Tras la suspensión de la edición del pasado año, Turismoto y el gobierno de Valladolid todavía no han llegado a un acuerdo sobre la nueva ubicación que tendría Pingüinos 2016 en caso de llevarse a cabo. Las negociaciones siguen sin ser positivas y cada segundo que pasa la sombra de la suspensión y cese definitivo de esta concretación es más alargada.

Todos nos acordamos de la polémica que se generó en torno a la suspensión de la concentración motera Pingüinos 2015. Después de que el ayuntamiento de Valladolid y el club organizador del evento, Turismoto, llegasen a un acuerdo para un nuevo emplazamiento, se toparon con la negativa de Ecologistas en Acción, que echó atrás todo el proceso y Pingüinos 2015 no se celebró.

Parecía que después del escándalo y las sucesivas manifestaciones que tuvieron lugar, los actores encargados de que la edición de Pingüinos 2016 salga adelante continúan sin ponerse de acuerdo. Ayer por la tarde, Mariano Parellada y Carlos Vallinas en representación de Turismoto y Óscar Puente, Luis Vélez, Manuel Saravia y María Sánchez como miembros del equipo de gobierno, volvieron a reunirse para buscar una solución favorable para este año, aunque el resultado de dicho encuentro es un paso atrás en las negociaciones.

El Ayuntamiento de Valladolid ha ofrecido una parcela que Turismoto descartó hace bastante tiempo, lo que no ha sentado nada bien dentro de la organización. El terreno en cuestión es un erial sin apenas árboles y vegetación a su alrededor, unas condiciones insuficientes para acoger un evento de estas características.

Desde Turismoto se ha reclamado una zona en la que haya pinares, ya que según ellos, muchos de los visitantes acuden por este motivo, al ser un elemento que les protege de las bajas temperaturas de enero, así como las lluvias. Sobre el tema de la lluvia, se ha señalado que la parcela propuesta se llena de lodo en el momento en que caen cuatro gotas sobre ella.

Los organizadores siguen reclamando la parcela con la que se llegó a un acuerdo desde el principio, la misma a la que se negó Ecologistas en Acción, argumentando que esa zona del pinar tiene la misma protección que la que se encuentra en Puente Duero.

De lo que nadie debería tener duda es que si Pingüinos 2016 no se celebra, probablemente estemos hablando del fin de una concentración histórica, la más importante del panorama nacional, pero que no se recuperaría de dos ediciones en blanco. Además, y en vista de que las negociaciones no van a ningún rumbo concreto, el tiempo juega en contra de los pingüineros, porque cada día que pasa la sombra de la suspensión definitiva es más alargada.

Fuente: El Norte de Castilla