vez a la moto para ser el mejor y para sacar lo mejor de ti mismo. KTM quería lo mismo que yo, hemos hecho un match perfecto. Nos ha costado mucho trabajo y sacrificio llegar donde estamos, pero estamos en el sitio que queremos y en el que debemos estar. Y no estamos en el sitio que queremos estar en el momento porque queremos llegar a ganar un Mundial de MotoGP, pero creo que con el esfuerzo y sacrificio que llevamos años haciendo y con lo que nos queda juntos vamos a conseguirlo y vamos a llegar a lo más alto. Estoy convencido».

Sobre el hecho de ser el abanderado del proyecto, Pol reconoce que «yo tengo presión sobre mis hombros, porque al final soy la punta de esa lanza sobre la que hay tanta gente detrás, empujando, trabajando y sudando como yo lo hago, pero creo que esa presión la llevamos entre todo el equipo. Juntos compartimos esa presión, la aguantamos... Nos caemos y nos levantamos juntos. Esa presión que tengo sobre mis hombros, sin ellos no sería capaz de soportarla».

Tiene claro que está en su momento más dulce: «Tengo más experiencia que nunca, físicamente estoy mejor que nunca, me rodeo de la mejor gente para mí del mundo, los mejores profesionales, tengo un equipo humano brutal detrás que viene hecho y dado por KTM, que eso es impagable. No hay dinero para pagar un equipo humano como el que tenemos. Sí que es cierto que estamos en el inicio de un proyecto muy ambicioso, pero creo que estoy en mi mejor momento y lo estoy aprovechando tanto como puedo».

De cara a esta temporada, declara que «sin duda, las expectativas son altas. Quiero conseguir los mejores resultados posibles. Estamos en un punto en el que estamos acariciando la gloria, los puestos de los que todo el mundo habla y en los que todo el mundo quiere estar, y estamos muy, muy cerca. Por una parte, es bueno porque creas una inercia positiva que hace que cuando consigues esos resultados sólo quieras continuar consiguiéndolos, e incluso mejorar».

«Todo el mundo tiene claro que aquí no nos vale quedar décimos o quedar séptimos, queremos llegar a ganar algún día y sin esa ambición y presión conjunta del equipo, es imposible. Habrá fracasos y momentos de bajón, pero esos momentos son los que nos van a llevar para arriba con más fuerza y más intensidad que nunca», zanja Espargaró.

Deja un comentario

Volver a la home