Continúa el bloqueo en el proceso electoral de la Real Federación Motociclista Española

Más de un mes después de la dimisión de Ángel Viladoms de su cargo en la RFME, el proceso electoral sigue parado y sin visos de un entendimiento a corto plazo. Pedro Mas, el relevo provisional de Viladoms al frente de la Comisión Gestora, ha pedido al Consejo Superior de Deportes (CSD) que medie en esta situación.



El culebrón con las elecciones de la RFME continúa. Tras la dimisión de Ángel Viladoms el pasado 4 de julio parecía que el desbloqueo del proceso electoral estaba a la vuelta de la esquina y que la llegada de Manuel Casado a la presidencia era cuestión de meses, pero por el momento la situación sigue parada.

Tanto es así que Pedro Mas, quien se convirtió en el sucesor de Viladoms al frente de la Comisión Gestora, ha pedido al Consejo Superior de Deportes que intervenga para encontrar una salida a este particular laberinto en el que se encuentra la RFME. Esta situación ha sido revelada por la propia Real Federación Motociclista Española, que ha emitido un comunicado al respecto recogiendo las declaraciones de Pedro Mas.

«No tengo ningún interés en concurrir en este proceso electoral ni en paralizarlo. Mi única intención es la de gestionar la Federación mientras esta situación no se normalice, esperando que sea rápido», afirma el presidente provisional de la Comisión Gestora, que convocó una reunión extraordinaria en la Comisión Gestora el 26 de julio para poner su cargo a disposición de los miembros de este organismo, tal y como reza el comunicado emitido ayer por la RFME. Además, según indica esta nota de prensa, propuso la ratificación del presidente y de la composición de la Junta Electoral, pero sendos puntos no fueron aprobados. «Si mi intención fuera la de paralizar tal y como se cuestiona, ni habría convocado la reunión extraordinaria para intentar llegar a acuerdos, ni habría solicitado reunión en el CSD», añade Mas.

Teniendo en cuenta esta tesitura, Pedro Mas se dirige al CSD (Consejo Superior de Deportes) para «que medie, que intervenga decididamente para encontrar una solución que permita seguir adelante con el proceso electoral garantizando que todo se lleve a cabo atendiendo a la legalidad. Estamos ante un caso excepcional y extraordinario, en el que si nosotros no somos capaces de encontrar soluciones el máximo órgano en materia deportiva tiene que ayudarnos a hacerlo».

Mas, Presidente de la Federación Balear, fue el encargado de reemplazar a Viladoms tras la dimisión de éste, y asegura que su único objetivo es el de gestionar la RFME y garantizar que se cumple la Ley durante el proceso electoral: «Estoy aquí por mi pasión por este deporte, porque quiero ser responsable y contribuir a su buen desarrollo. Di un paso adelante ya que nadie más lo hacía, a pesar de que me esté costando el desprestigio hacia mi persona por parte de algún sector, casualmente el sector que no ha hecho las cosas con total transparencia. Mi preocupación es que el motociclismo funcione de la mejor manera posible, sin anteponer beneficios personales».

El proceso electoral de la RFME se detuvo tras una denuncia en la Fiscalía de Valencia alegando unas presuntas irregularidades en la formación del censo que, según Mas, se repetirían en el caso de reiniciar nuevamente el proceso: «Si mañana se reactiva el proceso electoral será con el mismo censo, conformado irregularmente con pilotos incluidos por la Federación de Motociclismo de Valencia incluso sin el conocimiento de ellos mismos. Y si esa es la decisión que se debe tomar, quiero contar con todos los avales tanto internos como externos de que es legal».

Pese a que tras la dimisión de Ángel Viladoms se levantó la suspensión cautelar el pasado 4 de julio, el proceso sigue detenido, lo que llevó a la candidatura de Manuel Casado a hacer una denuncia pública el 28 de julio sobre esta paralización, aludiendo a que «el miedo al “Affaire Villar” lleva a la Gestora de la RFME a no obedecer el auto del Juzgado levantando la paralización electoral», tal y como rezaba el comunicado emitido por la candidatura de Casado.

A ello ha respondido Pedro Mas: «Esto es una falta de respeto a la propia Federación, y no me refiero a la Gestora, sino a todos los que la integran. Tanto administrativos como técnicos, clubes y deportistas, que han hecho un magnífico trabajo superando incluso las trabas que desde esta candidatura se han ido poniendo, y que tanto el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) como el Consejo Superior de Deportes (CSD) han ido desestimando una a una. Se intentó boicotear la puesta en marcha de los Campeonatos de 2017, pero insisto en que el gran trabajo de todo el personal de la Federación y clubes que organizaban campeonatos prevaleció, porque las cosas se están haciendo siempre siguiendo la legalidad». «Mi máxima, y la de todo el equipo de la Federación, es la de no hacer en ningún caso nada ilegal ni alegal. Por ello pido al Consejo Superior de Deportes que tutele activamente este proceso electoral y nos ayude a marcar una guía no definida debido a las circunstancias», añade.

Por último, Mas asegura que «evidentemente, no tengo ningún inconveniente en que Manuel Casado ni cualquier otro candidato sea el presidente de la RFME, pero con absolutas garantías de que el proceso se completará de forma legal. El motociclismo y el deporte español en general se merecen procesos electorales limpios y con las máximas garantías de que se desarrollan bajo la legalidad».

Así pues, continúan los dimes y diretes en un proceso electoral que va camino de cumplir un año y que sigue sin esclarecer quién será el nuevo presidente de la RFME a pesar de la victoria en las urnas de Manuel Casado.