Espargaró, sexto, firmó una carrera sensacional en Le Mans

Tras un brillante fin de semana, acabando sexto y a sólo tres segundos del podio, Pol Espargaró firmó en Le Mans el mejor resultado de KTM en una carrera en seco en MotoGP. El piloto de Granollers es la referencia clara de un proyecto en pleno crecimiento.


En el tercer año del proyecto de KTM en MotoGP, parece cada vez más claro que Pol Espargaró se ha echado al equipo a las espaldas. El piloto de Granollers se está consolidando claramente como la punta de lanza de la marca austriaca justo en el año de la llegada de Johann Zarco, quien llegaba al equipo como un refuerzo de campanillas, pero por el momento está muy lejos de los resultados que está consiguiendo el piloto español.

Polyccio, presente desde el día uno en el que el proyecto de KTM desembarcó definitivamente en MotoGP, no deja de ser el mejor termómetro posible para saber cómo está evolucionando la RC16 y cuánto les queda para empezar a luchar de tú a tú con marcas como Honda, Ducati, Suzuki o Yamaha. Ha vivido todas las etapas del proyecto, sobre todo con la esperada dureza del inicio, pero tanto él como los de Mattighofen empiezan ya a recoger los frutos.

Y es que el fin de semana de Le Mans ha sido un tremendo balón de oxígeno para ambas partes. Después de una buena pretemporada, parecía que los resultados no acababan de consumarse, aunque el paso adelante estaba siendo evidente. Le Mans ha sido el bálsamo definitivo, ya que Espargaró fue competitivo desde el FP1 y ha hecho una carrera extraordinaria para acabar sexto pese a que salía 12º.

En seco, sin caídas por delante, acabando a 5.9 segundos del ganador, a 3 segundos del podio y con 27 segundos de ventaja sobre la siguiente KTM. Pol tenía motivos de sobra para estar exultante, quizá más incluso que con el podio conseguido en Valencia 2018 bajo la lluvia, ya que este resultado es si cabe más real. Es el mejor resultado de KTM en seco desde que la marca está en MotoGP, pero lo más importante han sido las sensaciones del piloto catalán.

En cuanto a las novedades, el propio Pol las definía hoy de esta forma: «Los cambios que hemos hecho han sido para mucho mejor, pero aun así es difícil de creer que con cuatro cosas que parecían tonterías podamos dar un salto tan grande». Se habla de un nuevo basculante de carbono entre ese cúmulo de novedades que tan buenos resultados les han dado.

Trabajo sin descanso


KTM está trabajando sin parar para aproximarse a los puestos de cabeza. El músculo económico que tiene el proyecto austriaco -respaldado además por un gigante como Red Bull- amplía el abanico de posibilidades para acabar llegando, pero el reto no deja de ser mayúsculo: tratar de ganar en la máxima expresión del motociclismo de velocidad enfrentándose a Honda, Yamaha, Ducati y Suzuki, cuya experiencia es infinitamente mayor. Y eso sí que no se puede comprar.

Pero el resultado de Le Mans no es ni casualidad ni parece que vaya a ser flor de un día. La marca austriaca está entrenando a destajo: hicieron un test privado en el trazado francés que fue un importante plus para este fin de semana, siguieron probando aspectos nuevos en los test de Jerez, hicieron una jornada extra el miércoles de esa misma semana y, por si fuera poco, han estado esta semana en Mugello con Mika Kallio y, aunque sólo fuera para unas vueltas, también con Dani Pedrosa. El desembarco definitivo del de Castellar del Vallés como probador, que llegará al fin en junio, es otro estímulo muy grande en la familia naranja y se espera que sea de gran ayuda para seguir acortando plazos.

En el test de Jerez ya se vio un primer avance, puesto que Espargaró acabó cuarto tras meterse un 'atracón' de 63 vueltas. «El resultado es lo que vemos en la tele, pero más allá de eso, probar cosas nuevas y que funcionen es incluso mejor que ver un tiempo rápido. El tiempo te puede salir o no, pero hemos sido constantes y las cosas que hemos probado nos han funcionado», decía en aquel test Pol a Motorbike Magazine. «Va a llegar un punto en el que llegaremos, porque nuestra mejora está siendo mucho más rápida y mucho mejor en comparación con los demás», apostillaba.

Y sólo dos semanas después, han llegado de la mano del #44. Mientras que Zarco está teniendo una adaptación tormentosa a la RC16, una moto que está en el extremo opuesto de la Yamaha que llevó en los dos últimos años, y mientras el proyecto de Tech3 se habitúa a una nueva moto y a dos nuevos pilotos en la categoría -Oliveira y Syahrin-, es Pol Espargaró quien lleva el timón. Las esperanzas de KTM se vuelcan a día de hoy en él y resultados como los del GP de Francia sirven para poner en órbita un proyecto que no deja de crecer.