Pol Espargaró redondeó un día inolvidable para KTM

Después de las brillantes victorias de Can Öncü en Moto3 y de Miguel Oliveira en Moto2, Pol Espargaró ha cerrado un domingo inolvidable para KTM consiguiendo el primer podio de la marca en la categoría reina. También era el primer podio para el de Granollers en MotoGP, precisamente en el que ha sido el año más complicado de su trayectoria debido, sobre todo, a las lesiones.


La recompensa al trabajo y al sufrimiento de toda la temporada: «Ha sido una temporada dura para todos. No sólo para mí, también para la gente que está a mi alrededor: mi mujer, mi preparador, incluso le he dado la lata a mis amigos... y también el equipo cuando ha estado sin mí, ya que han tenido que poner a pilotos que han dado el máximo cuando yo no estaba. Ha sido un año muy complicado para todos, pero acabar así es un pago por todo el sufrimiento. Lo volvería a repetir pese a lo mal que lo hemos pasado».

Una última vuelta eterna: «La última vuelta se me ha hecho muy larga, pensaba que me habían alargado las curvas. La cabeza te hace pasar malas jugadas y, al entrar en meta, cada vez veía la recta más larga y la llegada más lejos, y no me lo creía. Sólo me agarraba fuerte y decía "llegaré algún día", y al final he cruzado la meta»

Importancia del podio para él personalmente y para KTM: «Para mí es algo muy bestia, un podio después de tanto tiempo es algo muy bonito y muy importante. Pero creo que para KTM más, por el esfuerzo, el dinero y la mejoras que están tratando de traer a este mundo tan complicado, con estas fábricas que van tan bien y pilotos tan talentosos como Rins. Hacer un buen resultado es muy difícil y no sólo porque la moto no te lo permite, sino porque cuando la moto está bien, yo también lo tengo que hacer bien, y es muy complicado luchar con esta gente. Después de ver cómo lo están haciendo en Motocross, que lo ganan absolutamente todo, para la familia de KTM la velocidad y MotoGP somos un poco como la mancha negra, a pesar de lo que están haciendo bien en categorías inferiores. Es como una bombona de oxígeno para todos»

Los riesgos se tradujeron en una caída en la primera parte de carrera. Pudo volver a pista, remontar hasta la octava posición, que se parase la carrera y arrancar la segunda desde el octavo puesto hasta el podio: «Me la he jugado en la primera carrera y he estado con ellos, pero he tenido un highside muy grande porque estaba yendo al límite. Sabía que había una oportunidad y quería aprovecharla. Me he pegado un palo increíble, he salido volando, pero por suerte la moto se ha mantenido encendida y he podido seguir. Luego he remontado mucho y en esa remontada no sé cómo no me he caído porque estaba fuera de mí e iba sin carenado. La suerte me ha dado una ayuda con esa bandera roja para luego empezar otra vez. Luego ha llegado la caída de Valentino. Creo que alguien nos está devolviendo todo lo que nos ha quitado durante toda la temporada, así que precio justo...».

Varias ocasiones rozando el podio, varias de ellas en su primera temporada en MotoGP: «En Sachsenring lo tuve más cerca, en una carrera flag to flag, paré a la vez que Márquez y me caí en esa vuelta. La tengo clavada en el corazón porque Marc ganó la carrera sobrado y creo que allí habríamos podido terminar en el podio seguro. Pero tantas las veces en las que he acabado cuarto y no he tenido ese toque de suerte que sí ha habido hoy con la caída de Rossi, que al final cuando lo tienes se agradece. Sobre todo que sea en este momento después de todo lo que hemos pasado, de que KTM haya puesto tanto y de que hayamos tenido tan pocos resultados este año».

Las primeras palabras con su hermano Aleix tras este podio: «Ha sido entre sollozos y lágrimas. Pero no es lo que me dice, sino cómo me lo dice. Me decía que por fin había llegado, que estaba muy contento y que nos lo merecíamos, en plural, porque yo lo he pasado mal, pero él a mi lado también. Me quiere muchísimo; en una familia se sufre como una familia y Aleix lo ha pasado muy mal».

El año más complicado de su carrera deportiva: «Sin duda que ha sido la más difícil, porque he tenido las lesiones más graves. De hecho, todavía padezco síntomas de la República Checa. Ha sido una temporada muy dura. Si a mitad de temporada alguien me dice que, cuando estaba medio drogado por las lesiones, llegaría antes de acabar el año a mi mejor nivel, no lo creería. Me quité una placa de la clavícula en diciembre, antes de la temporada me operé de una hernia discal en la espalda, me rompí la clavícula en Brno y tuve una lesión muy importante en la médula. Me rompí otra vez la clavícula después de recuperar, paso otra vez por quirófano para poner una placa después de Aragón... Y después de todo esto estamos terceros en Valencia. Esto parece un chiste».